Crisis social: ¿Cuesta arriba para el sector energético?

El fenómeno que marcó un antes y después en el quehacer nacional, a un mes de su inicio, afectó principalmente a la demanda eléctrica el mercado nacional, donde se registró una disminución de 15%, entre el 19 de octubre y el 3 de noviembre.

La demanda eléctrica fue la más afectada en el sector energético durante las primeras semanas del estallido social que se inició en el país el 18 de octubre, el cual derivó en un acuerdo social, donde se establece la realización de un plebiscito para que la población decida si quiere cambiar o no la Constitución de 1980, además de una serie de reformas legislativas que forman parte de una Agenda Social, donde se promulgó la Ley de Estabilización de las tarifas eléctricas.

Además del impacto en el consumo energético del país, los especialistas consultados por ELECTRICIDAD señalan que hubo otros efectos en la industria energética, especialmente en los desarrolladores de energías renovables, con la regulación que establece el mecanismo de estabilización de precios, además de otros cambios en el comportamiento accionario de las empresas generadoras que cotizan en la Bolsa de Santiago y en el mercado de venta de energía.

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Escenario

Marcelo Catalán, Jefe de Estudios de BCI y Corredor de Bolsa de BCI Inversiones, menciona que en el segmento de generación “las revisiones que hemos hecho desde el 19 de octubre hasta la fecha muestran una contracción en torno al 1%, lo que es bastante marginal”.

El analista sostiene que los efectos para el sector se producirán en materia regulatoria: “La regulación podría tener mayores implicancias en el futuro, como la disminución en el consumo energético, pero no debieran afectar los proyectos. Obviamente habrá un mayor aumento de incertidumbre y efectos asociados a cambios regulatorios que podrían cambiar las expectativas de rentabilidad en los diferentes segmentos y eso sí puede tener un componente en términos de magnitud para futuros financiamiento de nuevos proyectos”.

“Creemos que en la medida en que la regulación permita obtener niveles adecuados de rentabilidad para desarrollar inversiones, las compañías de distribución, transmisión y generación van continuar con sus proyectos y lo que seguirá primando a futuro serán los proyectos de energías renovables no convencionales”, afirma Catalán.

La contracción en el consumo de energía, producto del menor nivel de actividad en la industria y el comercio, también es advertida por Luis Henrique López, gerente general de Efizity, quien también comparte el análisis de la menor demanda. “En el corto plazo se está viendo una contracción en el consumo de energía, producto del menor nivel de actividad de la industria y el comercio”, complementa.

A su juicio, desde el punto de vista de los precios, “no se han visto efectos negativos, más allá del impacto del dólar que afecta a los compradores más que a los vendedores, pero, si en el mediano plazo no se recupera la actividad, se generará un ajuste o retraso en construcción de proyectos para ajustar la oferta con la demanda proyectada”.

Álvaro Ríos, socio director de la consultora boliviana Gas Energy Latín América, la contingencia de los últimos meses efectivamente “tendrá un impacto muy fuerte, no sólo en la demanda por el menor crecimiento económico, sino que en el riesgo país y en las menores inversiones que se tendrán en el sector eléctrico. También vendrán impactos en las tasas de rentabilidad, tarifas y márgenes de ganancia que tendrán las empresas en todas las redes eléctricas y de hidrocarburo”.

Ley Estabilización

Para Marta Alonso, gerenta general de América del Sur de GES Global Energy Services Inc., en el sector energético uno de los principales efectos de la crisis es la Ley de Estabilización de las tarifas eléctricas.

“Chile es un país que a nivel internacional otorga toda la tranquilidad del mundo para realizar inversiones, con una regulación estable y reglas ordenadas, pero este estallido social en el ámbito del mercado eléctrico hizo que las autoridades tuvieran que modificar la regulación con el proyecto de ley del precio estabilizado y eso es un cambio regulatorio en sí mismo que afecta a los mercados”, advierte la ejecutiva española.

En esto coincide Luis Henrique López: “La ley de estabilización de precios obliga a las empresas generadoras a financiar una bolsa que puede llegar hasta los US$1.350 millones y este costo financiero no se podrá transferir a clientes, es un efecto claro al resultado de las empresas que semanas atrás no existía”.

Una lectura similar en torno a esta nueva regulación tienen en la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera A.G.). Su director ejecutivo, Carlos Finat, señala que si bien apoyan la existencia de esta Ley en términos de la responsabilidad social para dar respuesta a las demandas ciudadanas, esperan avanzar en medidas para que los proyectos ERNC no tengan inconvenientes a la hora de obtener financiamiento.

“Por el hecho de que un periodo de tiempo los ingresos esperados estarán restringidos por esta Ley, se tiene un impacto en los inversionistas y en el financiamiento, así que el desafío de la industria es conversar con instituciones financieras y darles tranquilidad en cuanto a que esto no significa que habrá otros cambios en las reglas del juego”, agrega el representante gremial.

Tipo de cambio

 

El comportamiento del dólar es otro de los efectos en el mercado eléctrico local que mencionan los especialistas. “El dólar todavía va a seguir subiendo de una manera más moderada pero las previsiones que sigan subiendo más aun hasta que se estabilicen las cosas y claramente nos impactará en los contratos de venta de energía que están interesados en índices internacionales que a su vez están vinculados al dólar y nos impactará pero desde luego el acuerdo de ayer frena mucho la escala sin control”, indica Marta Alonso.

De acuerdo con Luis Henrique López, esta alza podría ser importante en los contratos del sector, pues, en el caso de los clientes libres del sistema eléctrico, se verá un alza inmediata en sus cuentas ya que los contratos están firmados en dólares que se convierten a pesos utilizando el tipo de cambio del mes en que se consumió la energía”.

Pablo Arriagada, director ejecutivo de Sigma Energía, recalca que “el efecto fue inmediato. Las tasas interbancarias subieron y actualmente las condiciones de financiamiento son menos atractivas que pre crisis, por lo que las condiciones de futuros proyectos dependerá del desarrollo de la actual crisis y de la confianza que Chile otorgará a inversionistas locales y extranjeros”.

“Se produjo una reducción de la demanda al torno 15%, la cual se registró entre los días 19 de octubre y 3 de noviembre, volviendo a valores pre estallido luego de esta última fecha. El precio spot también se redujo pero no volvió a niveles pre estallido”, concluye el ejecutivo.