Sistema fotovoltaico del Programa Techos Solares Públicos en Vallenar. Foto: Gentileza GIZ Chile-Hugo Muñoz.
Sistema fotovoltaico del Programa Techos Solares Públicos en Vallenar. Foto: Gentileza GIZ Chile-Hugo Muñoz.

Cómo crece la generación distribuida en Chile

El llamado Net Billing, la conexión de Pequeños y Medianos Generadores de Distribución a la red eléctrica y proyectos de autoabastecimiento superiores a 100 kW son las principales modalidades con las que se está desarrollando este nuevo modelo de negocios en el sector eléctrico, lo que ha permitido la aparición de nuevos actores, entre proveedores e instaladores.

La generación distribuida está terminando su primera etapa de desarrollo en Chile, puesto que en los últimos años se han dado condiciones de mercado que han permitido aumentar el número de conexiones a la red de proyectos que buscan el autoabastecimiento energético y de otros que buscan comercializar la energía generada en la red eléctrica.

Este es el diagnóstico que comentan los actores del sector a Revista ELECTRICIDAD, quienes coinciden en señalar el aporte que están ejerciendo este tipo de proyectos en las redes eléctricas, asegurando que el mercado se encuentra en un proceso de maduración, con números que vienen creciendo con más fuerza en los últimos años.

Modalidades
Christian Santana, jefe de la División de Energías Renovables del Ministerio de Energía, señala que en Chile existen cuatro formas en las que se puede entender que hay generación distribuida:

– Las conexiones que se realizan en el marco de la Ley de Net Billing (N° 20.571), que en la actualidad se limita a proyectos de hasta 100 kW.

– Proyectos para autoabastecimiento de energía eléctrica de consumidores finales que no inyectan excedentes a la red de distribución.

– Y Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD), dentro de los cuales es posible identificar dos tipos, que se diferencian por la vocación del proyecto.

“Está lo que conocemos como la Ley de Net Billing, que son proyectos destinados a producir su propia energía para consumirla localmente y, si tienen excedentes, los pueden aportar a la red, por lo que se les remunera por el mismo precio al que compra la energía, lo que se descuenta de la cuenta de luz”.

Además están los PMGD que se desarrollan con la vocación de comercializar energía en el mercado eléctrico, es decir, son negocios de generación de energía que tienen la particularidad de estar conectados a una red de distribución; y también tenemos PMGD cuya vocación es el autoconsumo, esto es, que producen energía en las dependencias de un consumidor final y que inyectan excedentes de energía solo cuando el nivel de consumo es inferior a la generación del proyecto (por ejemplo los fines de semana). Estos últimos no buscan comercializar energía en el mercado eléctrico, pero deben acogerse al modelo PMGD si su tamaño es superior a 100 kW”, precisa.

Santana menciona que esta última modalidad de PMGD con vocación de autoconsumo ha empezado a cobrar fuerza en materia de generación distribuida al igual que proyectos de mediano tamaño, generalmente en el rango de algunos pocos cientos de kW que buscan autoabastecerse sin inyectar electricidad a la red y que limitan su tamaño para estar al mismo nivel que su consumo base. Estas modalidades están vinculadas principalmente a actividades comerciales, agrícolas industriales y de servicios.

Resultados
Las modalidades de generación distribuida experimentan un crecimiento sostenido en el mercado local. Rosa Serrano, directora de Estudios y Regulación de Empresas Eléctricas A.G. señala que las solicitudes de conexiones de PMGD “en los últimos 10 años han aumentado en forma exponencial, pasando de 20 a más de 1.600 al año”, precisando que es necesario “perfeccionar los instrumentos y mecanismos actuales a fin de asegurar un adecuado desarrollo”.

Mario Acevedo, subgerente de Nuevos Negocios de GTD Ingenieros Consultores indica que actualmente existen cerca de 150 conexiones de PMGD, según la información del Coordinador Eléctrico Nacional, que totalizan 395 MW capacidad instalada.

El ejecutivo concuerda con la visión de Rosa Serrano de que se deben perfeccionar los incentivos para aumentar las conexiones, recordando que en este ámbito la revisión y modificación de la Norma Técnica de Conexión y Operación de PMGD y de Net Billing, “nos podrían entregar como resultado una mejora en los procesos que en el caso del PMGD disminuya la especulación y en el caso del Net Billing, facilite la conexión a los clientes”.

De todos modos, las conexiones Net Billing anotan un rápido incremento de conexiones, según afirma Luis Ávila, superintendente de Electricidad y Combustibles (SEC): “A diciembre de 2017, superamos las 2.000 instalaciones declaradas ante la SEC, lo cual equivale a más de 12 MW de potencia instalada”.

Esto es destacado por Christian Santana, quien explica que las primeras 1.000 conexiones se lograron en dos años y medio, mientras que en los últimos nueve meses se concretaron las siguientes 1.000 conexiones, por lo que vemos un desarrollo cada vez más acelerado, que prevemos continuará en el tiempo. El diagnóstico es que se rompió la inercia normal que ocurre cuando está partiendo un nuevo modelo de negocio y se han mitigando varias barreras de entrada que se dieron al inicio, por lo que este año esperamos ver un mayor dinamismo en comparación a 2017”.

Dentro de los incentivos para aumentar las conexiones de Net Billing, Luis Ávila menciona la modificación al Reglamento de la Ley 20.571, “que permitió simplificar el proceso de conexión y reducir los tiempos de tramitación asociados, los que actualmente toman entre 30 y 60 días”, además de habilitar el portal de “Tramitación de Conexión en Línea”, realizando capacitaciones gratuitas en todas las capitales regionales del país, las que contaron con la participación de más de 1.500 instaladores del área de Energías Renovables.

Otro factor que se relaciona con el alza de las conexiones es el Programa de Techos Solares Públicos del Ministerio de Energía que, según Guillermo Jiménez, director del Centro de Energía de la Universidad de Chile, “ha direccionado una mayor madurez en el mercado en lo que es el desarrollo de este tipo de instalaciones de tamaño menor, a fin de que los precios vayan convergiendo y para que no haya una dispersión entre las diferentes ofertas de quienes desarrollan este tipo de proyectos”.

Christian Santana resalta que esta iniciativa “ha generado información pública de proveedores, niveles de precios y de características técnicas de proyectos y eso ha ido ayudando a muchos actores a tener un lugar donde mirar en el mercado”, lo cual es respaldado por el superintendente de Electricidad y Combustibles: “Durante los tres años de existencia de la Ley, hemos visto un crecimiento del mercado que actualmente está compuesto por más de 50 empresas que desarrollan proyectos y más de 240 instaladores que han realizado los 2.000 proyectos con presencia en todas las regiones del país”.

“Además, hemos autorizado el funcionamiento de 693 tipos de inversores y 1.787 modelos de paneles fotovoltaicos para operar con esta Ley. Cabe destacar que cerca del 50% de los inversores fotovoltaicos vienen pre-configurados con los ajustes de protecciones establecidos en la norma técnica local, lo que reduce el riesgo de errores en la programación de los equipos y facilita la etapa de instalación, fiscalización y puesta en operación”, plantea Luis Ávila.

Mario Acevedo asegura que este programa “ha permitido desarrollar la competencia necesaria en este tipo de negocios, ofreciendo un mercado transparente a quienes deseen entrar en estas inversiones”.
“Muchos desarrolladores de centrales grandes, al ver la baja en precios de las licitaciones y el no financiamiento de proyectos a spot, fueron modificando sus modelos de negocios y pasaron de grandes centrales a PMGD o incluso Net Billing, por lo que ellos ya habían formado un mercado y una cadena de suministros para la construcción de estas”, sostiene el ejecutivo.

Víctor Ballivián, presidente de la Corporación Chilena de Normalización Electrotécnica (Cornelec) comparte este diagnóstico del mercado, señalando que “cada vez más aparecen empresas que ofrecen el servicio completo, de llave en mano, de la generación distribuida con la instalación y la puesta en servicio. Las reglas del juego están establecidas y el tema es que el mercado tenga la madurez para ir incorporando más conexiones, lo que se verificará cuando los que instalen este tipo de tecnologías aumenten su capacidad de generación para entregarla al sistema”.

En cuanto a los proyectos de autoabastecimiento sobre 100 kW, Christian Santana menciona que los principales actores que impulsan esta modalidad son nuevas empresas de servicios energéticos (Esco). “Hemos identificado más de 15 empresas que están dedicadas a estas iniciativas, con más de 100 proyectos en construcción o contratos por cerrarse, que totalizan cerca de 60 MW. No solo el mundo del Net Billing se está moviendo, sino también otros proyectos de autoconsumo de mayor tamaño, donde el actor que está dinamizando el mercado son estas empresas Esco que desarrollan y financian los proyectos, y venden la energía al establecimiento donde se instalan a precios que pueden ser inferiores a la tarifa de energía”, precisa.

Perspectivas
Los actores del sector eléctrico prevén un positivo escenario para el futuro en generación distribuida. Rosa Serrano asevera que este sistema “no solo es una excelente fuente de generación renovable, sino que también puede contribuir a incrementar la seguridad de servicio al ser utilizada como un recurso de red, pero por otra parte, también conlleva grandes desafíos debido a que estas tecnologías varían en tamaño y localización a lo largo de la red, y su patrón de generación no necesariamente es coincidente con el de la demanda”.

En esta línea Guillermo Jiménez indica que la infraestructura de distribución se verá enfrentada a pasar “de una red pasiva (concebida y diseñada para proveer servicios a un usuario final de modo unidireccional), a una red que tendrá inyección e integración de múltiples generadores, con una participación más activa del cliente final, con el desarrollo de otras iniciativas como medidores inteligentes, y nuevas necesidades de productos y servicios para el usuario final”.

Esto es compartido por Mario Acevedo, quien concluye que la consolidación de la generación distribuida también pasa por la presencia de un operador en tiempo real “que coordine la red y de esta manera se eviten los problemas que ahora vemos en la gran escala”.

Conclusiones
• Los actores del mercado reconocen varias formas de generación distribuida en Chile: los PMGD que se desarrollan para comercializar energía en el mercado eléctrico, los PMGD desarrollados para autobastecer de energía algún consumidor final, las conexiones de Net Billing y los proyectos de autoabastecimiento sin inyección de excedentes a la red de distribución.

• Las conexiones de Net Billing ya superan los 2.000 casos y se observa un crecimiento acelerado, debido a los recientes cambios hechos a nivel regulatorio para mejorar incentivos para su materialización, con lo que se ha formado un mercado de proveedores e instaladores que sigue creciendo.

• La perspectiva es que el número de estas instalaciones siga aumentando, por lo que habrá nuevos desafíos para la gestión de las redes de distribución.

[Instalan proyecto de generación distribuida con tres tecnologías de paneles fotovoltaicos]