Las opciones de interconexión entre Chile y Bolivia

Análisis comparativo entre sistemas eléctricos muestra similitudes en estructura y reglamentos y diferencias en precios, afirma Enrique Herrera, especialista del Grupo Panamerican que desarrolla, construye y opera plantas de energía con actividades en Perú, Chile y Centro América.

Una eventual interconexión eléctrica en Chile y Bolivia estaría sujeta a la capacidad instalada de energía, aseguró Enrique Herrera, managing director de Aluz Clean Energy, empresa del Grupo Panamerican que desarrolla, construye y opera plantas de energía con actividades en Perú, Chile y Centro América.

El especialista −quien visitó nuestro país en el marco del encuentro “América Latina: Integración Energética” organizado por el Consejo Empresarial de América Latina (CEAL)− indicó a Revista ELECTRICIDAD que existe un no despreciable potencial de interconexión entre Chile y Bolivia, ya que “los dos sistemas funcionan en 50 ciclos; la estructura y reglamentos de ambos es similar; el funcionamiento de los centros de despacho se realiza con criterios parecidos, y los niveles de confiabilidad de ambos sistemas son altos”.

Si bien advierte que las diferencias entre ambos países van por el lado de los precios de cada mercado, debido a que los precios mayoristas de Bolivia son un tercio de los chilenos, Herrera sostuvo que existen complementariedades.

En esta línea, plantea que una “interconexión con capacidad para entregar de 50 a 100 MW se podría lograr muy rápido con una ampliación y reforzamiento de la línea a San Cristóbal (Bolivia) y con la construcción de una línea entre San Cristóbal y Doña Inés de Collahuasi (Chile). “Una interconexión con capacidad para entregar de 100 a 300 MW en una etapa posterior, requeriría una línea más larga, desde Cochabamba, siguiendo la misma ruta que la anterior opción”, agregó.

A su juicio, estas dos alternativas “no requieren inversiones en generación. En el futuro ambas opciones podrían reforzarse con la planta geotérmica de Laguna Colorada (en desarrollo en Bolivia) que inyectaría entre 80 y 140 MW en la futura línea San Cristóbal – Doña Inés de Collahuasi, muy cerca de la frontera con Chile, incrementando la confiabilidad de esta solución y permitiendo incrementar los volúmenes exportados en hasta 100 MW”.

En caso de que la potencia a interconectar sea más alta, de 600 MW a 2.000 MW, Herrera indica que se tendría que considerar la construcción, en el norte de La Paz, de la hidroeléctrica del Bala y una línea dedicada desde esta planta hasta el norte de Chile. “Esta última solución es la más interesante, primero porque fortalece el sistema interno boliviano atendiendo la creciente demanda de La Paz y porque los volúmenes de exportación son relevantes para Chile”, puntualizó el ejecutivo.