Revista Electricidad Nº242

mayo de 2020

[+ANÁLISIS] Covid-19: crisis y oportunidad de tránsito a una mayor digitalización

La emergencia sanitaria abre nuevas oportunidades de competencia y posicionamiento que -probablemente- ni la más ambiciosa planificación estratégica o arquitectura empresarial haya podido imaginar. Lo que no pudo impulsar el más elaborado plan de digitalización o automatización de compañía alguna, probablemente lo impulsará esta emergencia, una vez que retomemos la nueva normalidad de nuestras actividades.

Por Daniel Salazar, socio director de energiE.

De acuerdo con el reciente estudio de la CAF “Las oportunidades de la digitalización en América Latina frente al Covid-19”, la pandemia provocada por este virus plantea un desafío al sistema socioeconómico mundial, afectando por igual a economías avanzadas y países emergentes, en medio de un estancamiento o recesión global inminente para este año debido a la crisis causada.

El estudio posiciona a Chile como el país más resiliente del continente para enfrentar la pandemia en términos de digitalización, con un índice de 55,0. Pero, pese a esta posición regional, en el concierto OCDE estamos muy por debajo del promedio, que alcanza un 66,2.

En este contexto, la emergencia sanitaria abre nuevas oportunidades de competencia y posicionamiento que -probablemente- ni la más ambiciosa planificación estratégica o arquitectura empresarial haya podido imaginar. Lo que no pudo impulsar el más elaborado plan de digitalización o automatización de compañía alguna, probablemente lo impulsará esta emergencia, una vez que retomemos la nueva normalidad de nuestras actividades.

Tecnología y Organización

La tendencia internacional de múltiples organizaciones, con altos niveles de automatización y gestión orientada a los procesos, es que los equipos de tecnología forman parte integral de la cadena de toma de decisiones de las compañías, teniendo estos un alto grado de conocimiento e injerencia en el negocio.

Son pocas las organizaciones que entienden el rol de tecnología como un driver que impulse el cambio organizacional. Al contrario, la visión clásica es ver a los equipos de tecnología en un rol de ejecución y soporte al desarrollo de proyectos e iniciativas. Esto representa un riesgo desde el punto de vista del desarrollo de la arquitectura de una organización, dado que los requerimientos individuales evitan generar una orgánica de sistemas y datos orientada a capturar eficiencias internas y generar información de valor para apoyar la toma de decisiones.

En el caso del sector energía, son múltiples los procesos presentes en un sistema y mercado eléctrico, en los cuales existe un alto nivel de interacción entre las compañías de cada segmento, el fiscalizador, el regulador, y el operador, en donde se utilizan recursos y se definen rentabilidades, márgenes operacionales, en definitiva, ingresos de las compañías de acuerdo con el tipo de segmento y regulación que aplique en cada caso. Y todo lo anterior, construye tarifas y precios de contratos a cliente final.

Más allá del positivo balance que significa -a la fecha- haber sorteado con éxito la continuidad -operacional- del suministro eléctrico, es importante preguntarnos cómo dejaremos atrás el bajo nivel de automatización de los sistemas tecnológicos que nuestra industria posee, y cuándo superaremos una gestión que se continúa realizando en base a herramientas y artefactos vulnerables.

Hacia un Nuevo Mercado

Lo anterior se hace relevante en nuestra industria, considerando que todos los procesos requieren una sincronización en sus quehaceres, lo que conlleva la necesidad de gestionar información unívoca e integrada, ya que la operación del mercado eléctrico comenzará cada vez más a requerir información en tiempo real para la toma de decisiones. Los sistemas de operación en tiempo real deben ser reforzados, de forma tal que permitan tomar decisiones basadas en información relevante, filtrada y procesada. El segmento de generación comenzará a ser cada vez más dinámico, por lo que, si una organización no cuenta con sistemas que permitan dar velocidad y agilidad al negocio, ésta no podrá posicionarse como un actor clave en los próximos años.

Los mercados eléctricos en el mundo, a efectos de gestionar adecuadamente la relación entre generación y demanda, evolucionan rápidamente hacía mercados en tiempo real, que permiten controlar las fluctuaciones de “demanda neta” en intervalos de tiempo cada vez menores. Conforme a lo anterior, en sistemas eléctricos con alta inserción de energía renovable variable y participación de la demanda, los requerimientos de reservas, así como el despacho de unidades generadoras de partida rápida, y la gestión de sistemas de almacenamiento, tienden a ser dimensionados y gestionados en tiempo real, en función de los pronósticos de generación y demanda, y de este modo optimizar el uso de los recursos del sistema.

La transformación energética no se detiene, el desafío para la gestión de la información en el mercado eléctrico está a la vista.