Tecnologías eficientes en transporte público

Especialistas enumeran a Revista ELECTRICIDAD las principales aplicaciones que se usan poco a poco en el país, con el objetivo de reducir la demanda energética del sector que actualmente registra un consumo superior a 30%.

La última edición del Balance Nacional de Energía muestra que el transporte representa un 33,2% del consumo energético del país, por lo que las autoridades públicas, junto a las empresas, se han planteado la meta de avanzar en el uso de tecnologías eficientes para reducir la demanda del sector.

Es en este escenario donde especialistas consultados por Revista ELECTRICIDAD mencionan la lista de tecnologías eficientes más usadas a nivel internacional y que poco a poco se implementan a nivel nacional, especialmente para el transporte público de pasajeros.
En opinión de los expertos, la electricidad es la tecnología dominante para obtener mayor eficiencia en el transporte, de la cual se desprenden las aplicaciones híbridas, que mezclan energía eléctrica con combustibles fósiles, y las de almacenamiento energético con baterías.

Electricidad
Franco Basso, académico de la escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad Diego Portales, señala que las tecnologías eléctricas son las más eficientes que se aplican en el país, mencionando lo realizado por Chilectra, que “elaboró un estudio que muestra las ventajas económicas, de costos y medioambientales de contar con un mayor parque de autobuses eléctricos. Su apuesta es tener 1.500 buses eléctricos en Santiago para 2018 aprovechando la renovación de buses que se debe realizar con motivo de la renegociación de contratos del Transantiago en 2018”.

Otros vehículos eléctricos son los que operan en las comunas de Santiago y Providencia, donde el transporte público utiliza esta tecnología.
Jean Paul Zalaquett, gerente de Innovación de Chilectra, indica que los dispositivos eléctricos se basan en “la diversificación energética en la base, obteniendo una eficiencia que triplica la de combustibles fósiles en toda la cadena energética −desde la generación a las ruedas del vehículo− y en tener cero emisiones locales, de ruido y gases contaminantes”.
De acuerdo al ejecutivo, “la movilidad eléctrica ya es una realidad en el país y seguirá creciendo su aplicación. Para autos particulares y motos ya existe la infraestructura de carga y disponibilidad de modelos en el mercado chileno. En el corto plazo, el mayor potencial de crecimiento será en el transporte público”.

Almacenamiento
Marcelo Salinas, gerente de Movilidad de Siemens Chile, afirma que el desarrollo de tecnologías de almacenamiento permitirá que el transporte público eléctrico se masifique. “La tecnología del bus eléctrico requiere de un sistema de acumulación (baterías) más potente para el almacenamiento de energía eléctrica y así asegurar su autonomía operativa”.

Según Víctor Ballivián, presidente de la Asociación Gremial de Empresas Internacionales de Productos Eléctricos (Epei), las baterías de litios son el material más usado en la tecnología de almacenamiento, las que se materializan con los sistemas de cargas conocidos en Chile como electrolineras.

“Estos sistemas de almacenamiento de energía se cargan en la noche y tienen la virtud de que también entregan energía a la red, pues el cargador no es otra cosa que un inversor que se alimenta de corriente alterna a la corriente continua que alimenta a las baterías, las cuales hacen el proceso inverso para entregar energía a la red”, precisa.

Tecnologías híbridas
En esta área Marcelo Salinas sostiene que las tecnologías híbridas ocuparán un mayor espacio en el país. “Si se entiende por híbrido, la mezcla de combustión diésel con accionamiento eléctrico, es un paso en el sentido de llevar el transporte hacia un futuro full eléctrico, sin cajas de cambio ni combustión fósil. Pero debe tenerse presente que una transición híbrida siempre conlleva un mayor costo inicial”.

Jean Paul Zalaquett agrega que el cambio tecnológico “aumentará considerablemente las aplicaciones eléctricas puras e híbridas, en las cuales se certificará que la energía aportada sea 100% proveniente de fuentes renovables”.

Claudio Gavilán, jefe del Área Transporte de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE), destaca que la tecnología híbrida se caracteriza por tener más de una aplicación. “Algunos vehículos tienen un motor de combustión interna convencional y además un motor eléctrico. Hay vehículos que utilizan el primer tipo de motor que va cargando la batería del sistema eléctrico, la que entra en funcionamiento, por ejemplo en carreteras, ahorrando el consumo de combustible. Hay otra tecnología que usa el motor eléctrico cuando el vehículo está metido en un taco, pero cuando va en carretera, en estado de revoluciones pareja, usa el motor a gasolina”.

Otras tecnologías
Además de las tecnologías que se derivan de la electricidad, Claudio Gavilán señala que existen otros dispositivos que ayudan a los vehículos a mejorar su eficiencia en el consumo de combustibles, como lubricantes, neumáticos y el diseño aerodinámico.

“Todas estas tecnologías se han probado bajo la norma chilena NCH 3331. La AChEE ha certificado 13 pruebas de eficiencia energética en transportes. A mediados de año se publicará un catálogo de tecnologías eficientes”, sostiene el especialista de la AChEE, quien describe cada una de las aplicaciones:

  • Neumáticos de baja resistencia a la rodadura: “De acuerdo a su composición contribuyen a que no se deformen como los neumáticos tradicionales con el uso, por lo que evitan que haya una menor resistencia a la rodadura. Cada vez que un neumático rueda por la carretera se deforma y eso genera un mayor esfuerzo para el motor del vehículo. El diseño de estos neumáticos hace que se deformen de manera más eficiente, ayudando a que el motor tenga un esfuerzo menor. Los resultados de estos productos generan un 3% de ahorro energético”.
  • Lubricantes de baja viscosidad: “Al ser más delgados en su composición hacen que las piezas de un motor se muevan más fácilmente, requiriendo menos esfuerzo para moverse, por lo que alcanzan ahorros de 9,5%”.
  • Dispositivos aerodinámicos: “Ayudan a reducir la resistencia al viento cuando el vehículo se mueve a velocidad importante, porque la aerodinámica afecta de manera importante al consumo de combustible, logrando ahorros de hasta 15%. Los vehículos de carga y de pasajeros han empezado a ser importados con aerodinámica de fábrica, los cuales ya tienen forma de bala”.
  • Celdas de hidrógeno: “Es una tecnología que aún está en etapa de desarrollo. Hay diferentes sistemas de hidrógeno a los cuales se les pone agua y el proceso de electrolisis entra a la cámara de combustión, haciendo que el motor funcione”.

Punto de recarga eléctrica de Chilectra en Santiago. Foto: Gentileza Chilectra.

Recuadro 
Publicaciones
Además de las aplicaciones tecnológicas que se implementan en el país, existen otras iniciativas para difundir su uso, como el Sistema de Etiquetado de Eficiencia Energética que publicará Chilectra, con ayuda de Corfo, “con lo cual se sabrá con plena claridad la eficiencia de cada tipo de bus y su tecnología”, asegura Jean Paul Zalaquett, gerente de Innovación de Chilectra, lo que se suma al Catálogo de Tecnologías Eficientes que este año publicará la AChEE.