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Buscando la supervivencia de los acuíferos

La Comunidad de Aguas Subterráneas de Copiapó, en conjunto con la compañía Osmatic, implementaron un sistema de monitoreo de acuíferos cuyo objetivo es regular los derechos de agua que se han entregado a cada usuario.

Copiapó es considerada como un oasis en peligro de extinción, debido a una compleja combinación que es derivada del crecimiento de actividades productivas, como son la minería y la agricultura, y a una histórica problemática basada en el otorgamiento de derechos de agua por sobre la capacidad de la cuenca.

Un tema no menor, si consideramos que en la actualidad los acuíferos están siendo explotados cuatro veces más de lo que la cuenca es capaz de entregar. De acuerdo con un estudio que realizó el Banco Mundial sobre el panorama hídrico nacional, se indicó que la Región de Atacama presenta una situación crítica debido a que la disponibilidad de agua superficial es de 208 m3/persona/año, cifra que está por debajo de los 2.000 m3/persona/año considerado internacionalmente como el umbral adecuado para el desarrollo sostenible.

Marcelo Ossandón, coordinador del área de Integración y Desarrollo de la compañía Osmatic, dice que actualmente el recurso que se consume en Copiapó es solamente “agua que se encuentra en pozones a través de la cuenca, y que no se han desplazado. Son aguas fósiles o prehistóricas y que son consumidas debido a que es un recurso que se encuentra estancado y no circulan hacia el mar”.

Advierte que una explotación mayor de los acuíferos provocará una detención en el desarrollo de las distintas actividades productivas como la agricultura. Producto de ello, el especialista enfatiza la necesidad de controlar y gestionar la explotación de las napas, “ya que hoy día no se sabe cuánto está sacando cada productor”.

Gestión del recurso hídrico

Debido a este escenario de escasez hídrica, la Comunidad de Aguas Subterráneas de Copiapó decidió, en conjunto con la compañía Osmatic, buscar una solución tecnológica que permita velar por la supervivencia del acuífero mediante la fiscalización y regulación de los derechos de agua que se han entregado a cada usuario. “Si no son monitoreados, es probable que se genere una sobreexplotación, y con ello una depresión más avanzada de la napa en un tiempo breve”, explicó Marcelo Ossandón.

El proyecto, que cuenta con apoyo de la Comisión Nacional de Riego (CNR), consiste en implementar un sistema de monitoreo a 30 pozos de la comunidad, el cual entrega información sobre el nivel de la napa con una interface de tiempo de 0,2 segundos. El profesional indica que el objetivo es controlar los acuíferos a través del funcionamiento de una tecnología que siga las variables más importantes de las napas, y cuyo funcionamiento se encuentre a cargo de la misma comunidad de agua.

Para poner en marcha el Sistema de Monitoreo de Acuíferos la compañía debió estudiar la iniciativa durante un periodo de dos años “y recién hace seis meses que logramos el desarrollo de la ingeniería”, cuenta Ossandón y agrega que “hasta el día de hoy seguimos haciendo mejoras tecnológicas”.

“Cuando comenzamos a instalar la tecnología, el pozo de agua estaba a 10 metros de profundidad, sin embargo, hoy se encuentra a 60. Mensualmente, hemos visto bajar el agua alrededor de tres metros en algunos sectores, y de hecho en algunos pozos que estaban a trece hoy se encuentran entre 80 a 100 metros de profundidad”, precisa el profesional.

Características tecnológicas

El Sistema de Monitoreo de Acuíferos consiste en una plataforma que se encuentra integrada por medidores de caudales, los cuales son graficados en una pantalla centralizada. Cuando supera los límites consignados al usuario, el sistema emite una alerta al administrador de la comunidad de aguas sobre quiénes son los usuarios y en qué sectores se están violando los derechos de agua.

La tecnología está compuesta por un cable, cuyo tamaño es un poco más grueso que un lápiz pasta, el cual es introducido al pozo a través de un tubo hasta llegar a una profundidad aproximada de 150 metros, donde un sensor hidrostático entrega una señal eléctrica que permite informar sobre el nivel de la napa.

El equipo opera de forma autónoma y los registros son descritos a través de gráficos y bases de datos, los cuales son accesibles por el administrador de la comunidad. Marcelo Ossandón afirma que “nuestro principal know how es la instalación de una plataforma de supervisión, basada en un software que maneja una base de datos y las variables para poder gestionar y hacer reportes diarios automatizados. No requiere que alguien tome la información sino que están diseñados los elementos y antecedentes que se deben enviar por correo eléctrico”.

El software que concentra los datos se denomina FactoryTalk, el cual es desarrollado por la empresa Rockwell Automation y que también es utilizado en el sector minero para el funcionamiento de los chancadores.

Esta tecnología también puede ser aplicada en gasoductos o mineroductos ya que permite el monitoreo constante de los caudales que pasan a través de la tubería, “y cuyos dispositivos pueden ser adaptados a las distintas presiones y temperatura a que están expuestos”, asegura Ossandón, y aclara que “si bien este sistema de monitoreo lo estamos desarrollando para el área acuífera es absolutamente aplicable a todos los procesos industriales”.

El equipo cuenta con un modem industrial GPRS que habilita un punto de red en el pozo y facilita la conexión desde y hacia la estación de supervisión, mediante planes económicos de internet móvil de banda ancha. Dicha conexión se encuentra resguardada por medio de certificados digitales cifrados, que impiden el acceso a terceros. Además, se utiliza Router cortafuegos especializados para enlazar a estos equipos.