El Vicepresidente Ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente y el presidente del Directorio del Instituto de Tecnologías Limpias (ITL), Carlos Portillo, firmaron el día de ayer en Antofagasta, el convenio de transferencia de recursos que da inicio al proyecto que tiene por objeto impulsar la investigación, desarrollo y transferencia de tecnologías limpias, con un enfoque particular en bajas emisiones y energías renovables, especialmente la solar.
El ITL está mandatado para desarrollar un ecosistema de innovación sustentable entre la industria, la academia, las comunidades y el Estado, mediante la generación y aplicación de tecnologías limpias que produzcan valor local y aporte a la competitividad, eficiencia productiva, sofisticación y diversificación de productos y servicios en las industrias de energía, minería y electromovilidad.
A la firma del convenio asistieron la Ministra de Minería, Aurora Williams; el Vicepresidente Ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; el Gobernador de la Región de Antofagasta, Ricardo Díaz; el presidente del Directorio de ITL, Carlos Portillo y representantes de los gremios e instituciones académicas y gremiales. Esta iniciativa es financiada por Corfo con un aporte de US$ 137.539.919 de un total de US$242.917.553.
Progreso de la región
Durante la firma del convenio, el gobernador de Antofagasta, Ricardo Díaz, aseveró que “el ITL es una apuesta de desarrollo y de progreso para la región porque la investigación tiene que ser aplicada, tiene que llevarnos a mejorar nuestras prácticas para que sigamos aumentando la capacidad de conocimiento y desarrollo en la región”. En tal sentido, llamó a las entidades de investigación y académicas a “no potenciar la investigación en su espacio acotado”, sino más bien utilizar las oportunidades que ofrece el Instituto para mejorar prácticas y aumentar la capacidad de colaboración.
El vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, enfatizó este aspecto al destacar que esta será “una institución que va a tener capacidades y, por lo tanto, entregar servicios. No es que las universidades o las empresas presten servicios, es el ITL el que hará pilotaje industrial, prueba y demostración de tecnología, creación y variación de prototipos y contract research”. Benavente insistió en que este convenio no posibilita la transferencia a centros científicos o a las universidades, sino que al propio Instituto para que éste genere las acciones de innovación y desarrollo tecnológico-industrial.
StartupLabs
Corfo tiene la facultad de ajustar el desarrollo del proyecto para enfocarlo en los desafíos que surgen desde la demanda productiva, garantizando así los aportes comprometidos. Por eso, su vicepresidente ejecutivo explicó que “ITL propone desarrollar emprendimientos de base científico-tecnológica, con soluciones que usan ciencia y tecnología para crear modelos de negocio fuera del Instituto y aprovechar oportunidades del mundo productivo, tanto a nivel nacional como internacional”. Según agregó, programas como StartupLabs —una política pública que impulsa el emprendimiento basado en conocimiento— pueden fortalecer este tipo de acciones.
Marko Razmilic, presidente de la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), afirmó que “la firma del convenio de aporte I+D entre Corfo y el Instituto de Tecnologías Limpias no solo formaliza un compromiso institucional, sino que consolida una visión compartida para proyectar a la región de Antofagasta como epicentro del desarrollo tecnológico, científico y productivo sustentable del país”. A su juicio, el ITL ofrece una oportunidad única para convertir la región en un laboratorio natural de innovación y fortalecer el trabajo colaborativo entre el Estado, la academia, las empresas y las comunidades.
Carlos Portillo, presidente del directorio del ITL, destacó que, a pesar de los obstáculos iniciales, esta firma marca “un paso firme hacia una nueva etapa, donde ciencia, innovación y desarrollo territorial se articulan para construir un futuro más sostenible, justo e inclusivo desde la macrozona norte”. Además, aseguró que este Instituto, impulsado por Corfo, representa “el instrumento de innovación aplicada más ambicioso que haya impulsado el Estado de Chile”.
Objetivos del ITL
Entre los resultados que busca alcanzar este nuevo Instituto están el desarrollo de actividades de investigación y desarrollo tecnológico industrial, con el fin de generar activos de propiedad industrial e intelectual, así como modelos de transferencia tecnológica. Además, el ITL ofrecerá servicios tecnológicos como pilotaje industrial, pruebas y demostración de tecnologías, creación y validación de prototipos, junto con la transferencia y difusión tecnológica a través del licenciamiento de tecnología a empresas.
El Instituto impulsará emprendimientos y actividades de innovación de base tecnológica, generando posibles encadenamientos productivos mediante el fomento de nuevas iniciativas que enfrenten desafíos tecnológicos o la aplicación práctica de los resultados que obtenga el propio instituto.
El ITL nació como parte de los compromisos que asumieron las empresas que explotan pertenencias mineras de Corfo en el Salar de Atacama, las cuales deben destinar recursos para financiar actividades de I+D en distintos sectores de la industria nacional.
Corfo adjudicó la implementación del proyecto en abril de 2023 a un consorcio compuesto por 24 instituciones clave para su misión, entre ellas asociaciones gremiales, grandes empresas, centros de investigación, fundaciones internacionales y 11 de las principales universidades chilenas.