El CO₂ que se genera al producir celulosa podría convertirse en combustible para camiones, barcos y aviones. Esa es la apuesta de SynFuels Biobío, el piloto que Arauco, Copec y Abastible, con el apoyo de Corfo, lanzaron en el Summit Transición Energética 2026.
La iniciativa fue presentada por Sebastián Mandiola, gerente de Bioforest, el centro de I+D de Arauco que lidera su desarrollo tecnológico. Luego, Mandiola firmó simbólicamente el compromiso junto a Ramón Salinas, gerente de Copec WIND Garage; Alejandro Silva, subgerente de Innovación y Nuevos Negocios de Abastible; Ignacio Mackenna, CEO de AbastibleTec; y James Argo, director ejecutivo de Corfo Biobío.
“SynFuels Biobío es una muestra concreta de cómo la ciencia aplicada puede abrir nuevas oportunidades para la industria. Queremos demostrar que el CO₂ biogénico de la celulosa, combinado con hidrógeno verde, puede convertirse en combustibles de baja huella de carbono, y hacerlo desde el Biobío, en condiciones industriales reales”, mencionó Sebastián Mandiola, gerente de Bioforest de Arauco.
El proyecto cuenta con el respaldo de Corfo, a través del Programa Tecnológico para el Uso y Adopción de Hidrógeno en la Industria Chilena.
“Biobío reúne atributos muy importantes para el desarrollo de proyectos de esta naturaleza: una industria consolidada, capacidades logísticas y una matriz energética relevante. Creemos que estas condiciones permiten que la región no solo impulse iniciativas innovadoras, sino que también aspire a convertirse en un referente nacional e internacional en este ámbito”, destacó James Argo, director ejecutivo de Corfo Biobío.
Del CO₂ al combustible
Para producir e-fuels se necesitan dos insumos: hidrógeno verde y una fuente de CO₂. El piloto, que se instalará en Planta Arauco Línea 2, capturará el CO₂ biogénico del proceso de la celulosa y lo combinará con hidrógeno producido a partir de agua desmineralizada y electricidad 100% renovable, para transformarlo en combustibles sintéticos. El objetivo es explorar alternativas de menor huella de carbono para sectores donde la electrificación directa no siempre es viable.
SynFuels Biobío reúne a Arauco, que genera CO₂ biogénico en su proceso productivo de celulosa; a Copec, una de las principales distribuidoras de combustibles del país, y a Abastible, actor clave en el mercado del gas licuado. Combustibles y gas licuado son, justamente, los mercados a los que apuntan rutas como el e-SAF y el e-GL.
“En Copec creemos que la transición energética requiere avanzar en distintas tecnologías y soluciones que respondan a las necesidades de cada industria. SynFuels Biobío representa una oportunidad para impulsar el desarrollo de nuevas energías, aportando nuestra experiencia en distribución de combustibles, capacidades técnicas y una mirada estratégica de largo plazo para contribuir a una matriz energética más diversificada y sostenible para Chile”, afirmó Ramón Salinas, gerente de Copec Wind Garage.
“Estamos muy contentos de sumarnos a este proyecto y aportar nuestras capacidades para desarrollar nuevas soluciones energéticas. SynFuels Biobío nos permitirá fomentar la transición energética de nuestros clientes y continuar avanzando en la diversificación de nuestra matriz de productos”, sostuvo Alejandro Silva, subgerente de Innovación y Nuevos Negocios de Abastible.
Apuesta de largo plazo
En esta primera etapa, el objetivo no es la producción masiva, sino generar aprendizaje técnico, reducir riesgos operacionales y formar capital humano local. Con ello, la alianza busca sentar las bases para que la transición energética de la industria también se impulse desde regiones como el Biobío.