Interconexión regional: A paso firme

En fase de trabajos bilaterales se encuentra el proceso de integración energética entre los países que forman el Sistema de Interconexión Eléctrica Andina (Sinea), donde ya existen tres estudios de factibilidad técnico-económico para conectar los sistemas de Chile y Perú, además de la puesta en marcha de los intercambios de energía que realiza el sector privado con Argentina.

En plena etapa de trabajos bilaterales se encuentra el proceso de integración energética regional, en el marco del Sistema de Interconexión Eléctrica Andina (Sinea) que apunta a una interconexión eléctrica desde Colombia hasta Chile, por lo que se realizan los estudios de factibilidad técnico-económica para materializar esta iniciativa.

En nuestro país, el Centro de Despacho Económico de Carga del Norte Grande (CDEC SING) ha realizado tres estudios para una eventual interconexión con Perú, mientras que el intercambio de energía con Argentina está disponible para operar desde junio pasado, cuando la empresa AES Gener fue autorizada por el Ministerio de Energía para exportar electricidad al país vecino a través de la línea Andes-Salta, de 345 kV.

Autoridades

El ministro de Energía, Máximo Pacheco, señala a Revista ELECTRICIDAD que el intercambio con Argentina es un paso hacia la integración regional, a la cual se agrega el proyecto del Sinea. “Este año, Chile tiene la presidencia del Sinea y en septiembre tendremos la visita de los ministros de Energía de los países integrantes en Santiago y ahí confirmaremos el avance del proyecto para que tengamos una integración regional en 2021”.

Paula Estévez, jefa del Departamento Internacional del Ministerio de Energía, indica a este medio que el Sinea “está en una etapa de trabajo bilateral para profundizar los entendimientos de interconexión eléctrica identificados en los estudios, lo que resulta indispensable para alcanzar la integración regional”.

“A Chile le corresponde desarrollar un trabajo bilateral con Perú, ya que los estudios del Sinea plantean la posibilidad de establecer dos líneas de interconexión: una línea de 220 kV y otra de 500 kV. Se espera que la interconexión entre Perú y Chile se concrete durante la próxima década”.

Entre los desafíos que se avizoran en el proyecto, Estévez menciona el tema regulatorio: “Se debe apuntar a la elaboración de un adecuado marco regulatorio, que posibilite los intercambios de energía eléctrica dentro de la adecuada seguridad jurídica”.

En este sentido, Paula Estévez destaca el trabajo de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), de la cual son miembros plenos Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia, y en la que Chile participa en su calidad de miembro asociado, para contar con un marco regulatorio en la interconexión subregional de sus sistemas eléctricos, el cual debe establecer los principios y las reglas generales para realizar los intercambios intracomunitarios de electricidad.

CDEC SING

En el sector privado los trabajos de avance en la interconexión regional se desarrollan en el CDEC SING. Daniel Salazar, director ejecutivo del organismo, sostiene a este medio que “a la fecha se han realizado tres estudios técnico-económicos para determinar la factibilidad de la interconexión Chile-Perú (PNUD, Sinea, y CDEC SING-COES) y todos arrojan que la interconexión es factible y presenta beneficio económico.”

Respecto a los puntos en que se interconectarían Chile y Perú, Salazar indica que se barajan dos opciones. “La primera consiste en una línea de transmisión de 55 kilómetros de longitud entre las subestaciones.

Los Héroes y Parinacota (ciudades de Tacna y Arica, respectivamente). Esta alternativa considera un dispositivo back to back (que permite interconectar sistemas con distinta frecuencia), en 220 kV, para una transferencia de 150 MW”.

La segunda consiste en un enlace del tipo HVDC (corriente continua) entre las subestaciones Montalvo (Perú) y Nueva Crucero-Encuentro (Chile), que tendría una longitud de 600 kilómetros, correspondiente a un enlace en 500 kV de corriente continua, con una transferencia de 1.000 MW.

De acuerdo a Daniel Salazar, “se debería avanzar en establecer el modelo conceptual bajo el cual se realizarán los intercambios, es decir, ver si va a optar por un modelo o por la combinación de: intercambio de emergencia, intercambios de excedentes de oportunidad, contratos físicos, contratos financieros, entre otros. Además, se deben establecer las reglas o el marco jurídico común que ambos países o sistemas adoptarán, es decir, normas técnicas, reglas de mercado, y protocolos específicos de operación, entre otros”.

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La visión internacional

Los impactos de la integración regional también son seguidos atentamente por organismos internacionales. Juan José Carrasco, director ejecutivo de la Comisión de Integración Energética Regional (Cier), afirma a Revista ELECTRICIDAD que la materialización de una interconexión Chile- Perú “otorgará una mayor seguridad energética a los sistemas de ambos países. Y, además de tener intercambios de energía con reducción de precios, permitirá la exportación de excedentes de energía renovable con lo se podrá monetarizar los proyectos solares desde el SING”.

Para Carlos Gálvez, presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía de Perú (SNMPE), la interconexión entre ambos países “sería relativamente sencilla dada la tecnología disponible en estos momentos y estoy seguro que más de una compañía de transmisión eléctrica, está preparada con proyectos para su inmediata ejecución”.

“Por el lado del Perú, podemos decir que, al haber desarrollado a la fecha solo el 5% de nuestro potencial hidroenergético, hay un importante margen de crecimiento para las inversiones de esta naturaleza que podrían crecer de la mano de la demanda chilena. Sin embargo, para ambos países será muy importante poder complementarse en épocas en que alguno de ellos tenga restricciones de generación y a su vez, permitirá desarrollar una importante reserva de generación eléctrica que nos permita desde ya crear valor para ambos países”, asegura Gálvez a Revista ELECTRICIDAD.

Gerardo Manhard, director de proyectos de la consultora argentina Sigla, sostiene que Chile obtendrá un mayor aprovechamiento de la integración regional cuando la interconexiónSIC-SING sea una realidad. Respecto a los intercambios de energía con Argentina, Manhard plantea a este medio que esta interconexión “favorece al SING por tratarse de un sistema pequeño en relación al SADI (Sistema Argentino de Interconexión). Adicionalmente creo también que favorecerá a los generadores de renovables en el SING, ya que se amplían sus mercados”.

Por su lado, José Rodrigo Ayaviri, gerente de operaciones de la consultora colombiana GERS, indica que “Chile tiene un gran potencial solar en el norte del país, que se complementa perfectamente con las capacidades hídricas de Perú, Ecuador y Colombia”.

Bajo el punto de vista técnico, Ayaviri destaca que la interconexión regional debe analizar puntos como “la complementariedad de las variables hidrológicas entre países; el alcance real de la transferencia entre las fronteras, en particular al interior de los países; la determinación de las transferencias máximas de potencia entre países vecinos y no vecinos, y la inserción de fuentes de energía renovables.

Enrique Herrera, managing director de Aluz Clean Energy (empresa que construye y opera plantas de energía en Latinoamérica), advierte que un punto pendiente del proceso de interconexión Chile-Perú es ver la manera en que se administrará la diferencia de precios mayoristas entre ambos mercados.

“Los precios mayoristas en Perú son la mitad de los precios en Chile. En los hechos, los altos precios de la energía en Chile son un problema estructural, exacerbado por los bajos precios de la energía de Perú y Bolivia, que resultan ser los dos países del Sinea colindantes con Chile. No hay que olvidar que exportar un precio alto de energía puede tener consecuencias sociales muy negativas”, precisa el ejecutivo.

Sobre una eventual interconexión Bolivia-Chile, Herrera plantea “se puede estimar que los volúmenes exportados serán modestos, en el orden de los 80 MW, Bolivia tiene el potencial para instalar hasta 3.000 MW para exportación. Considerando el potencial exportador de Bolivia, vale la pena pensar en otros puntos de conexión en base a un reforzamiento del sistema de transmisión de las regiones de Arica-Parinacota, Tarapacá y Antofagasta”, concluye Enrique Herrera.

Conclusiones

  • El proceso de integración energética regional actualmente avanza en acuerdos bilaterales entre los países andinos para ver la factibilidad de interconectar los sistemas eléctricos de la región.
  • Ya existen tres estudios técnicos que plantean la conveniencia de materializar una eventual interconexión entre Chile y Perú, faltando despejar los aspectos regulatorios.
  • Paralelamente a la interconexión regional del Sistema de Interconexión Eléctrica Andina (Sinea), Chile inició el intercambio de energía con Argentina, lo que es un paso adelante en el marco de integración, según indican en el sector público y privado.

Recuadro: La visión de AES Gener y Alstom

Javier Giorgio, vicepresidente de Operaciones de AES Gener, señala a Revista ELECTRICIDAD que, a partir del Decreto N°7 —que autoriza a AES Gener para utilizar su línea de interconexión que une a Argentina y Chile— “una serie de pasos deben completarse para este fin, como la firma de acuerdos comerciales y protocolos de intercambio entre los centros de despacho de Argentina y Chile”.

Entre los beneficios de la iniciativa, el ejecutivo destaca las mejoras de seguridad de suministro y calidad, además de “los beneficios económicos por el hecho de contar con una fuente nueva de suministro o demanda y será un complemento ideal para la incorporación de energías renovables intermitentes como las solares o eólicas”.

Otro actor privado con experiencia en interconexiones eléctrica es Alstom. Julio Friedman, presidente de la empresa en Chile y vicepresidente de Energía para el Cono Sur, afirma a este medio que los desafíos técnicos de la integración regional se concentran en las frecuencias y tensiones diferentes entre los sistemas eléctricos y en la construcción de la infraestructura.

Sobre la eventual interconexión Chile-Perú, Friedman dice que desde el punto de vista comercial, “se tiene que juntar un país deficitario con un país excedentario, por lo que la pregunta es saber si Perú tiene la posibilidad de asegurar una exportación estable y permanente de largo plazo con Chile y en qué condiciones de precios”.

“Dicha generación sería probablemente térmica y habría que ver qué precios Chile es capaz de obtener con un verdadero aprovechamiento de sus recursos nacionales como el agua o el sol. Eso lo sabremos en parte, justamente, con los resultados de la próxima licitación”, concluye Friedman.