El ingeniero Ramón Montanía, profesional vinculado al sector eléctrico, opinó a favor del aplazamiento de la convocatoria de Yacyretá para la construcción de la nueva usina en el brazo Aña Cua. El profesional, tal como lo hizo Transparencia Paraguay, sostiene que la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) debe priorizar la renegociación de su impagable deuda y luego proyectar otras obras. «Aña Cua es todavía extemporánea», subrayó el profesional.
Criticó la capacidad negociadora de los representantes paraguayos, al beneficiar a una empresa argentina, Pescarmona, forzando su reconocimiento como iniciador. «Es hora de que nuestros representantes se pongan la camiseta paraguaya», agregó.
Montanía es un profesional que cuenta con ya una dilatada trayectoria en el área energética y además de estar vinculado con empresas, está al frente de la revista especializada «Mundo de la electricidad», de aparición mensual.
Al ser consultado ayer por nuestro diario sobre el cuestionado proceso licitatorio de la EBY, Montanía añadió que está a favor de que el organismo considere una prórroga con el fin de limar las asperezas existentes en el ámbito.
Agregó que, personalmente, opinaba que Yacyretá debería poner énfasis en la cuestión de su deuda que hoy ronda los US2.000 millones, en el plan de terminación de Yacyretá y, posteriormente, proyectar otros emprendimientos. «Aña Cua es todavía extemporánea», subrayó el profesional.
«El tema principal es la deuda sobre la que ni siquiera puede pagar los intereses. Mi criterio es que primero tenemos que tratar de solucionar ese problema, culminar con las obras complementarias que están faltando en el lado paraguayo, a fin de que se pueda aumentar el embalse y se trabaje en su máxima potencia», indicó el técnico.
«Yacyretá hasta estos momentos no está operando en su máxima potencia, justamente por culpa de que estas obras no se terminan. Una vez que tengamos esos inconvenientes en vías de solución, allí recién podríamos pensar en un emprendimiento nuevo como el Aña Cua, por ejemplo», añadió nuestro entrevistado.
Montanía dijo que la cuestionada inclusión de la figura del «iniciador privado» ya constituye un hecho consumado. «Por lo menos esa es la impresión que yo tengo. Evidentemente que fue impuesta por los argentinos y lo que ocurre ahora es que los directores están buscando a toda costa defenderla», añadió.
Seguidamente señaló que está a favor de la prórroga: «Yo estoy de acuerdo con aplazar esta licitación para conversar con los argentinos sobre los temas de la deuda y de las obras complementarias, porque Aña Cua es un proyecto que básicamente va a beneficiar a nuestros vecinos. Lo que tendríamos nosotros es mano de obra y un poco más».
«La figura del iniciador privado es una alternativa válida, pero -a mi criterio- se manejó bastante mal en Yacyretá, porque ni siquiera las empresas paraguayas estaban enteradas sobre su existencia. Es una figura que Yacyretá creó para favorecer a Pescarmona, supuestamente, para evitar un proceso judicial», advirtió.
«Si en el Paraguay ya hubiese existido la figura del iniciador privado, yo mañana podría realizar, por ejemplo, un proyecto de iluminación del ferrocarril en el tramo Asunción-Ciudad del Este. Mando registrar ese trabajo y si el Gobierno anuncia que hará la obra, me adjudico este derecho. Más o menos así viene todo esto; se planteó en Yacyretá este tema y no es lo correcto», añadió.
«Los beneficios que otorga Yacyretá no condicen con los riesgos que va a correr la empresa Pescarmona. La obra será pagada por la entidad y la empresa no va a asumir ningún compromiso. No va a realizar ninguna inversión, salvo empleando en partes del proyecto, pero si pierde la licitación recuperará todo y mucho más», concluyó.
Fuente: ABC Color.
