Con una creciente demanda de electricidad proyectada para duplicarse hacia 2050, la adopción de dispositivos eléctricos inteligentes como tomacorrientes e interruptores se posiciona como una solución esencial para optimizar el consumo energético y garantizar la seguridad, apoyando los esfuerzos globales hacia la sostenibilidad y la reducción de emisiones.
El incremento en el consumo eléctrico, impulsado por el crecimiento poblacional y la electrificación de sectores productivos, plantea la necesidad de soluciones eficientes y sostenibles. Según el World Economic Forum, para 2050, la demanda de electricidad superará el doble de la actual, lo que resalta la urgencia de optimizar su uso, desde la generación hasta el consumo final.
En este escenario, los wiring devices, dispositivos de conexión eléctrica que incluyen placas, interruptores y tomacorrientes, desempeñan un papel crítico en la eficiencia energética y la seguridad en diversos entornos como hogares, oficinas y centros comerciales. Aunque a menudo pasan desapercibidos, su correcto funcionamiento garantiza un flujo seguro de energía, minimizando riesgos y pérdidas.
Nayla Lazarte, jefe de Producto para Wiring Devices de Schneider Electric, destaca que “las placas, tanto de tomacorrientes como de interruptores, son componentes esenciales del sistema eléctrico. Sin estos dispositivos no se puede garantizar una conexión segura y adecuada a la red eléctrica. Su función principal es asegurar que la corriente fluya de manera controlada hacia las fuentes que la requieren, garantizando seguridad al momento de manipularlas».
El avance tecnológico en la fabricación de estos dispositivos contribuye al ahorro energético, incrementa la seguridad y reduce el impacto ambiental. Integrar wiring devices en sistemas de automatización complejos permite gestionar mejor el consumo eléctrico en hogares y entornos industriales.
Además, el ejecutivo subraya la importancia de la durabilidad y el diseño sostenible en estos productos, señalando que “la descarbonización, un factor clave en la lucha contra el cambio climático, está estrechamente relacionada con la calidad de los materiales y la vida útil de estos dispositivos. Cuando instalas una placa tienes la garantía de que durará entre cinco y diez años, siempre que esté fabricada con materiales adecuados. No obstante, en algunos casos las placas se deterioran antes de tiempo, lo que obliga a reemplazarlas y genera un mayor consumo de recursos».
En Schneider Electric, estos dispositivos forman parte de su iniciativa Green Premium, cumpliendo normativas ambientales como RoHS y Reach, y ofreciendo transparencia sobre su ciclo de vida. Esto los convierte en una pieza clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.