La Región de Ñuble registró avances relevantes en su sistema de transmisión eléctrica durante el período 2022-2026, tras la entrada en vigor de la Ley de Transmisión Eléctrica, normativa que modernizó la planificación energética y permitió abordar brechas históricas de infraestructura.
Uno de los hitos fue la incorporación del “Plan Especial Ñuble”, instrumento que reconoció las particularidades territoriales de la región y habilitó soluciones específicas para fortalecer el suministro eléctrico, considerando su crecimiento productivo y social.
Desde la primera visita oficial del presidente Gabriel Boric Font a la región, en agosto de 2022, se estableció el compromiso de avanzar en medidas concretas para destrabar proyectos largamente postergados. En ese contexto, se impulsaron definiciones regulatorias y de planificación que facilitaron el avance de iniciativas estratégicas, como la línea Charrúa–Chillán, considerada una obra relevante para la seguridad y continuidad del suministro eléctrico regional.
El nuevo marco legal incorporó una mirada integral para el desarrollo energético de Ñuble, integrando criterios técnicos, territoriales y de proyección de demanda. Este enfoque permitió mejorar la coordinación de inversiones, reducir restricciones para la conexión de nuevos proyectos de generación —especialmente de energías renovables— y fortalecer las condiciones para el desarrollo económico local.
El seremi de Energía de Ñuble, Dennis Rivas Oviedo, afirmó que “la inclusión del Plan Especial Ñuble en la Ley de Transmisión Eléctrica marcó un antes y un después para la región, permitiendo dar respuesta a una deuda histórica en materia de infraestructura energética y sentando las bases para un desarrollo más equilibrado, seguro y sostenible, en beneficio de las familias, las comunidades y la actividad productiva regional”.
En este contexto, se proyecta que diversas iniciativas que estuvieron paralizadas comiencen a finalizarse en los próximos años, entre ellas las líneas Charrúa–Chillán y Monterrico–Cocharcas, ambas pertenecientes a CGE Energía, cuya entrada en operación está prevista para 2027.
Los avances en transmisión eléctrica consolidan así una base más robusta para el sistema energético regional, mejorando la calidad y continuidad del suministro y generando condiciones más favorables para la inversión y la transición hacia una matriz energética más limpia.

