El uso de anticongelantes en paneles solares térmicos se ha masificado a medida que siguen creciendo los proyectos de este tipo, ya sea a gran escala y en el sector residencial en el sector residencial, el comercio y la industria, siendo un insumo relevante para enfrentar el riesgo de congelación de estos materiales en determinadas zonas climáticas del país.

El anticongelante se utiliza en los paneles termosolares con el objetivo de calentar un fluido que está en recirculación y que pasa por un sistema de captación. Se usa como un aditivo para el agua que –por lo general- es el fluido que circula al interior del absorbedor que tienen los paneles solares térmicos, además de ser un mecanismo de protección contra heladas, siendo uno de los más utilizados en circuitos indirectos del panel solar, según se indica en el Manual de Diseño de Sistemas Solares Térmicos para la Industria Chilena, que fue una iniciativa del proyecto Appsol, desarrollado entre 2013 y 2015 con apoyo de Corfo.

La aplicación de estas soluciones está regulada por el reglamento de la Ley Nº 20.365, la cual establece la franquicia tributaria respecto a sistemas solares térmicos, particularmente en lo que se refiere a la protección contra heladas, lo que ha cobrado una mayor importancia en la actualidad, debido al aumento de proyectos de este tipo en el sector agrícola, donde se manifiestan estas condiciones climáticas.

Funciones

Génesis Rojas, encargada del Área Solar de Hecdumed Chile, señala a ELECTRICIDAD que un anticongelante “es una mezcla líquida inhibida de agua más glicol, que desde un punto de vista técnico y para los sistemas solares térmicos según requerimientos del reglamento ley Nº20.365, deben ser soluciones atoxicas y capaces de evitar el congelamiento y expansión frente a las heladas, como también deben evitar la formación de corrosión e incrustación del circuito”.

La especialista también indica que estos productos “deben ser capaces de retener y transportar temperaturas desde los sistemas solares térmicos a los intercambiados de calor, con la menor perdida calórica posible”.

“Con relación a las concentraciones de agua/glicol y como la misma ley lo exige estas deben ser consideradas con un delta de 5ºC (por debajo) en relación a la temperatura histórica más baja registrada en la zona geográfica, donde se implementarán los Sistemas Solares térmicos”, agrega.

Mantenimiento

Rojas sostiene que, en cuanto al mantenimiento, si la solución o mezcla de anticongelante “ha sido preparada según las exigencias y recomendaciones del reglamento ley Nº20.365, donde se indica que la solución o mezcla no debe ser toxica, debe contener un mínimo de concentración de glicol, que cuenten con un paquete de inhibidores de corrosión y que esta debe estar preparada con agua de buena calidad (blanda, desionizada)”.

La especialista añade que para estas actividades también es relevante “el buen uso en la manipulación y la realización rigurosa de mantenimientos preventivos circuito primario. Por tanto, si consideramos todo lo anterior, recién ahí se podría decir que una mezcla de anticongelante no necesitará mantenimiento.

Y solo se deberá esperar la fecha de cambio de la mezcla, según caducidad informadas por el proveedor del anticongelante y las concentraciones establecidas por la empresa contratista o la empresa instaladora de los equipos solares térmicos”.

Rojas menciona que estas indicaciones están estipuladas en “título tercero” del mismo reglamento ley Nº20.365, que hace mención a la documentación sobre “Información Técnica del Sistema Solar Térmico”, por lo que si se cumplen las exigencias de la normativa, el cambio de la mezcla o solución glicolada debiera realizarse cada dos años”.

“No obstante, si consideramos que muchas mezclas o soluciones de anticongelante son realizadas in situ y a criterio del usuario final, se presentan variables que pueden ir en perjuicio de las bondades del anticongelante, llegando incluso a ser necesario un cambio total de la mezcla, antes de los dos años”, asevera.

Como conclusión, la ejecutiva sostiene que actualmente la demanda de anticongelantes en el mercado nacional se mantiene en bajos niveles, debido a varios factores. “Si se considera la antigüedad de la ley, junto a la cantidad de empresas de ingeniería, contratistas y constructoras que están implementando el uso de la energía solar a nivel nacional y a las limitaciones debido a la contingencia por el tema Covid-19, podríamos decir que la demanda se mantiene en niveles bajos en relación a lo esperado”.