EE.UU. se reinstala como motor económico mundial: creció 5% en el tercer trimestre

El incremento del PIB, el mayor desde el tercer trimestre de 2003, sigue al alza de 4,6% en el segundo trimestre y se apoyó en un sólido gasto de los consumidores.

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(La Tercera) La economía estadounidense tuvo en el tercer trimestre su mejor desempeño en una década, con una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de 5%. La cifra confirma la solidez de su recuperación y pone presión sobre la Reserva Federal y la normalización de la política monetaria estadounidense.

La tasa de 5% sigue al 4,6% del segundo trimestre y constituye el mejor dato desde el tercer trimestre de 2003, hace ya 11 años.

El consumo fue el mayor contribuidor al PIB del tercer trimestre, con 2,2 puntos de los cinco, y parece probable que el impulso siga en el cuarto trimestre y hacia 2015. El gasto de los hogares creció 0,6% en noviembre, su mayor incremento en tres meses, superando las expectativas de los economistas sondeados por Bloomberg.

“Tenemos un impulso muy sólido entrando al 2015”, comentó Michael Gapen, economista jefe para Estados Unidos de Barclays, “Los mercados laborales están mejor, el consumidor tiene una expectativa más favorable para le economía y sus propios ingresos y están actuando en consecuencia”, declaró a Bloomberg.

Además de la sólida creación de empleo de los últimos meses, al mayor gasto de los consumidores (que representan dos tercios de la economía) están contribuyendo los bajos precios de la gasolina, en mínimos desde 2010 gracias al “boom” energético en EE.UU. y a la caída global del costo del petróleo.

Los economistas prevén que el crecimiento se desacelerará en el último trimestre del año hasta un ritmo anual en torno al 2,5% y para 2015 se mantendrá cerca del 3%.

Reacción en los mercados

El dato del crecimiento del PIB en el tercer trimestre llevó al Dow Jones de Industriales, el principal indicador de Wall Street, a superar por primera vez los 18.000 puntos. El Dow avanzó 0,36% en la sesión, hasta 18.024 puntos. El Standard & Poor’s 500 extendió el rally que comenzó la semana pasada tras la reunión en que la Fed prometió ser paciente con el alza de tasas y cerró con un avance de 0,17% en un récord de 2.082 puntos.

Los papeles del Tesoro declinaron con el oro, mientras que el dólar y el petróleo avanzaron. El crudo WTI subió 3,3% a US$ 57,12 por barril, mientras que el Brent terminó en US$ 61,69. “El PIB estadounidense aportó un soporte al mercado” petrolero, ya que hace esperar un alza de la demanda, destacó John Kilduff de Again Capital. El alza también es en parte “un rebote técnico tras las bajas de las últimas semanas”, señaló a Reuters.

En cambio, las acciones y monedas de mercados emergentes en general cayeron por primera vez en cinco días, ya que el mayor crecimiento de EE.UU. puede reducir la demanda por activos más riesgosos.

Una aceleración sostenida del crecimiento en EE.UU. ayudaría a estabilizar una economía global que lidia con la debilidad de Europa y la ralentización de los mercados emergentes, devolviéndole a EE.UU. su rol tradicional de motor económico internacional.

Los riesgos

Pero el panorama no está libre de riesgos y un ritmo de expansión como el mostrado ayer pone presión sobre la Reserva Federal para que considere un ajuste anticipado de su política monetaria luego de que hiciera cambios menores a su comunicado la semana pasada.

Antonio Moncado, economista de Bci Estudios, explicó que los datos de ayer reflejan la solidez de una recuperación que se desarrolla en un contexto de liquidez y estímulo monetario “excesivos”. Advirtió que un avance en el consumo de la magnitud evidenciada por las últimas cifras puede crear presiones inflacionarias.

“En Estados Unidos las presiones inflacionarias son persistentes y difíciles de revertir si no hay un cambio en la conducción de la política monetaria, incluso en un contexto donde el precio internacional del petróleo muestra caídas persistenes”, comentó. “El consumo, por otro lado, es decir, la inflación subyacente en Estados Unidos, ciertamente en un contexto de excesiva liquidez, prolongada más allá de lo que parece saludable para la economía, podría convertir a la inflación en un problema para la economía estadounidense en 2015”, añadió.

De todos modos, dijo, la Fed no “modificará su política monetaria sin comunicarle adecuadamente al mercado cómo va a hacerlo, principalmente porque el impacto que eso tendría en el mundo emergente y en gran parte del mundo desarrollado sería significativo”. Hoy el mercado espera el aviso en el primer trimestre, para que la primera alza de tasas ocurra a mediados de 2015. “Pero ciertamente con este dato y si se extiende al primer trimestre de 2015, podríamos tener antes, durante el primer semestre, el incremento de la tasa de fondos federales (TPM)”, añadió.

Para Chile tener un socio comercial creciendo a esa tasa es positivo, ya que fomenta las exportaciones y podría generar algo más de actividad industrial el próximo año. “Pero por otro lado, en términos financieros, el tema de las tasas va a resurgir de manera importante y la depreciación del peso es un hecho que va a generar ruido”, advirtió Moncado.

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