Tecnología nórdica se posiciona en Chile

Los desafíos de conectividad en los países nórdicos han permitido adquirir una larga experiencia en la aplicación de tecnología subterránea y excavación de túneles, muy relevante para los sectores energético y minero.

Las empresas nórdicas marcan presencia en la industria energética nacional. Tal es el caso que, desde la década de los años 1990 –a través del Acuerdo Marco de Cooperación, destinado a negociar un Acuerdo de Asociación (AA) entre Chile y la Unión Europea–, el bloque de Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca e Islandia ha fortalecido sus relaciones comerciales con Chile, destacando la incorporación de tecnología y equipamiento.

Conjuntamente, los desafíos de conectividad en los países nórdicos han permitido adquirir una larga experiencia en la aplicación de tecnología subterránea y excavación de túneles, muy relevante para los sectores energético y minero.

En este contexto y como referencia, el intercambio comercial entre Noruega y Chile durante 2012 alcanzó los US$359,4 millones, representando un crecimiento de un 78,3% comparado con 2011, según informa la Real Embajada de Noruega en Chile.

Adicionalmente, el valor agregado de la tecnología e ingeniería noruega se enfoca en la experiencia del rubro energético. Noruega es el sexto país generador más grande de hidroelectricidad en el mundo donde un 97% de la producción energética proviene de los recursos hídricos.

Por su parte, María Ala-Kaila, agregada comercial de la Oficina Comercial de la Embajada de Finlandia en Chile (Finpro), destaca a Revista ELECTRICIDAD que “Chile es el tercer país en América Latina más importante de exportación para Finlandia después de Brasil y México, y el cuarto en importación después de Brasil, México y Perú”. La encargada comercial agrega que “Chile representa una posibilidad importante para la tecnología finlandesa de eficiencia energética y procesos”.

Empresas nórdicas en Chile

ABB

La compañía suizo-sueca ABB S.A. se estableció en Chile en 1955, atendiendo mercados de utilities eléctricas, sistemas industriales (minería, cemento, fundiciones, químicas y pulpa & papel), petroquímicas (oil & gas y refinerías) y service & retrofit, proveyendo equipamiento eléctrico industrial, accionamientos, control automático e instrumentación, equipos de potencia en Media y Alta Tensión.

“Durante las últimas décadas el grupo ABB ha fomentado el desarrollo de energía sustentable y eficiente, con el compromiso de reducir los impactos hacia el medio ambiente y entregar soluciones a las necesidades de los usuarios. Al respecto, tenemos importantes avances en materia de ERNC”, comenta Luis Figueroa, country communications manager de ABB en Chile & Perú.

Actualmente ABB contribuye con suministros, sistemas, soluciones eléctricas y de automatización en el Proyecto Sierra Gorda (KGHM International Ltda.) cuyo alcance supera los US$100 millones. Además, en 2014 la compañía aprobó el proyecto de construcción del edificio ABB University en Chile que bordea el US$1,5 millón.

“A nivel global ABB se enfoca en en desarrollar tecnologías para implementar ERNC, haciendo un buen uso de los recursos naturales, la electrificación de los países y sus regiones, además de urbanización según el movimiento de la población a través de la construcción y la infraestructura y principalmente la minería”, adelanta Luis Figueroa.

 

Atlas Copco

Desde la compañía sueca Atlas Copco –especializada en equipos para la minería, construcción e industria– destacan que la energía es uno de los motores fundamentales en cualquier operación minera ya sea a cielo abierto o subterráneo, puesto que de ella dependen los diferentes procesos.

Atlas Copco desarrolla alternativas de grupos electrógenos para trabajo continuo (Prime) o como soporte ante fallas del suministro contratado (StandBy).

“Uno de los aspectos más relevantes tiene relación con el bajo consumo específico de combustible, lo cual se traduce en bajos costos de operación, compartimientos sellados que evitan derrames y alta capacidad de contención de los líquidos como combustibles, aceites y refrigerantes”, detalla Chrystian Sir, gerente de Negocios de la División Energía Transportable de Atlas Copco.

El ejecutivo agrega que la comercialización de los grupos de generadores es muy dinámica y está presente en todas las áreas productivas, ya sea para trabajo en aquellas zonas donde no hay energía disponible o donde la calidad de esta es muy deficiente.

“La demanda de energía viene creciendo sostenidamente en los últimos años, principalmente por el crecimiento de nuestra economía y el aumento significativo de los proyectos en el sector minero, razón por la cual para 2014 se espera que la tendencia no varíe”, proyecta Chrystian Sir.

 

Outotec

La compañía finlandesa Outotec comenzó a operar en Chile hace más de 25 años bajo el nombre de Outokumpu. Finalmente el brazo tecnológico de la empresa adquirió el nombre de Outotec, que los identifica hasta hoy.

“Nuestro principal ámbito es la tecnología en el procesamiento de minerales y metales, así como aportes al tratamiento de efluentes industriales y generación no convencional de energía. En el ámbito de procesamiento de minerales y metales estamos presentes en muchas operaciones locales, desde molienda hasta fundición y electrorrefinación y en muchos de los procesos intermedios”, menciona Mijail Villar, sales manager Market Area Chile, Outotec Chile S.A.

“La empresa está presente en el mercado de plantas de extracción por solvente y electroobtención (SXEW), donde este último es uno de los principales consumidores de energía en todo el proceso”, agrega.

“Muchas de nuestras tecnologías cuentan con certificación BAT (Best Available Technology), tanto por su eficiencia energética como por su uso de otros recursos como agua y, de hecho, la gran mayoría del cobre primario del mundo pasa por un proceso Outotec”, finaliza Villar.

 

Wärtsilä

En tanto Diego del Pino, sales manager de Power Plants de la finlandesa Wärtsilä, resalta que la compañía dispone de plantas de generación en ciclo abierto ya sea con combustible líquido y/o gaseoso con costos variables no combustibles de US$8-10 por MWh, y que independiente de su tamaño pueden operar en 13 meses desde el inicio de su construcción.

“En el caso de centrales mayores a los 120 MW Wärtsilä también cuenta con sistemas en ciclo combinado, pero con la ventaja de que pueden ser multifuel, lo que permite superar el 50% de eficiencia con costos variables no combustibles de US$6-8 por MWh”, detalla del Pino.

Las centrales eléctricas de Wärtsilä, explica el especialista, pueden ser emplazadas en lugares remotos sin mermar su eficiencia y, por otro lado, pueden complementar las centrales a base de Energías Renovables No Convencionales (ERNC), ya que sostienen

la intermitencia de recursos como el sol —en el caso de plantas de energía solar o del viento en plantas de energía eólica— de manera rápida y eficiente, pudiendo estar a plena marcha en menos de cinco minutos durante las 24 horas del día los 365 días del año.