Nuevo limite de potencia: ¿Cómo las empresas pueden cambiar de régimen?

La modificación regulatoria permitirá que más pymes accedan al régimen libre, abriendo la posibilidad de reducir costos, contratar energía renovable y adaptar sus contratos a sus perfiles de consumo.

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A fines de 2024, el gobierno redujo de 500 kW a 300 kW el límite de potencia para acceder al régimen de cliente libre. La medida, respaldada por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), fue bien recibida por el mercado. Según la CNE, el 4% del consumo eléctrico nacional corresponde a clientes cuyo uso está entre el nuevo límite de potencia y el antiguo.

“Dependiendo de sus necesidades específicas, optar a ser cliente libre puede ser beneficioso para las empresas con potencia conectada mayor al nuevo umbral, porque tienen la capacidad de negociar directamente su contrato con generadoras o comercializadoras, definiendo condiciones, precios y fuentes de energía”, dijo el gerente de Desarrollo y Nuevos Negocios de Plataforma Energía, Luigi Sciaccaluga.

Licitaciones de contrato

De acuerdo con el experto, todos los usuarios pagan componentes de generación, transmisión y distribución en su factura. Sin embargo, el cliente libre puede pactar la componente de generación con la contraparte, mientras que en el caso del regulado las tarifas se asignan mediante licitaciones de contrato de suministro organizadas por la CNE.

“Negociar libremente el contrato con suministradores es un giro radical en la forma de consumir electricidad, porque permite adaptar el contrato al perfil real del cliente. El usuario puede buscar precios más bajos si consume más en horario solar, acceder a contratos con energía 100% renovable o incluso cerrar acuerdos con generadores locales para fomentar el desarrollo económico de una zona específica”, mencionó Sciaccaluga.

Si bien la mayoría de las empresas que pueden acceder al régimen libre corresponden a pymes industriales o comerciales, como centros logísticos o supermercados, también beneficiará a empresas con múltiples sucursales que puedan incorporar estos empalmes a sus contratos vigentes.

“Otro grupo beneficiado son aquellas operaciones que tienen un consumo intensivo en horarios específicos porque, a diferencia de las tarifas reguladas, el régimen libre les permite identificar los períodos del día que tienen una mayor demanda de electricidad. De este modo, al tener una señal de precios pueden gestionar las horas punta reduciendo su consumo eléctrico o implementando de forma complementaria sistemas de baterías”, destacó Sciaccaluga.

Cómo cambiarse de régimen

El primer paso para cambiar de régimen consiste en revisar los ítems “potencia conectada” y “demanda máxima suministrada” en la factura eléctrica. Si alguno de estos valores alcanza o supera los 300 kW, la empresa ya cumple con los requisitos para optar al régimen libre.

Después, la empresa debe enviar una carta formal a su distribuidora para notificar su intención de cambiarse, con al menos 12 meses de anticipación. Durante ese período, puede negociar directamente su nuevo contrato con generadores o comercializadores y así llegar preparada al cambio.

Si está cerca del nuevo umbral, la empresa puede aumentar la capacidad del empalme o instalar sistemas de baterías, una inversión que podría traer beneficios si logra mejores precios de energía. En ese caso, debe presentar ante la SEC la declaración de aumento de potencia usando el formulario TE-1.

“Cambiarse al régimen libre es un trámite sencillo, pero negociar un buen contrato exige entender conceptos técnicos, patrones de consumo, riesgos del mercado y regulaciones. Por eso, quienes quieran dar el paso deberían buscar asesoría experta para diseñar una estrategia de contratación ajustada a su realidad eléctrica”, concluyó Sciaccaluga.

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