El reciente reporte del SERNAC sobre el mercado de vehículos eléctricos e híbridos detectó brechas de información respecto a la compatibilidad de los sistemas de carga. Este aspecto es fundamental, porque el tipo de conector determina dónde puede cargarse un vehículo y condiciona la experiencia del usuario.
Mientras los vehículos con conector europeo CCS2 cuentan con una cobertura del 100% en las estaciones públicas de carga rápida, los vehículos con estándar chino GB/T son compatibles con tan solo el 2,9% de los cargadores públicos. Como resultado, la gran mayoría de los más de 180 modelos eléctricos que se venden en Chile incorporan el estándar CCS2.
El informe del SERNAC invita a revisar cómo Chile ha avanzado hacia estandarizar el conector. En los inicios de la electromovilidad coexistían distintos estándares de conector, sin claridad sobre cuál prevalecería. Algunos actores buscaban permitir múltiples conectores justificando que ampliaría la oferta de vehículos. Otros, advertían que esto finalmente perjudicaría a los usuarios.
En ese contexto, el Estado chileno decidió entregar una señal regulatoria para converger hacia un estándar. En 2021, el Pliego Técnico Normativo RIC N°15 de la SEC promovió el uso de CCS2 en cargadores públicos, sin prohibir otros estándares que cumplieran las exigencias y autorizaciones correspondientes.
La industria, en su mayoría, siguió esta señal. Los fabricantes validaron que es factible adaptar los vehículos al estándar de conector local de la misma forma que sucede con los productos electrónicos. Hoy, los principales fabricantes de vehículos eléctricos, como Tesla y BYD, venden modelos en Chile con estándar CCS2, pese a usar otros conectores en sus mercados locales. No obstante, algunos comercializadores siguen impulsando el conector GB/T.
El reporte del SERNAC vuelve a poner esta problemática sobre la mesa. Los comercializadores son responsables del desempeño de los vehículos que venden. No advertir la falta de compatibilidad con la red de carga lleva a los usuarios a tomar decisiones desinformadas, derivando en una mala experiencia.
La política pública en Chile ha logrado orientar al mercado hacia un estándar de conector, y la mayor parte de la industria se ha alineado. Hoy, 9 de cada 10 vehículos eléctricos que circulan en el país y el 100% de las estaciones públicas de carga rápida cuentan con el estándar CCS2. Promover la electromovilidad es una tarea de todos los actores del ecosistema donde resguardar la experiencia de carga es fundamental.