¿Por qué, con el sol que tenemos y lo barato que es instalar fotovoltaica, seguimos bombeando agua con esquema 24×7?
Recientemente, expuse en el Water Congress 2026 e hice una reflexión mientras desarrollaba mi exposición “Oportunidades del mercado spot de electricidad aplicadas a la desalinización y bombeo de agua en minería”.
Creo que la reflexión vale más que la presentación misma.
En Chile ya hay más de 17.000 MW instalados entre solar y eólica, y la demanda máxima del sistema anda cerca de 12.000 MW. En horas de sol, el costo marginal llega a valores cercanos a cero. Aun así, la mayoría de los consumos intensivos de energía eléctrica como el bombeo de agua, en el caso de la minería, sigue operando 24×7, tanto en procesos existentes como en proyectos nuevos en desarrollo.
Me imagino un rebaño camino a la esquila. Ninguna oveja pregunta por qué. El ovejero y los perros marcan el camino y siempre se ha hecho así. En nuestro caso, el ovejero y los perros son la comodidad y los paradigmas: “Funciona, ¿para qué me voy a desgastar?”.
Ahora piensen en la fiebre del oro de California, en el siglo XIX. Miles dejaron sus países buscando oro. Un comerciante llegó al mismo lugar, pero no a buscar oro: se instaló a vender picotas y palas a quienes sí lo buscaban. No hace falta decir a quién le fue mejor.
En bombeo de agua, cambiar de lado es algo concreto: concentrar la impulsión en las horas de sol y usar las piscinas como almacenamiento, en vez de bombear parejo las 24 horas. Un alumno del Magister de Economía Energética tomó esta idea para su tesina y comparó las dos operaciones. La diferencia de VAN superó los US$100 MM a favor del bombeo en horas de sol.
Les dejo la pregunta: frente a este cambio tecnológico, ¿estamos del lado del rebaño o del que vendía picotas y palas?