La norma 4 que este año sería publicada por el Ministerio de Energía contempla una serie de regulaciones para la instalación y operaciones de las UPS (Uninterrupted Power Supply o Sistemas de alimentación ininterrumpida), entre las cuales destaca el cumplimiento de cuatro normas de estándares internacionales, la necesidad de que cuenten con un máximo de generación de armónicos y de que indiquen el mínimo tiempo de espera para su mantenimiento.

Las UPS son dispositivos capaces de suministrar energía por un periodo de tiempo, cuando no hay  en la red eléctrica, por lo que una de sus principales funciones es operar como un sistema de respaldo en instalaciones que tienen altos consumos energéticos como son hospitales, grandes empresas e industrias.

Estas medidas están dentro del pliego técnico N°8 en el proceso de elaboración de la nueva normativa, que actualmente está en la Comisión Nacional de Energía donde también se plantea que las UPS tengan una autonomía suficiente “para permitir la entrada en funciones a plena carga de un sistema de alimentación de emergencia alternativo que sea capaz de entregar la potencia requerida a condiciones nominales por un lapso de tiempo ilimitado”, se indica en el documento de modificaciones propuesto por la SEC, que debe ser ratificado por la CNE.

Otros puntos contemplados es que las UPS estén sincronizadas cuando estén instaladas en paralelo, además de que entren o queden fuera de servicio, sin afectar la continuidad del suministro eléctrico.

Funciones
Los académicos consultados por Revista ELECTRICIDAD destacan que además de ser un respaldo ante corte de suministro, estos equipos también enfrentan caídas de la tensión, además de darle estabilidad a la frecuencia.

Javier Eguren, profesor del Departamento de Electrotecnia e informática y jefe de Carrera de Técnico Universitario en Electricidad de la Universidad Santa María, señala que la UPS “funciona como una especie de batería, ya que cuando la red eléctrica tiene energía, en primera instancia se carga la UPS y luego permite el paso de energía y, cuando la energía de la red desaparece, comienza a entregar la energía almacenada”.

Esto es compartido por Mónica Brevis, directora del Área Electricidad y Electrónica de Inacap, quien sostiene que estos dispositivos son clave para suministrar energía a las “cargas críticas, como son los equipos médicos, industriales o informáticos que requieren estar siempre alimentados, lo que debe ser de calidad, debido a la necesidad de estar en todo momento operativos y sin fallas”.

Tensión y frecuencia
Miguel Musalem, docente de Ingeniería en Electricidad y Automatización Industrial de Duoc-UC, afirma que las UPS también cumplen con la función de enfrentar las caídas de la tensión en el suministro, pues “monitorea la energía de la red con un interruptor que alimenta al sistema protegido, recargando las baterías si es necesario, además de que puede desconectarse de la red de consumo mediante un sistema de control, con lo cual el sistema protegido seguirá operando normalmente con la energía que requiera el proceso”.

Ante la inestabilidad en la frecuencia, Javier Eguren dice que las UPS pueden corregir esta situación al disminuir “armónicos y entregar una señal estable sin exceso de estos, debido al convertidor de potencia que posee”.

UPS en funcionamiento. Foto: Juan Carlos Recabal-Revista ELECTRICIDAD.

Por este motivo, Mónica Brevis indica que las UPS, en un sistema de protección contra sobretensiones, respaldan la energía “para computadoras y dispositivos electrónicos de alto rendimiento, como routers/módems, dispositivos de almacenamiento externo, y otros aparatos electrónicos para las empresas”.

Miguel Musalem explica que ante la inestabilidad en la frecuencia, existen dos tipos de UPS: las llamadas on-line y off-line. Para el primer caso (on line) asegura que “la inestabilidad de frecuencia también llegará al sistema protegido, a menos que la UPS la detecte como un corte de energía”.

“En las UPS off-line en cambio, el sistema además de observar el nivel de energía que tiene la red eléctrica, también puede observar su frecuencia y el momento de inicio de cada ciclo en la red, de manera que pueda hacer coincidir la señal que entrega esta red eléctrica, con respecto a la señal que entrega o podría entregar el inversor de la UPS. A este proceso se denomina sincronización. Este tipo de UPS, podría entonces regular o controlar estas variaciones de frecuencia, evitando así que llegue al sistema protegido”, precisa el docente.

En su opinión, el uso de las UPS en el futuro no solo operará ante los cortes de energía, sino que podrán “suministrar energía adicional cuando el sistema protegido así lo requiera tanto en nivel de energía como en su frecuencia, es decir, tomando cada vez más la función de los estabilizadores de voltaje”.

“Además se están desarrollando sistemas de celdas de combustible que utilizan hidrógeno para proporcionar la energía en reemplazo de los bancos de baterías, consiguiendo mayor densidad de energía por masa, ocupar un menor volumen en la instalación, mayor vida útil y evitar problemas de desechos producidos por la baterías”, concluye Musalem.

[SEC alista mayor regulación para sistemas UPS]