Centro de carga para camiones en GNL Mejillones. Foto: Gentileza Engie.
Centro de carga para camiones en GNL Mejillones. Foto: Gentileza Engie.

Proyectos GNL: Avanza el norte y se traba el sur

Situaciones distintas se registran en las inversiones en torno a este combustible. Mientras en la zona norte se puso en marcha una estación de carga para su distribución con camiones entre Arica y Copiapó, en la Región del Biobío dos iniciativas están detenidas.

Disímil panorama presenta el desarrollo de proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) en el país. Mientras en la zona norte se dio un paso para extender la oferta del combustible a través de camiones cisternas desde las instalaciones del terminal GNL Mejillones, en la zona sur se ha paralizado la realización del proyecto GNL Talcahuano por denuncias contra la libre competencia en la zona. A ello se suma la situación del proyecto GNL Penco, que ha sido detenido por orden de tribunales.

De acuerdo con el análisis de los actores del sector, el desarrollo de proyectos en torno a este combustibles es de vital importancia para el mercado local, señalando la necesidad de avanzar en soluciones para la distribución de gas natural desde los terminales existentes −ubicados en Mejillones y Quintero− a los centros de consumo, ya sea con plantas satelitales o con camiones, para el suministro de consumos industriales y residenciales.

Relevancia

Para María Isabel González, gerenta general de Energética, “hay oportunidades interesantes para la utilización de gas natural como, por ejemplo, para el remplazo de diésel u otro derivados del petróleo, y está demostrado que los gasoductos virtuales ha sido un éxito en distintas industrias, que incluso compite con el transporte por redes de distribución”.

En su opinión, otro punto relevante es el fomento de capacidades en el país para implementar más proyectos: “En Chile se deberían instalar de instalar mini terminales y que sean abastecidos desde los terminales existentes, eso haría que la infraestructura no pese mucho en la composición del precio final de la zona”.

“Esto permitiría llegar a zonas que por efecto de transportar el GNL no es posible desarrollar aún más el mercado y abastecer las demandas de las comunas que pudiesen requerir mejoras ambientales y económicas”, agrega.

Este análisis es compartido en un documento entregado a ELECTRICIDAD por parte de GNL Quintero: “Los terminales de GNL deberán tener la capacidad de operar en rangos de producción más amplios y flexibles, y entregar servicios como la carga de camiones cisterna y buques de pequeña escala para llegar a mercados no conectados por gasoductos”.

Esta empresa, controlada por Enagás, Enap y el fondo de pensiones canadiense Omers, el año pasado cumplió diez años de operaciones, ocasión en que se anunció un plan de inversiones superior a US$100 millones.

 

Proyecto

Un ejemplo en la tendencia de desarrollar proyectos de abastecimiento de gas natural es el del terminal GNL Mejillones, controlado por Engie (63%) y GNL Ameris IPM, donde este año se puso en marcha una estación de carga para camiones cisternas (Truck Loading Station en inglés), con lo cual se suministra gas natural en la zona norte del país, entre Copiapó y Arica.

La instalación es parte de las mejoras que la compañía ha realizado en los últimos años, con una inversión total de US$15 millones, la cual, una vez completada, permitirá reducir emisiones por hasta 400 mil toneladas de CO2 al año, lo que equivale a retirar de circulación unos 130 mil vehículos a combustión.

Gustavo Schettini, gerente general de GNLM, en esa instancia, explicó que desde la compañía se promoverá “el uso del gas natural como fuente de energía limpia con muy bajas emisiones, con la capacidad de entregar un suministro continuo para la generación eléctrica, para procesos mineros e industriales, y para transporte pesado, a precios realmente competitivos”.

Zona sur

Un panorama distinto se vive en la zona sur, donde dos proyectos para el desarrollo de GNL se encuentran detenidos. El primero es el de GNL Talcahuano, el cual considera la construcción de un terminal marítimo del tipo isla near-shore, que desarrollará la logística portuaria del Gas Natural Licuado (GNL) a través de su recepción, almacenamiento y regasificación, con una inversión estimada de US$160 millones.

Este terminal será capaz generar gas natural, el que será transportado a tierra mediante un gasoducto que se conectará al sistema de transporte y distribución de gas natural existente en la zona.

Sin embargo, la iniciativa se encuentra detenida a raíz de los problemas que de competencia que denuncia el desarrollador del proyecto, lo que llevó a la Fiscalía Nacional Económica (FNE) a iniciar una investigación para comprobar “eventuales infracciones a la normativa de libre competencia” en el mercado del Gas en la Región del Biobío.

La denuncia fue realizada por GNL Talcahuano en contra de CGE Gas Natural, Gasoducto del Pacífico (empresa concesionaria del servicio público), Innergy Holdings, Innergy Soluciones Energéticas e Innergy Transportes, todas relacionadas entre sí, de acuerdo a los antecedentes entregados por el abogado Mario Rojas Sepúlveda.

El gerente de Asuntos Públicos de GNL Talcahuano, Francisco Ibieta, señaló que esta situación, que ha calificado de “monopólica”, impediría que se ejecute el proyecto: “Tenemos un proyecto paralizado por esta posición de abuso dominante que están teniendo dos empresas a través de un gasoducto que es público”.

“Hace más de dos meses interpusimos antecedentes ante la Fiscalía Nacional Económica, porque el mercado del gas de la Región del Bío Bío está súper concentrado en las empresas que controlan el gasoducto, que a su vez son las mismas que están llevándolo en la zona. Es una integración vertical en un mercado en el que no hay competencia. Cuando tienes socios que administran y además llevan el producto, pasa a ser un monopolio”, detalló el ejecutivo.

Gasoducto del Pacífico respondió a la prensa sobre esta situación, señalando que se ha respetado “íntegramente la legislación vigente y acorde a las facultades que tiene para el transporte de gas natural en las regiones de Ñuble y Biobío, lo que se demostrará en las instancias pertinentes”.

El otro proyecto paralizado en la zona sur es el de GNL Penco Lirquén, el cual se mantiene en esta situación, luego de la Corte de Apelaciones de Concepción acogiera a trámite un recurso de protección de la comunidad Koñintu Lafken Mapu, decretando una orden de no innovar que paraliza los efectos de la resolución de calificación ambiental para esta iniciativa.

GNL Penco tiene una inversión estimada en US$165 millones, contemplando la construcción y operación de un terminal marítimo de Gas Natural Licuado (GNL), el cual se pretende conectar con el Gasoducto del Pacífico en la zona del Biobío, la cual se realizaría con tramos de gasoducto submarino y subterráneo

“El Terminal tendrá capacidad para atracar dos naves, una de ellas del tipo FSRU (sigla en inglés que significa “Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación”), la que estará atracada permanentemente, y una nave de transporte o “carrier” que abastecerá de GNL a la nave FSRU”, informa la empresa en su sitio web.