Enap: Uso eficiente de los recursos y fortalecimiento logístico

La hoja de ruta que adoptamos hace ocho meses busca avanzar hacia un modelo de gestión eficiente, siendo responsables con la empresa, la comunidad y sus trabajadores.

Asumimos la conducción de Enap en agosto de 2018, cuando la compañía atravesaba por un complejo momento financiero, motivado por un alto nivel de deuda, y mientras transitábamos, además, por una drástica baja de los márgenes de refinación.

Conscientes de esa realidad y del rol estratégico que cumple Enap, pusimos en marcha un plan de choque con el objetivo de reducir de manera importante los gastos y dar un fuerte impulso a la productividad.

Este plan de ahorro alcanzó en 2018 una reducción en gastos por US$39,5 millones, disminuyendo asesorías, servicios, viajes y renegociando contratos de suministro y transporte. Se redujeron además cerca de US$125 millones de inversión, priorizando la continuidad operativa, seguridad interna y el cumplimiento ambiental. Así fue posible disminuir en total el déficit de caja en casi US$165 millones.

Implementamos además un doloroso pero necesario ajuste en la dotación que apuntó a la reducción en el número de líneas jerárquicas dentro de la empresa, principalmente en directivos y jefaturas, de modo de agilizar la toma de decisiones y acercar a las gerencias al trabajo en terreno.

Claramente, la hoja de ruta que adoptamos hace ocho meses busca avanzar hacia un modelo de gestión eficiente, siendo responsables con la empresa, la comunidad y sus trabajadores. Por ejemplo, un equipo integrado por trabajadores de Refinería Aconcagua probó aditivos en la Planta Topping, que se tradujeron en un ahorro energético superior a US$50.000 anuales, reconocido por la empresa Suez con el premio «Proof Not Promises» (Pruebas no Promesas), por los logros de proyectos ejecutados en conjunto, con un impacto económico relevante, además de beneficios medioambientales y de confiabilidad.

Hemos avanzado, pero los esfuerzos en materia de austeridad y optimización deben seguir adelante. El plan para este año considera una disminución en costos y gastos por US$100 millones y un aumento de productividad en torno al 10% para refinerías y un 5% para la línea de exploración y producción de hidrocarburos.

Enap distribuye el 90% de las gasolinas y el 60% del diésel que se consume en Chile, tenemos un gran desafío y responsabilidad, situación que nos obliga a fortalecer nuestra cadena logística, nuestras operaciones industriales, los procesos de soporte a los negocios.

Estas decisiones no son aisladas ni se han adoptado para exhibir cifras azules de manera circunstancial, sino para materializar una visión de largo plazo: que Enap sea una empresa sustentable y se convierta en una fuente de progreso para todos los chilenos.