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Transportar energía renovable puede ser un dolor de cabeza

* Existe consenso en que para lograr que haya una mayor y más expedita irrupción de las energías alternativas en el país se deben dar nuevas señales que posibiliten que a estos proyectos no se les presenten trabas difícilmente salvables.

A partir del 1 de enero de 2010 el país tiene un régimen legal a través del cual las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) pasaron de ser algo casi anecdótico a un tema de importancia nacional y por tanto una obligación por parte de las generadoras eléctricas. La promulgación de la Ley 20.257 en 2009 entró a regir desde el primer día del año del Bicentenario, situando a Chile en una posición ventajosa para sumar paulatina y sosteniblemente generación en base a este tipo de energía alternativa, considerada limpia y que es una de las de mayor irrupción en todo el mundo.

Sin embargo, no todo es tan positivo como se plantea. Si bien existe una amplia cartera de proyectos que empresas nacionales y extranjeras tienen contemplado materializar en el país en el corto, mediano y largo plazo, que el Gobierno ya ha establecido un timing que señala claramente cuánta potencia ERNC debe ir sumando el país año tras año para lograr que en 2024 se presente más de un 20% de nueva generación en base a las alternativas, lo cierto es que existe un sector que se muestra preocupado por cómo esos proyectos se conectarán a los diferentes sistemas de transmisión y cómo esas iniciativas serán catalogadas en los centros coordinadores. Esas inquietudes, además de otras, tienen entre sus causas la variabilidad en la generación, que se instalan en sectores extremadamente lejanos de los centros de consumo y que es complejo –económicamente hablando– conectarlos a la red troncal.

El vicepresidente ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), José Ignacio Escobar, señala que este problema existe, “efectivamente la interconexión de centrales ERNC es todo un tema”, pero agrega que esto no es exclusivo de Chile, “esto ha sucedido en todos los países donde hay una gran penetración de las energías renovables. La razón es lógica: yo no decido dónde sopla el viento, dónde brilla el sol ni dónde fluye el río. Eso significa que las líneas de transmisión deben ir hacia el recurso. Sin embargo, este desafío es totalmente superable con una adecuada planificación de la expansión de los sistemas de transmisión y subtransmisión. Y esto es válido no sólo para la transmisión sino que también para la planificación de los planes reguladores, de las zonas protegidas, etc.”

Al respecto, Pedro Matthei, presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Centrales Hidroeléctricas (Apemec), explica que “la legislación eléctrica vigente autoriza a las generadoras cuyos excedentes de potencia no superen los 9 MW, para conectarse directamente a las redes de distribución, sin pasar por los sistemas de transmisión. Lo anterior está permitido cuando sea conveniente para el generador por razones de magnitud y localización, sin que la empresa distribuidora pueda oponerse”. En ese sentido, Matthei agrega que “en la práctica, este mecanismo ha funcionado satisfactoriamente. Por excepción, han sucedido algunos inconvenientes manifestados por empresas distribuidoras, originados principalmente por diferencias de criterio entre generadores y distribuidores en materias de gran complejidad técnica. Ejemplos de lo anterior son ciertos estudios de costo/beneficio o del impacto de una conexión a una red determinada. Podemos advertir algunos espacios de interpretación amplia en la norma técnica de conexión, que podrían tener como resultado la saturación de las redes o problemas en los sistemas anti fallas”.

En la principal empresa de transmisión eléctrica que opera en el país, como es Transelec, también reconocen que existe un problema en la materia. Una fuente explica que las redes eléctricas son sistemas y como tales deben ser operados en forma coordinada y controlada, velando por la seguridad y calidad del suministro, tal como lo consagra la NTSyCS. La ley de ERNC impulsa la generación a través de medios no convencionales, siendo la generación eólica la que ha mostrado mayor dinamismo. Señala la fuente que a diferencia de la generación convencional (térmica e hídrica), la generación eólica no es despachable, lo que significa que no se puede disponer de ella a priori pues no se tiene certeza si mañana habrá o no viento suficiente. Incluso si se dispusiera de herramientas de pronóstico que permitieran saber con certeza que se contará o no con la energía primaria, el control de la energía del viento y por consiguiente de la potencia a generar no es fácil. En materia de turbinas eólicas, los fabricantes ofrecen diferentes tecnologías las que a su vez brindan mayor o menor capacidad de control de la energía primaria. El reemplazo de energía eléctrica generada con medios convencionales mediante energía eólica conlleva la necesidad de adecuar la red eléctrica a objeto de viabilizar la transmisión de potencia en forma segura ante condiciones de estabilidad y de contingencia. Así, por ejemplo, los medios de generación convencionales son capaces de sostener el voltaje frente a fallas en el sistema de transmisión, cosa que no es necesariamente válida en caso de generación eólica dada la poca inercia que poseen esos medios de generación.

Si bien Acera estima que en el actual escenario hay varios temas relevantes a los cuales se les debe dar soluciones, la Asociación reconoce que se ha avanzado bastante para lograr las interconexiones. Es así como José Ignacio escobar explica que se han concretado varios pasos muy importantes en esa dirección. “Por ejemplo, se acaba de publicar una nueva norma técnica que define con mayor detalle las condiciones que deben cumplir para poder conectarse y operar. Corfo está por aprobar un fondo para apoyar la construcción de línea de transmisión para centrales ERNC. Pero quedan aún varios desafíos. Uno de ellos es que la ampliación de la red se realiza en función de capacidad instalada y es de esperar que los actuales operadores se opongan a las expansiones derivadas de ERNC, pues el pago de peajes se realiza en función de la energía transportada”, señala el ejecutivo.

De todas formas, Escobar no esconde su preocupación por la cantidad de energía que se podría llegar a sub-utilizar: “Estamos muy preocupados respecto a los cientos –quizás miles– de MW de energía 100% chilena, limpia y sustentable que jamás se va a poder materializar y las decenas de pequeñas empresas que van a ir a la quiebra por no contar con un marco regulatorio claro que permita competir en igualdad de condiciones con las grandes generadores. Con la situación actual, las únicas compañías que van a desarrollar algo de ERNC –lo justo y necesario para cumplir con la Ley– son las que grandes empresas que todos conocemos. ¿Oportunidades para nuevas empresas que permitan crear un mercado más competitivo, con mejores precios para las personas?, eso no va a suceder con esta Ley”.

Si para Escobar el sistema eléctrico chileno es lo suficientemente robusto como para poder incorporar masivamente las ERNC, aunque “lógicamente existen zonas puntuales donde es necesario hacer algunas inversiones”, para Matthei Chile está técnicamente preparado para poder interconectar centrales de pasada, parques eólicos y eventualmente plantas solares a la matriz eléctrica. “La capacidad técnica para interconectar proyectos ERNC ya existe en nuestro país. No obstante lo anterior, debido a que gran parte de la energía generada se inyectará directamente a las redes de distribución, consideramos necesaria la implementación de nuevas tecnologías, físicas y vía software, que permitan perfeccionar las mediciones de entrada y salida de energía al sistema”, indica. El presidente de Apemec insiste en que la autoridad debiera fomentar estas iniciativas, que una vez concretadas, eliminarán los obstáculos que hacen inviables económicamente ciertos proyectos. Particularmente, debiera ponerse énfasis en medidas orientadas a la asociación de los proyectos ERNC, de manera de optimizar el uso de las líneas de transmisión necesarias para entregar la energía al sistema.

Solución a los problemas

Entre los temas más relevantes que están generando complicaciones para llevar a efecto las interconexiones se encuentra la incertidumbre en los proyectos, lo que se traduce en que el desarrollo del sistema de transmisión no se adecue a estas inyecciones, y las pocas exigencias de conexión, las que no aseguran un desempeño dinámico seguro.

Pero para Pedro Matthei, un tema mucho más relevante es el económico, que estaría poniendo en riesgo la materialización de las iniciativas. “El elevado costo que significa diseñar y construir una línea de interconexión puede hacer inviable la inversión de una pequeña central hidroeléctrica. A modo de ejemplo, un proyecto de una mini central de 2 MW difícilmente podrá asumir el costo de una línea de transmisión de 15 km”, explica el dirigente, agregando que “actualmente existen decenas de proyectos de mini centrales que serían viables económicamente si existiera una solución de interconexión. Sólo en la cuenca del lago ranco existen más de 20 proyectos esperando esa medida, que aportaría alrededor de 250 MW al sistema”.

Algunas soluciones surgen en el horizonte. Según señala el presidente de Apemec, “Corfo lanzará próximamente un instrumento orientado a proyectos asociativos que conlleva un subsidio para el caso que uno de los proyectos hidroeléctricos no se materialice. Nosotros esperamos que esta iniciativa resuelva la necesidad de interconexión, permitiendo diseñar trazados con visión de conjunto, que evacuen la energía de toda una cuenca”.

Las Asociaciones que impulsan las energías renovables trabajan intensamente para que este tipo de fuentes pueda ser más masivo en el país y no tenga que lidiar con un montón de problemas que a la postre limitan su acceso. En el caso de Acera, José Ignacio Escobar propone lo siguiente: “Hay que replantear el marco regulatorio completo, no basta con sólo ‘parchar’ la actual ley de 1982. Si se hubiese parchado la Ley de Telecomunicaciones cuando llegaron los celulares e Internet a Chile, todavía nos estaríamos conectado vía modem telefónico a la Web y los celulares serían un lujo. Grandes soluciones requieren grandes cambios. ¿Nos queremos sumar a la nueva economía mundial? Si la respuesta es No, OK, volvamos 30 años a atrás y congelemos nuestro crecimiento. Si las respuesta es Sí, revisemos nuestra Ley Eléctrica completa, en conjunto con el Ministerio de Medio Ambiente, con el Ministerio del Interior, de Obras Públicas, y de muchos otros servicios públicos, para hacer una Ley coherente, robusta y que genere la real apertura y competitividad de mercado que supuestamente debería existir”. Por Apemec, en tanto, Matthei declara: En opinión de Apemec, solucionar los problemas de interconexión eléctrica sería un proyecto altamente rentable para el Gobierno. Tales medidas gatillarían la concreción de decenas de proyectos mini hidro, generando trabajo y actividad económica en comunas rurales. En este sentido, nuestra Asociación confía en que la CNE y Corfo trabajarán para encontrar soluciones técnicas y legales para estos desafíos. Para esto, Apemec colaborará activamente con la autoridad para velar por que la solución resuelva los problemas a nivel de cuencas y no solamente a nivel de proyectos”, agregando que “la interconexión entre generadoras debe abordarse con una visión integral, permitiendo que las líneas de transmisión tengan suficiente capacidad para evacuar toda la energía de una cuenca, generando el mínimo impacto ambiental. En este sentido, es interesante analizar el caso de Guatemala. Dicho país licitó recientemente los trazados de todas las cuencas, facilitando el desarrollo de proyectos de fuentes ERNC. La inversión será financiada con un crédito del Banco Mundial, lo que permitirá evacuar en corto plazo las fuentes ERNC de todo el país”.

Sin embargo, a pesar de la discusión, éste es el escenario actual en el cual las empresas y las inversiones se desenvuelven, donde se deberán introducir modificaciones para hacer más expedito el tránsito de capitales para las ERNC.

Por tal motivo, responsabilidad estatal existe. Escobar explica que “el actual marco de remuneración a las ERNC basado en cuotas de ERNC y multas por no cumplimiento tiene como referencia la experiencia en el Reino Unido, después de algunos años el resultado de dicha política resultó en un desarrollo relativamente lento de las ERNC y mantuvo la concentración de los grandes operadores. Hoy el Reino Unido modificó su marco regulatorio y el desarrollo creció ostensiblemente”. En ese sentido el representante de Acera enfatiza que “lo que hemos escuchado de parte de la autoridad es que el actual sistema de apoyo se basa en la premisa que las ERNC deben ser competitivas con las tecnologías tradicionales, y es ahí donde discrepamos. Las ERNC no pueden competir con las tecnologías tradicionales porque las primeras económicamente son distintas pues no traspasan al consumidor la variabilidad de los precios de los combustibles y además tienen casi todas sus externalidades incorporadas en el precio de la energía”.

Por su parte, Matthei sostiene lo siguiente: “El Gobierno tiene la responsabilidad de liderar todas las iniciativas en esta materia. Nuestra Asociación, Apemec, colaborará activamente con la autoridad para apoyar dichas iniciativas. Para esto, y a modo de ejemplo, estamos preparando un catastro de mini centrales por cuenca, con información sobre potencia, ubicación y estado de desarrollo, lo que permitirá disponer de datos reales una vez que entre en funcionamiento el instrumento Corfo”.

Complejo panorama presenta no sólo para los proyectos ERNC, sino que para cualquier iniciativa de Generación, trabas que tiene trasfondos legales, entre ellas las servidumbre y normativas como la Ley de Bosque Nativo. Pedro Matthei explica que “en relación con las servidumbres, esenciales para el desarrollo de muchos proyectos, éstas requieren de un proceso objetivo y normado que permita indemnizar a aquellos propietarios de terreno afectados, y a la vez, posibilitar la construcción de un proyecto en plazos razonables. Actualmente, establecer servidumbres de paso puede tardar años y muchas veces el costo asociado no guarda relación con el valor real de las tierras. Finalmente, creemos que algunas disposiciones de la Ley de Bosque Nativo debieran ser precisadas, ya que contiene algunos conceptos vagos como el del “interés nacional”, criterio no definido objetivamente y del cual depende la posibilidad de establecer servidumbres eléctricas en zonas de bosque nativo, y en definitiva, la decisión final de una inversión hidroeléctrica”.

El Estado también tiene mucho que hacer en la materia, en opinión de Acera. “Aquí nuevamente es importante que las autoridades trabajen en forma coordinada. Efectivamente la Ley de Bosque Nativo, al igual que muchas otras leyes, van a dificultar la conexión de algunos proyectos. Sería muy importante que la CNE planteara sus inquietudes a Conaf respecto a este tema. Si como país estamos decididos a jugarnos por las ERNC, entonces estas situaciones hay que corregirlas”.

La experiencia académica

Para el académico de la Universidad de Concepción, Claudio Roa el problema de la interconexión eléctrica es real.

Roa explica que si bien ya existen iniciativas ERNC en funcionamiento, como los parque eólicos Canela, Monte Redondo y Totoral, éstos obedecen a inversiones de empresas con espaldas financieras, lo que dista mucho de iniciativas de pequeños privados que no están en condiciones de solventar financieramente un proyecto con un línea de transmisión exclusiva si además se coloca como variable el pobre factor de planta, que
podría ser incluso de 20%.

Para atacar el problema de interconexión, Roa señala que “existe una iniciativa que plantea que cuando hay un grupo de proyectos calificados como ERNC que tienen problema de acceso, se podría dar un cierto incentivo o un flujo para que se pudiera evacuar, formando una compañía transmisora, hablamos de una línea verde, pero que va a tener un factor de planta similar a las otras. Entonces va a tener un 60% del tiempo que nadie la va a usar y en ese tiempo el Gobierno, como estilo concesión carretera, podría ayudar a mantener el flujo”. Sin embargo, sentencia el académico que “si esta idea no va a asociada como subsidio económico directo, no hay nada que hacer”.