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Generación eléctrica con PMGD Solares: El cometa y la transición energética

Darío Morales, director ejecutivo de Acesol, en su columna titulada “Una mirada amplia de la transición energética” responde en duros términos a mi columna “Don’t look up”, la cual versa sobre los catastróficos efectos que, sobre el mercado eléctrico y las cuentas de los consumidores, produce y seguirá produciendo la incontrolada proliferación de PMGD solares en nuestro país.

Esta distorsión se cimenta en un altísimo subsidio cruzado que permite a las unidades PMGD gozar de un precio desacoplado del mercado, obligando al resto de los generadores y a clientes finales a pagar caro por una energía que en el resto del sistema abunda y además se bota. En efecto, hoy el vertimiento de unidades solares, eólicas e hidroeléctricas que no son PMGD no proviene de restricción de transmisión, sino del exceso de oferta en sistema.

El análisis de Darío −de quien tengo la mejor opinión en lo personal y profesional− lamentablemente omite toda alusión respecto de los dos últimos informes de la Unidad de Monitoreo de la Competencia del Coordinador Eléctrico Nacional (CEN) y el oficio enviado este año por el presidente de este organismo al ministro de Energía informando de la necesidad de abordar este problema cuanto antes. Lo anterior, a través de modificar el reglamento para que el precio estabilizado realmente “estabilice” el ingreso PMGD solares, como mandata la ley, y no “subsidie” el ingreso PMGD solar, como acontece con la actual regulación, para lo cual recomienda reliquidaciones mensuales.

Pero le tengo malas noticias a Darío: desgraciadamente, el cometa del cual hice referencia en mi columna anterior ya comienza a ser visible desde la tierra. En la sesión del miércoles 29 de noviembre pasado de la Comisión de Minería y Energía del Senado, el presidente del Consejo Minero se salió de protocolo y expuso a senadores y al ministro una lámina completa acerca de la crisis de precios que va a generar esta situación, cifrando en USD500 millones anuales las futuras transferencias directas de los clientes a los PMGD.

Asimismo, una gran empresa alemana de generación solar y eólica en crisis financiera en Chile, WPD, indicó que una de las causas de su crisis son las distorsiones presentes en el mercado de la energía local. Entre ellas, que desde 2016 a la fecha el pago que deben hacer a los PMGD solares se ha incrementado ¡en 15 veces! Y la tendencia es al alza. El mismo día, el portal internacional de noticias Bloomberg emitió una nota donde destacó la declaración de la entidad representante de los consumidores residenciales y Pymes, Conadecus, criticando las futuras alzas en las cuentas debido a los PMGD.

En definitiva, el problema de pagar por una energía cara que no aporta valor al país, dado que existe vertimiento sistémico por sobreoferta en horarios solares, genera un costo social neto y es una situación que no se sostiene. Menos todavía a costa de los clientes finales y del resto de la industria renovable.

No obstante, con Darío tenemos una coincidencia importante: la regulación no “garantiza” el precio estabilizado, sino que es −y siempre fue− una fórmula revisable, incluso cada seis meses, como él mismo indica en su columna. Eso es justamente lo que recomienda el CEN al ministro.

Para terminar, insisto en que corregir esta distorsión en nada afectaría las metas ambientales del país, puesto que los vertimientos por exceso de oferta sistémica en horario solar ya sobrepasan la generación PMGD fotovoltaica. En cambio, mantener la evidente distorsión en favor de los PMGD produce justamente el efecto contrario, pues está poniendo en jaque la viabilidad financiera y desplazando el desarrollo de energía renovable competitiva y eficiente del país, siendo esto la altura del debate que nos debiese preocupar a todos quienes anhelamos lograr una matriz verde, sostenible y libre de subsidios.