Sobre el funcionamiento del sistema eléctrico nacional, considerando su percepción sobre el evento del 25F en Chile; la relevancia de tomar acciones y medidas para garantizar un suministro continuo y competitivo en escenarios cada vez más exigentes; y las iniciativas que están realizando desde Colbún para responder a la demanda energética, conversamos desde Revista Electricidad con el CEO Colbún, José Ignacio Escobar.
En términos generales, ¿cómo evalúa Colbún el estado actual del sistema eléctrico nacional?
El sistema eléctrico nacional es un caso de éxito a nivel mundial en términos de la incorporación de energía renovable, habiendo alcanzado en 2024 cerca de un 68% de participación según cifras del Coordinador Eléctrico Nacional, y donde además la capacidad instalada de generación solar y eólica se multiplicó por 16 veces en los últimos 10 años. Pero ese mismo dinamismo también nos plantea importantes desafíos. Por un lado, celebramos que Chile tenga una de las matrices más renovables del mundo; por otro, nos preocupa que los procesos de planificación, regulación y el sistema de permisos no estén respondiendo con la misma agilidad.
En Colbún, ponemos el acento en impulsar una transición energética responsable, donde tan importante como la meta, es el camino que trazamos y los pasos intermedios que damos.
Para lograr esto, creemos que a nivel regulatorio se deben crear mejores incentivos que permitan unificar criterios entre los distintos actores del Estado y entre las regiones que intervienen en el sistema de permisos necesarios para sacar adelante un proyecto; poner los incentivos y señales de precio correctos para impulsar los grandes proyectos de infraestructura habilitantes de la descarbonización, dando un rol protagónico a los privados; establecer mejores mecanismos para que las comunidades vean y sientan un beneficio concreto con los proyectos, e impulsar una reforma de la distribución que permita a este segmento responder de la mejor forma posible a los desafíos de la transición energética.
Desde su perspectiva como generadora, ¿cree que éste está operando con los niveles adecuados de seguridad, flexibilidad y confiabilidad?
Si bien el sistema ha demostrado ser robusto en muchos aspectos, los recientes eventos muestran que aún hay espacio para mejorar. La seguridad y confiabilidad deben fortalecerse en paralelo al crecimiento renovable, con especial foco en el respaldo, la transmisión y tecnologías como el almacenamiento.
Considerando lo ocurrido en Chile el 25 de febrero, ¿qué opinión tiene sobre las falencias que se dejaron al descubierto en general sobre el sistema nacional, observando dicho evento como una oportunidad para buscar más seguridad y robustez a éste?
El evento del 25 de febrero (25F) evidenció que el sistema aún presenta vulnerabilidades ante situaciones de estrés. Este tipo de situaciones deben verse como una oportunidad para mejorar. Necesitamos avanzar hacia una planificación más integral y moderna, con mejores señales de inversión y fortalecimiento del marco regulatorio, para garantizar un suministro continuo y competitivo en escenarios cada vez más exigentes.
Nuestro llamado es a promover una reflexión de largo plazo y responsable que nos permita tener una mirada global para darle mayor resiliencia al sistema. La industria, los gobiernos, y la academia debemos… Si quiere seguir leyendo la entrevista de manera completa ingrese AQUÍ.