La compañía energética noruega Statkraft informó sus resultados subyacentes durante el cuarto trimestre de 2025, impulsados por precios más altos de la electricidad en los países nórdicos y por un nivel récord de generación eléctrica.
En el período, la empresa alcanzó una producción de 19,4 TWh, superando levemente los 19,3 TWh registrados en igual trimestre de 2024 y marcando el nivel más alto jamás registrado por la compañía en un último trimestre.
En términos financieros, el Ebitda subyacente del trimestre alcanzó los €700 millones, por sobre los €600 millones obtenidos en el mismo período del año anterior. Sin embargo, el resultado neto registró una pérdida de €4 millones, en contraste con la ganancia de €125 millones del cuarto trimestre de 2024, debido principalmente a deterioros de valor y mayores costos fiscales.
Durante todo 2025 Statkraft logró una generación récord de 72,1 TWh, incluyendo 51,2 TWh producidos en Noruega, lo que representa la primera vez que la empresa supera el umbral de los 70 TWh en un año. El Ebitda subyacente anual alcanzó los €2.300 millones, mientras que el resultado neto cerró con una pérdida de €35 millones, influido por menores precios de la electricidad durante el primer semestre, deterioros de activos y una mayor carga tributaria.
“Statkraft ha obtenido sólidos resultados subyacentes en el cuarto trimestre, respaldados por precios más altos, una elevada producción y un sólido desempeño en los países nórdicos”, destacó la presidenta y consejera delegada de Statkraft, Birgitte Ringstad Vartdal.
La ejecutiva añadió que, pese a los precios más bajos a comienzos del año y a resultados más débiles en las áreas de trading y originación, la compañía logró generar un sólido flujo de caja y nuevos récords de producción.
Hitos
En línea con su estrategia, la empresa continuó avanzando durante 2025 en la optimización de su cartera de proyectos.
Entre los principales hitos se incluyen la firma de acuerdos de desinversión de activos no estratégicos por un valor empresarial de €1.300 millones, además de inversiones por €1.500 millones, principalmente en los países nórdicos y Europa. Estas medidas contribuyeron a reducir la deuda neta de la compañía en aproximadamente €1.000 millones y a fortalecer su posición financiera.
Durante el año, la compañía tomó decisiones de inversión por 722 MW de nueva capacidad renovable, mientras que otros 700 MW entraron en operación. En paralelo, se interrumpió el desarrollo de nuevos proyectos de hidrógeno y otras iniciativas de energía eólica marina, en el marco de una estrategia orientada a priorizar tecnologías clave y mercados seleccionados.
De cara a 2026, la compañía proyecta avanzar con una cartera más focalizada y un balance fortalecido, manteniendo una capacidad de inversión anual de largo plazo entre €1.400 y €1.700 millones, sujeta a las condiciones del mercado.

