Rodrigo Terc (Vestas): “La competitividad surge de encontrar la tecnología correcta para cada proyecto”

El ejecutivo aborda la evolución de la tecnología eólica en Chile, los desafíos logísticos asociados a aerogeneradores de mayor escala y el rol de la innovación para integrar nuevas soluciones al sistema.
Rodrigo Terc (Vestas): “La competitividad surge de encontrar la tecnología correcta para cada proyecto”

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La incorporación de aerogeneradores de mayor escala y el desarrollo de proyectos híbridos están marcando una nueva etapa para la generación eólica en Chile. En este contexto, la instalación de la primera V162 de Vestas en el país abre nuevas posibilidades para aumentar la producción energética, aunque también plantea desafíos asociados a infraestructura, logística e integración al sistema eléctrico.

Sobre la evolución de la tecnología eólica, las oportunidades que ofrece la hibridación y las tendencias que marcarán los próximos proyectos renovables, Rodrigo Terc, country head de Vestas en Chile y consejero de Acera, aborda en entrevista con Revista ELECTRICIDAD las perspectivas para la industria en el país y América Latina.

  • La instalación de la primera V162 en Chile marca un salto en la escala de los aerogeneradores que se están utilizando en el país. ¿Cómo ha evolucionado la tecnología eólica en Chile durante los últimos años y qué impacto está teniendo esa evolución en la competitividad de la energía eólica frente a otras fuentes de generación?

La tecnología eólica ha evolucionado de forma significativa, pero no solamente en términos de potencia o dimensiones. Desde Vestas, vemos que la principal transformación está en nuestra capacidad de seleccionar y configurar soluciones cada vez más adecuadas para las condiciones específicas de cada emplazamiento, considerando el recurso eólico, la infraestructura disponible, los requerimientos de la red y el perfil económico del proyecto.

En este contexto, la incorporación de la primera EnVentus V162 en Chile demuestra cómo una plataforma avanzada puede contribuir a maximizar la generación y el aprovechamiento del recurso eólico. La familia V162 puede alcanzar entre un 20% y un 30% más de producción energética que generaciones anteriores, dependiendo de la configuración y de las características de cada sitio.

Esta evolución ayuda a fortalecer la competitividad de la energía eólica al mejorar la producción, la eficiencia operacional y la previsibilidad del desempeño de los activos. Sin embargo, es importante destacar que una turbina de mayor tamaño no es automáticamente la mejor solución. La competitividad surge de encontrar la tecnología correcta para cada proyecto y de integrar adecuadamente el diseño, la construcción, la operación y el mantenimiento durante toda su vida útil.

  • La V162 puede alcanzar hasta 6,4 MW y cuenta con un rotor de 162 metros. ¿Cómo permiten estas turbinas de nueva generación producir más energía utilizando menos aerogeneradores e infraestructura, y qué impacto puede tener esto en el costo final de los proyectos?

La V162 instalada en Pampas cuenta con un rotor de 162 metros y puede operar con una capacidad de hasta 6,4 MW. Su área de barrido, superior a los 20.000 metros cuadrados, permite capturar una mayor cantidad de energía del viento por aerogenerador y alcanzar una elevada producción anual de energía, siempre en función de las condiciones específicas del emplazamiento.

Una mayor producción por unidad puede permitir que determinados proyectos alcancen su capacidad prevista con un número menor de turbinas. Esto puede optimizar componentes de la infraestructura del parque, como caminos internos, cimentaciones, cableado y actividades de operación y mantenimiento. No obstante, el impacto en el costo final no es lineal ni puede evaluarse solamente a partir del número de aerogeneradores.

Las turbinas de esta escala también requieren infraestructura, transporte, grúas y operaciones de montaje más sofisticadas. Por eso, el resultado económico depende del diseño integral del proyecto, de las características del sitio, de las restricciones logísticas y de la capacidad de ejecución. El objetivo no es instalar la turbina más grande posible, sino encontrar la configuración que ofrezca el mejor equilibrio entre producción energética, costo, riesgo, infraestructura y confiabilidad a largo plazo.

  • A medida que las turbinas son más grandes, también aumentan las exigencias de transporte, caminos, grúas, puertos y otras infraestructuras. ¿Está Chile preparado para recibir aerogeneradores de esta escala o existen actualmente cuellos de botella que podrían dificultar el desarrollo de los próximos parques eólicos?

La experiencia de Pampas demuestra que Chile tiene capacidad para recibir y ejecutar proyectos con tecnologías de esta escala, pero también confirma que cada iniciativa debe ser evaluada en función de sus condiciones logísticas y de infraestructura.

La instalación completa de ese proyecto eólico involucrará el transporte de aproximadamente 11.493 toneladas de componentes a lo largo de más de 118.820 kilómetros de recorrido acumulado en la cadena logística. Además, participan más de 180 personas durante las distintas etapas de construcción y puesta en marcha, junto con más de 30 operaciones críticas de izaje entre descargas y montajes.

A la complejidad técnica del proyecto Pampas se suman las condiciones de una región desértica remota y con limitaciones de infraestructura. Esto exige una planificación muy detallada de rutas, transporte, equipos, grúas, seguridad y coordinación de personas y materiales.

Más que hablar de una única condición para todo Chile, debemos analizar cada proyecto individualmente. Los desafíos pueden estar en caminos, radios de giro, puentes, accesos portuarios, disponibilidad de equipos especializados o capacidad de la red. Estos factores no necesariamente impiden el desarrollo, pero deben incorporarse desde las primeras etapas de planificación para evitar riesgos, retrasos y costos adicionales.

La preparación futura requerirá coordinación entre desarrolladores, proveedores tecnológicos, operadores logísticos, autoridades e infraestructura habilitante. También será importante elegir tecnologías que combinen desempeño con transportabilidad y viabilidad de ejecución. La arquitectura modular de EnVentus, por ejemplo, busca facilitar la adaptación y el transporte de determinados componentes de acuerdo con estándares logísticos de la industria.

  • Más allá de aumentar el tamaño y la capacidad de las turbinas, ¿dónde está hoy la innovación que realmente puede marcar una diferencia en la transición energética de Chile?

La innovación que puede marcar una mayor diferencia está en la capacidad de integrar tecnología, datos, operación y sistema eléctrico. El tamaño o la potencia de una turbina son solamente una parte de esa evolución.

Hoy vemos innovación en plataformas modulares que permiten adaptar la configuración de los aerogeneradores a las condiciones de cada proyecto, en sistemas avanzados de control, en soluciones para cumplir con requerimientos de red cada vez más complejos y en el uso de datos para anticipar el desempeño y optimizar la operación de los activos.

La plataforma EnVentus, por ejemplo, combina modularidad avanzada con distintas opciones de altura, modos de operación y configuraciones adaptables a las necesidades del proyecto y del mercado.

La digitalización también será central. El uso de datos puede mejorar la eficiencia, la confiabilidad y la integración de los activos renovables, además de contribuir a la estabilidad de sistemas eléctricos con una participación creciente de fuentes variables.

Para Chile, la innovación deberá concentrarse cada vez más en la integración entre generación, almacenamiento, transmisión, gestión de la red y demanda. El desafío ya no es solamente producir energía renovable, sino lograr que esa energía pueda ser incorporada, gestionada y utilizada de manera eficiente y confiable.

  • El parque híbrido Pampas combina generación eólica con otras tecnologías renovables. ¿Estamos entrando en una nueva etapa en la que los parques renovables dejarán de pensarse como proyectos de una sola tecnología y pasarán a diseñarse como sistemas híbridos capaces de entregar energía de manera más flexible y predecible?

Sí, los proyectos híbridos forman parte de una evolución natural del sector renovable, especialmente en mercados con una alta participación de generación variable. La combinación de tecnologías con perfiles complementarios puede contribuir a aprovechar mejor la infraestructura eléctrica disponible, diversificar la producción y aumentar la flexibilidad del proyecto.

Pampas forma parte de una nueva generación de desarrollos que combinan distintas tecnologías renovables con el objetivo de fortalecer la resiliencia y la flexibilidad del sistema eléctrico chileno. En este proyecto, la incorporación de la V162 busca maximizar el aprovechamiento del recurso eólico dentro de una solución energética más amplia.

Sin embargo, la hibridación no debe entenderse como una fórmula única. Su viabilidad depende del recurso disponible, del punto de conexión, de las condiciones del mercado, del perfil de demanda y de la regulación. En algunos casos, la combinación entre eólica, solar y almacenamiento puede ofrecer beneficios relevantes. En otros, una planta eólica optimizada puede seguir siendo la alternativa más adecuada.

La tendencia es avanzar desde una mirada centrada exclusivamente en cada tecnología hacia una planificación más integrada del sistema energético. Esto incluye estudiar cómo diferentes activos pueden operar en conjunto para aportar producción, flexibilidad y mayor previsibilidad.

  • Mirando hacia los próximos años, ¿qué tendencias cree que van a definir la próxima generación de proyectos renovables en Chile y América Latina?

La próxima generación de proyectos renovables estará definida por una combinación de factores. En primer lugar, veremos una selección tecnológica cada vez más específica para cada emplazamiento. La discusión no estará centrada solamente en instalar equipos de mayor tamaño, sino en elegir soluciones que optimicen la producción, la infraestructura, la ejecución y el desempeño durante toda la vida útil del proyecto.

En segundo lugar, crecerá la integración entre tecnologías, incluyendo proyectos híbridos, almacenamiento y nuevas formas de gestión de la energía. También aumentará la importancia de la digitalización para monitorear activos, anticipar necesidades de mantenimiento, mejorar la producción y facilitar su integración con la red. La estrategia digital de Vestas contempla precisamente el uso de datos de alta frecuencia y soluciones escalables para apoyar la gestión de activos y sistemas energéticos cada vez más diversos.

Otra tendencia será la atención creciente a la capacidad real de ejecución. La disponibilidad de transmisión, la infraestructura logística, la madurez tecnológica y la preparación de la cadena de suministro tendrán un peso cada vez mayor en las decisiones de inversión. Pampas evidencia la importancia de integrar ingeniería, logística, construcción y comisionamiento bajo una planificación coordinada y con altos estándares de seguridad y calidad.

Finalmente, la competitividad se evaluará cada vez más desde una perspectiva de ciclo de vida, considerando no solo el costo inicial, sino también la confiabilidad, la producción esperada, la disponibilidad de servicio, el impacto ambiental y la capacidad del proyecto para responder a las necesidades del sistema eléctrico y de los clientes.

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