La Comisión Nacional de Energía (CNE) realizó su Cuenta Pública Participativa 2026, instancia en la que presentó los principales hitos de su gestión durante 2025 y las proyecciones para los próximos años.
La actividad fue encabezada por el secretario ejecutivo (s) de la CNE, Mauricio Funes, y contó con la participación de la ministra de Energía, Ximena Rincón; el subsecretario de Energía, Hugo Briones; la superintendenta de Electricidad y Combustibles, Marta Cabeza; además de representantes del Coordinador Eléctrico Nacional, gremios, empresas, academia y funcionarios del organismo.
Durante su intervención, la ministra Ximena Rincón valoró el ejercicio de rendición de cuentas y destacó el trabajo desarrollado por la Comisión en un período marcado por importantes desafíos regulatorios.
«Este ejercicio de contar a la ciudadanía lo que ha sido un año de trabajo es muy importante. Revisar lo que se ha hecho, lo que estamos haciendo y lo que queremos hacer es relevante en un sector que es estratégico para el país», expresó la secretaria de Estado.

Asimismo, resaltó el rol técnico que ha desempeñado la CNE en la tramitación del proyecto de ley Ordenemos la Cuenta. «Quiero agradecerles el trabajo y la seriedad. La comisión con todo su equipo ha sido muy importante en este proceso», afirmó Rincón, quien además sostuvo que, una vez concluida esa discusión legislativa, vendrán nuevos desafíos en materias regulatorias, institucionales y de distribución eléctrica.
La ministra también destacó el liderazgo ejercido por Mauricio Funes durante su gestión como secretario ejecutivo (s) y recordó que actualmente se desarrolla el proceso para designar a la nueva autoridad de la CNE, la que deberá dar continuidad al trabajo realizado por la institución.
Regulación energética
En su exposición, Mauricio Funes sostuvo que 2025 fue un año especialmente exigente para el organismo debido a la creciente relevancia que ha adquirido la regulación energética en el desarrollo del país.
Explicó que temas como la seguridad del suministro, las tarifas eléctricas, la expansión de la infraestructura y la transición energética “ocuparon un lugar central en la agenda pública, lo que obligó a la institución a enfrentar uno de los períodos más complejos de su historia reciente”.
En ese contexto, dijo que “las decisiones regulatorias se adoptaron con base en evidencia técnica, buscando entregar certezas al sector y resguardar el interés público”. Además, declaró que la cuenta pública constituye una instancia para fortalecer la transparencia y mantener un diálogo abierto con la ciudadanía y los distintos actores de la industria.
Uno de los principales focos de la presentación fue el avance de la transición energética y los desafíos que ello representa para la infraestructura eléctrica. Según se expuso, durante 2025 las energías renovables alcanzaron un alto porcentaje de la capacidad instalada del país, escenario que abre nuevas oportunidades para el desarrollo del sector, pero que también exige acelerar la expansión de las redes de transmisión, fortalecer la flexibilidad operativa y resguardar la seguridad del suministro.
En esa línea, Funes resaltó que la CNE avanzó en la elaboración de instrumentos de planificación para incorporar nuevas obras de expansión y ampliación de la red de transmisión, poniendo especial atención en territorios donde existen brechas de infraestructura que limitan el desarrollo de nuevos proyectos energéticos, entre ellos las regiones del Maule y Ñuble.
Modernización institucional
Durante la cuenta pública también se informó sobre los avances en modernización institucional y transformación digital. Se relevaron medidas como la implementación de nuevos sistemas de tramitación electrónica, el fortalecimiento de plataformas públicas de información para los consumidores, como las relacionadas con precios de combustibles, y la incorporación de herramientas para mejorar la interoperabilidad con otros organismos públicos, facilitando la gestión administrativa y el acceso a información del sector energético.
Asimismo, el secretario ejecutivo de la CNE dijo que durante 2025 desarrolló más de un centenar de procesos regulatorios, tarifarios y normativos, fortaleciendo además sus mecanismos de planificación, control interno, gestión de riesgos y seguimiento de iniciativas institucionales.
En materia de institucionalidad, Funes planteó la necesidad de seguir fortaleciendo las capacidades del regulador frente a un sistema energético cada vez más complejo, resaltando que la experiencia internacional muestra que las transiciones energéticas exitosas requieren organismos técnicos robustos, con estabilidad institucional y autonomía suficiente para ejercer sus funciones.

Licitaciones
La cuenta pública también abordó los avances registrados en licitaciones de suministro eléctrico para clientes regulados, regulación de los mercados de hidrocarburos y procesos tarifarios.
Entre ellos se destacó la realización de licitaciones para asegurar el abastecimiento de energía mediante mecanismos competitivos, así como el fortalecimiento de la regulación en los mercados de combustibles líquidos, gas licuado y gas natural. También se expusieron las mejoras implementadas en procesos tarifarios y en los mecanismos de control asociados a la valorización de instalaciones de transmisión, incorporando nuevos estándares de trazabilidad y aseguramiento de la calidad de la información utilizada por la Comisión.
Asimismo, Mauricio Funes sostuvo que la transformación del sistema energético continuará planteando desafíos crecientes para la regulación, por lo que será necesario profundizar la planificación de largo plazo, actualizar permanentemente el marco regulatorio y fortalecer la coordinación entre las instituciones del sector.
