Delegación chilena viaja a China para incorporar nuevos aprendizajes para fortalecer la electromovilidad 

Representantes de instituciones públicas y privadas de Chile conocieron el modelo de desarrollo tecnológico y normativo chino.

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Con nuevos conocimientos y experiencias para contribuir al desarrollo de la electromovilidad y la sostenibilidad en Chile concluyó el «Seminario de Normalización en el Sector de Vehículos de Energía Renovable para Chile«, realizado entre el 7 y el 20 de septiembre pasado en la República Popular China.

La instancia permitió a una delegación chilena conocer aspectos clave del modelo de desarrollo chino, su sistema de estandarización, especialmente en sistemas de carga eléctrica vehicular y los avances tecnológicos vinculados al transporte eléctrico.

La actividad contó con el apoyo del Ministerio de Comercio chino y del Instituto de Estandarización de Chengdu, y contempló una agenda técnica de dos semanas que permitió abordar materias como gobernanza y normalización nacional, Inteligencia Artificial, innovación tecnológica y el sistema normativo aplicado a los vehículos eléctricos.

En este último ámbito, los participantes conocieron el marco regulatorio chino, que contempla más de 160 normas vigentes orientadas a aspectos como seguridad, durabilidad e interoperabilidad.

Uno de los principales aspectos destacados por la delegación fue la oportunidad de conocer directamente centros de investigación, prueba y fabricación de vehículos y baterías. Las visitas a empresas e instituciones como SERES, CHANGAN, LIAN&CO, TIANQI LITHIUM, CAERI y CATL permitieron observar en terreno tecnologías de autonomía extendida, procesos de integración industrial, ensayos de alta precisión y el desarrollo de baterías a gran escala.

Para Nancy Manríquez, integrante de la delegación, y jefa de la Sección de Fuentes Móviles del Ministerio del Medio Ambiente, uno de los principales aprendizajes estuvo relacionado con la evolución del marco regulatorio chino para los vehículos electrificados.

“Una de las principales novedades de la futura Norma Nacional de Emisiones China, Fase VII (China VII), es que China amplía significativamente el concepto de control ambiental de los vehículos electrificados, incorporando de manera explícita a los vehículos eléctricos a batería (BEV) y fortaleciendo los requisitos aplicables a los híbridos enchufables (PHEV)”, explicó Manríquez, quien además es punto focal del proyecto CLETS, de Apoyo a la Estrategia Chilena de Transporte Sostenible, iniciativa GEF6 que busca, precisamente, facilitar el proceso de adopción de la electromovilidad en regiones.

La profesional destacó que la propuesta normativa representa una visión más integral del desempeño ambiental de los vehículos.

“La regulación no se limita a las emisiones del escape, sino que incorpora aspectos como las baterías, las partículas provenientes de frenos y neumáticos, los sistemas OBD, la conectividad y la gestión de datos del vehículo”, mencionó Manriquez.

Transmisión de conocimientos

Para Valentina de Maza, integrante de la delegación y encargada de Transporte Público Menor y Renovación de Flota del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, la experiencia permitió conocer soluciones que pueden aportar a los procesos de modernización del transporte público en Chile.

“Fue una experiencia muy enriquecedora, especialmente porque nos permitió conocer de primera fuente cómo China ha abordado la renovación y electrificación de sus flotas, integrando tecnología, infraestructura y estándares para avanzar hacia sistemas de transporte más eficientes y sostenibles. Estos aprendizajes son muy valiosos para seguir impulsando la incorporación de tecnologías más limpias y adecuadas a las distintas realidades del transporte público en nuestro país”, comentó.

La delegación estuvo integrada por profesionales provenientes de distintas instituciones públicas y privadas, con diversas especialidades y responsabilidades.

Además de la dimensión técnica, el programa permitió conocer parte de la riqueza cultural de China, sus ciudades, historia, tradiciones y formas de relacionamiento.

“Para nosotros, como participantes, esta experiencia permitió comprender que el desarrollo tecnológico también requiere de confianza, colaboración y vínculos entre las personas y los países”, afirmó Nancy Mánríquez.

La experiencia finalizó con el compromiso de los participantes de compartir los conocimientos adquiridos y transformarlos en iniciativas concretas que puedan contribuir al desarrollo tecnológico, la transición energética y la movilidad sostenible en Chile.

“Regresamos con nuevas ideas y aprendizajes, pero también con una profunda admiración por lo que hemos conocido durante estas dos semanas. El desafío ahora es compartir este conocimiento y transformarlo en acciones que beneficien a nuestras instituciones y, finalmente, a nuestros ciudadanos”, concluyó Manríquez.

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