(CCS) Durante los últimos años, el acelerado encarecimiento de la matriz energética chilena se ha traducido en un dramático incremento de costos para el sector productivo, que anualmente generan una pérdida a la economía superior a los US$ 7.000 millones.
De acuerdo a estimaciones de la CCS, el costo de la electricidad para el sector productivo ha subido en más de 50% desde 2003. Esto significa que el gasto total en suministro, en lugar de representar un 4,8% del PIB como en 2003, alcanzó a un 7,4% en 2009.
Previamente, incluso, alcanzó un máximo de 8,7% en 2008, producto del ciclo de mayores precios del petróleo.
En 2012, en tanto, el gasto en suministro sería del orden de un 7,6% del PIB.