El precio de los vehículos eléctricos ha sido identificado, por largo tiempo, como un condicionante para el ritmo de crecimiento que experimenta el parque de este tipo de unidades.
Bain & Company realizó un estudio en el que concluyó que los vehículos eléctricos a batería (VEB) −o también reconocibles como los 100% eléctricos− siguen siendo significativamente menos rentables que sus equivalentes con motores de combustión interna (MCI). A pesar de tener un precio de venta inicial un 35% más alto, los costos de producción de los VEB son considerablemente mayores, lo que plantea un nuevo desafío para las empresas productoras.
“Uno de los principales factores que impiden que los VEB alcancen la misma rentabilidad que los MCI son los altos costos de sus componentes básicos”, aseguró Marcial Rapela, socio y responsable de la oficina de la consultora Santiago de Chile.
Agregó que “el sistema de propulsión de un vehículo eléctrico puede ser hasta 2,5 veces más caro que el de un motor de combustión interna. Este problema se agrava aún más por el bajo volumen de ventas en muchos de los modelos actuales de autos eléctricos”.
Adicionalmente, la adopción masiva de VEB ha mostrado señales de desaceleración, lo que genera incertidumbre sobre el futuro de este segmento en el mercado. Ante este panorama, los fabricantes de automóviles enfrentan una decisión crítica, plantea el estudio.
“Para enfrentar este escenario desafiante, los fabricantes deberán mantener una estrategia de productos flexible, integrando tecnologías de combustión interna, híbridos y vehículos eléctricos”, aseguró Rapela.
De acuerdo con Bain & Company, aquellas compañías que optimicen sus estructuras de costos y consideren alianzas estratégicas para escalar sus operaciones en diversos sistemas de propulsión, se posicionarán como los líderes del futuro.