NECEl respaldo es la principal función que cumplen los bancos de baterías en el país, para responder ante eventuales cortes de suministros en empresas con sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS en inglés) o para darle continuidad a la generación eléctrica, especialmente de Energías Renovables No Convencionales (ERNC), donde existe un amplio potencial para incorporar estos productos.

Héctor Lira, académico del Departamento de Energía Eléctrica de la Universidad de Santiago, señala a Revista ELECTRICIDAD que los bancos de baterías “están normalmente conformados por celdas de plomo ácido y se utilizan en empresas de telecomunicaciones para respaldos en caso de cortes de suministro, de cuatro a ocho horas para mantener energizados los equipos”.

También se usan en sistemas fotovoltaicos, como indica Marcelo Pérez, investigador del Centro Avanzado de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM): “A nivel de plantas de energía fotovoltaica, existen algunos ejemplos de almacenamiento a pequeña escala utilizados para reducir la variabilidad de esta energía, o efecto de aplanamiento de picos de potencia (peak shaving) situación que se produce particularmente durante días nublados”.

Héctor Lira agrega que los bancos de baterías se usan en centrales eléctricas para respaldar la actuación de las protecciones: “Si hay algún corte de electricidad en alguna subestación todo el accionamiento de las protecciones y desconectadores son normalmente manejados por baterías de respaldo”.

Situación actual

Daniel Morales, asesor del Área Electricidad y Electrónica de Inacap sostiene a este medio que nuestro país “está a la vanguardia en cuanto a las tecnologías de almacenamiento de energía, contando con modelos y configuraciones que permiten baja necesidad de mantenimiento, una gran capacidad de ciclaje −por ejemplo, 10.000 ciclos a un 15% de descarga durante 20 años de vida útil−, gran rango de temperatura de operación y alta eficiencia en la carga”.

Enzo Sauma, académico del Departamento de Ingeniería Industrial y de Sistema de la Universidad Católica, aclara en tanto, que los sistemas UPS se usan ante cortes y bajas de suministro, “pero no está pensados como baterías para asegurar el suministro de energía a gran escala”.

El especialista advierte que el uso de bancos de batería para almacenamiento energético a gran escala aún no está masificado en el país, debido a los costos que presenta, agregando que también es necesario “tener cuidado en cómo se usa, porque el almacenamiento puede verse como un sustituto o complemento de la transmisión, por lo tanto, para ser óptimo socialmente debe ser tratado como acceso abierto, en que el operador del sistema sea quién administre el uso de esa batería o sistema de almacenamiento”.

Para Carlos Silva, académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, una dificultad para el avance de los bancos de baterías para almacenamiento a gran escala es que “todavía no son una opción masiva por temas de costos y de impacto ambiental por su disposición final, así que desde ese punto de vista tenemos que esperar para que entren en gloria y majestad a los sistemas eléctricos”.

“La energía solar y eólica están maduras en tecnología y a precios razonables, pero no existe un equivalente en tecnología de almacenamiento que le permita moderar la oferta de esta tecnología renovable intermitente con batería a precios conveniente y un impacto ambiental razonable”, asevera el especialista.

Bancos de baterías que se utilizan en la central Angamos.

Desafíos

En cuanto a los desafíos que plantea el uso de bancos de batería en el país, Marcelo Pérez, de la UTFSM, menciona la necesidad de mejorar las tecnologías “para lograr mayores densidades de potencia y energía, de tal forma que el almacenamiento sea atractivo para aplicaciones como la energía fotovoltaica”.

“También sería necesario cambiar el paradigma de control en el sistema eléctrico, en donde actualmente la potencia generada debe controlarse para calzar exactamente con la potencia consumida por el sistema. Si el nivel de almacenamiento aumenta, esto no será necesariamente cierto y sería posible optimizar tanto el consumo como el despacho de energía desde el punto de vista de la eficiencia y de los costos”, añade el académico.

Por su lado, Daniel Morales, concluye que otro desafío importante es “capitalizar los recursos naturales disponibles para la generación de nueva tecnología en litio, dando un paso sustancial al transformarnos en productores de tecnología”.

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Banco de baterías en Central Angamos de AES Gener: