(El Mercurio) La región más próspera de Bolivia por su riqueza en hidrocarburos se ha declarado al borde de la quiebra por la caída en el precio del petróleo, mala gestión y corrupción, aseguró el nuevo secretario general del Gobierno de Tarija, Luis Alfaro, en declaraciones a una radio local.
Decenas de obras están paralizadas porque no hay dinero para pagar a las constructoras, agregó Alfaro -opositor a Evo Morales-, quien dijo que la deuda para los siguientes cinco años supera los US$ 1.150 millones.
La caída en los precios de las materias primas -gas y minerales- redujo en 30% los ingresos por exportaciones bolivianas el primer semestre del año, en comparación con el 2014. Bolivia dejó de recibir US$ 2.970 millones, según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior.