Los beneficios de la industria de los PMGD para Chile

Acesol vislumbra para los próximos años en Chile un incremento de proyectos de generación distribuida, que ha sido una tendencia en el sector eléctrico a nivel mundial y latinoamericano, además de estar alineado con los objetivos de la COP25.

En los últimos tres años se ha iniciado el proceso de consolidación de la industria de Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD), haciendo realidad la entrada de pequeños medios de generación inyectando energía regularmente al sistema, en un proceso donde los bancos han estado apoyando a la industria PMGD, pues se han logrado menores plazos y costos para obtener permisos, además de que los costos de la tecnología siguen a la baja y finalmente el marco regulatorio se ha mantenido estable.

Todos estos elementos han permitido desarrollar una industria que ha demostrado tener la capacidad de contribuir al desarrollo del país, aumentando la competencia con la entrada permanente de nuevos actores, más empleos y mano de obra local, demandando servicios a pequeña escala, de alimentación, de alojamiento, de arriendo de maquinarias, de transporte de personas, de materiales, etc.

Por otra parte, por su menor tamaño, este tipo de proyectos tienen un menor impacto social y ambiental, mayor cercanía a la ciudadanía y entrega mayores oportunidades de crecimiento a numerosas pequeñas y medianas empresas (Pymes) locales que apoyan toda la cadena de un proyecto. Al mismo tiempo, este tipo de proyectos tiene buena recepción de la industria, las autoridades, las empresas distribuidoras y la comunidad, porque contribuyen de manera eficiente al suministro energético y sustentable de nuestro país.

En este sentido, los proyectos PMGD han ido produciendo importantes beneficios para el sistema, tales como: (i) Desplazamiento de inversiones en transmisión y distribución, (ii) Disminución de pérdidas eléctricas, (iii) Inversión en reforzamiento de redes de distribución, (iv) Mejora en la calidad de servicio de las distribuidoras, (v) reducción de costos marginales y (vi) reducción de emisiones de CO2, entre otros. El efecto conjunto de todos estos beneficios es largamente superior al costo para el sistema de los proyectos PMGD.

Asimismo, al estar conectados más cerca de los centros de consumo, los proyectos PMGD no requieren mayor infraestructura de transmisión con sus respectivas complejidades de planificación y construcción y el creciente rechazo de la comunidades a proyectos de transmisión de gran escala, como ha sucedido con el proyecto de transmisión de la línea Cardones-Polpaico.

Sin duda que el marco regulatorio siempre es posible mejorar, pero es vital mantener la estabilidad regulatoria y las señales de precio a largo plazo, la que permitió a la industria PMGD un crecimiento robusto, sostenible en los 3 últimos años y mantener el clima de inversiones.

A nuestro juicio, se requieren mejoras a los procesos de conexión para disminuir la especulación, prohibir todo tipo de fragmentación eléctrica que atente contra el espíritu de la Ley y su Reglamento, y finalmente, compatibilizar los plazos de tramitación ambiental y eléctrica para llevar los proyectos a buen término. Sin perjuicio de lo anterior, no vemos a priori la necesidad de modificar el mecanismo de precio estabilizado considerando el bajo costo del mecanismo versus sus beneficios.

Finalmente, la industria PMGD está a la expectativa de la modificacion del segmento de distribución, las nuevas estructuras de comercialización en distribución y cómo van a interactuar los proyectos PMGD en este nuevo esquema.

A este respecto, Acesol continuará aportando su rol activo para participar de la modificación del segmento distribución y cualquier mejora regulatoria que permita seguir empujando los grandes desafios de la transición energética y la descarbonización.