Sistemas de sincronismo: lo que necesitan las industrias

El sincronismo es un sistema que nos permite conectar una fuente de generación eléctrica con una red de distribución existente en paralelo. Se requiere de un suministro de energía eléctrica a través de una compañía distribuidora y tener una segunda fuente alternativa, la cual se obtiene de un grupo electrógeno. La energía del grupo electrógeno se inyecta en el sistema de distribución y se utiliza como un apoyo para mantener un consumo eléctrico estable.

Estos sistemas son de utilidad para empresas o industrias que no pueden bajar sus consumos eléctricos en los periodos de “horarios puntas” o su productividad.

El sistema más común es el “Control de sincronismo con transferencia de carga sin corte de energía”. Este realiza transferencias de energía eléctrica sin corte de suministro, ya que iguala los parámetros eléctricos del grupo electrógeno con los de la red. El sistema toma la red como referencia para dar la orden al tablero de transferencia automática y conectarlos en paralelo. Una vez efectuada, se transfiere la carga desde la red al grupo, o viceversa. Para ejecutar este sistema se requiere un tablero de sincronismo.

El tablero de sincronismo permite que dos o más fuentes de corriente alterna (CA) operen en paralelo, igualando lo más posible la frecuencia y el voltaje de las fuentes, verificando que el sentido de rotación de las fases sea el mismo. La sincronización se logra mediante un controlador que monitorea las dos fuentes y ajusta la velocidad del motor y el voltaje del grupo electrógeno.

Una diferencia en la frecuencia entre las fuentes de 0.1 Hz, así como una diferencia del 5% en el voltaje, y una diferencia de 5⁰en el ángulo de rotación de las fases, se consideran márgenes satisfactorios para la operación en paralelo.

Este sistema es un valor agregado ante cualquier catástrofe nacional, pues puede seguir funcionando y evitar lo que vimos el 27F. Ese día, tanto industrias como hospitales o edificios departamento que tenían generadores, fallaron en no guardar combustible en un estanque extra para sus grupos electrógenos o en no mantenerlos de manera adecuada.

Las industrias que no pueden interrumpir su funcionamiento deben considerar este tipo de energía para evitar la interrupción ante catástrofes nacionales. Aunque este sistema signifique una inversión inicial, su mantención no es costosa y garantiza la productividad de las industrias.