(La Tercera) La implementación de los pactos de adaptabilidad fuera de la negociación colectiva marcaron ayer la sesión de la Comisión de Trabajo del Senado en la que se aprobó, por 3 votos contra 2, la idea de legislar el proyecto de reforma laboral.
El proyecto ingresado por el Ejecutivo considera que los pactos de adaptabilidad sean discutido dentro de la negociación colectiva en empresas con un mínimo de 30% de afiliación sindical. Sin embargo, durante el primer trámite se ingresó un artículo transitorio que consideraba una gradualidad, que partía en 65% de representación y terminaba en el 30%, en un plazo de cuatro años, que finalmente fue rechazado por la Cámara de Diputados.
El senador PS y presidente de la comisión, Juan Pablo Letelier, señaló que “uno podría argumentar que este debate de adaptabilidad es necesario y sano. (…) Pero es mejor que esto sea fuera de la negociación colectiva”.
En este sentido, agregó que “esto parece la ‘caluga’ que se le está dando al empresariado que está pidiendo adaptabilidad y mayor flexibilidad a cambio del fortalecimiento del sindicato y una huelga efectiva”, enfatizó.
Por el contrario, el senador RN, Andrés Allamand, dijo creer que los pactos de adaptabilidad deben entregar beneficios para los trabajadores y el empleador y “tengo la impresión que esa es la lógica del proyecto”. En este sentido, defendió que este punto sea una de las materias de negociación.
La ministra del Trabajo, Ximena Rincón, planteó que “cuando uno mira el objetivo del proyecto -fortalecer la negociación sindical y dar simetría a la relación con los empleadores- uno no puede sino entender que estos temas sean parte de la negociación”.
La secretaria de Estado añadió que la decisión de establecer la gradualidad en el primer trámite legislativo se hizo pensando en que inicialmente los pactos fueran negociados por sindicatos fuertes. Por esta razón, “cuando se rechazó en la Cámara dijimos que la íbamos a reponer en el Senado, probablemente más acotada en el tiempo”.
Ayer el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, llamó a buscar los necesarios “equilibrios” en el proyecto, de manera de no afectar el crecimiento económico. Así, en materia de huelga dijo que si bien “queremos un derecho a huelga efectivo, tenemos que cautelar siempre que ese derecho a huelga sea proporcional con los efectos sobre otros actores”.
La aprobación de la idea de legislar el proyecto en segundo trámite contó con los votos de los representantes de la Nueva Mayoría, Carolina Goic (DC), Adriana Muñoz (PPD) y Juan Pablo Letelier (PS). Fue rechazado por los senadores de oposición, Andrés Allamand (RN) y Hernán Larraín (UDI).
El próximo paso será la votación del proyecto en general en la Sala, la cual fue aplazada -inicialmente sería la próxima semana- para el 18 de agosto producto de la gira presidencial que la presidenta inicia esta semana a México y el Salvador.