(El Mercurio) En el segundo piso del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile un pasillo lleva a una pequeña sala llena de computadores. Sin muchos resguardos, ese punto escondido en una esquina de la facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas es la clave del Centro Sismológico Nacional (CSN): ahí están los receptores de la información que emiten las estaciones de monitoreo instaladas desde Arica hasta Puerto Williams.
Sin embargo, en unas semanas más, la sala solo será un viejo recuerdo del laboratorio que alguna vez fue. Esto, porque lo que hasta el año pasado era una sala de clases de alumnos de Ingeniería, hoy -gracias al apoyo de la universidad y mediante un convenio firmado con la Onemi- se ha transformado en un moderno centro de datos que concentrará toda la información sismológica.
«El Mercurio» conoció las nuevas instalaciones que desde marzo comenzarán a operar bajo estrictas medidas de seguridad: ingreso con clave y huella digital, un sistema contra incendios que saca el oxígeno del lugar para extinguir las llamas sin necesidad de mojar los computadores, y tres enormes equipos de aire acondicionado.
El piso está a casi medio metro del suelo original, ya que por esa zona inferior pasará todo el cableado. Así, se evitarán riesgos innecesarios y se mantendrá la limpieza del lugar. En el fondo de la sala se ubica un generador de energía, que permitirá que el centro de datos siga operando, aunque se interrumpa el suministro eléctrico. Rodrigo Sánchez, jefe de telecomunicaciones del centro, comenta que existe una constante retroalimentación con la red de universidades de Estados Unidos, que están implementando el mismo tipo de recinto, con tecnología similar.
Sergio Barrientos, director del CSN, explica que antes no había un centro de datos. «Solo el laboratorio», agrega el subdirector Mario Pardo, quien enfatiza que esta nueva sala será clave para el monitoreo de los 70 sismógrafos que hay en el país y que llegarán a 90 a fin de año. Todo como parte del trabajo conjunto con la Onemi que, con un presupuesto de $3.800 para este año, fortalecerá la red sismológica.
En el CSN explican que además se está trabajando para mejorar la comunicación y asegurar que si se cae internet, al menos 20 estaciones puedan estar emitiendo datos. «Estamos considerando también tener centros alternativos a este edificio», agrega Sergio Barrientos, quien precisa que incluso se analiza crear en los próximos años un equipo móvil, de modo que cualquier emergencia en la zona de Beauchef (donde se levanta el nuevo centro) no bloquee el sistema completo.