La consolidación en el desarrollo de redes inteligentes, así como la electromovilidad y la medición de los consumos eléctricos es el principal impacto que traería la implementación de la tecnología 5G en la industria eléctrica nacional, de acuerdo con el diagnóstico entregado a ELECTRICIDAD desde el punto de vista gremial y empresarial.

Según el análisis de estos actores, esta tecnología también supone un impulso a la digitalización en el sector eléctrico, especialmente en actividades de monitoreo, control y mantenimiento de la infraestructura en centrales de generación, subestaciones, líneas de transmisión y en redes de distribución.

Actualmente el proceso para iniciar la incorporación de esta tecnología en el país contempla la adjudicación de las bandas de espectro para el 20 de octubre, luego de que en el Diario Oficial se publicara el llamado a las compañías interesadas en presentar ofertas por cuatro bandas: 700MHz, AWS (1,7/2,1GHz), 3,5GHz y 28GHz.

Este proceso contempla un periodo de consulta pública hasta el 7 de septiembre, para publicar a fines de ese mes las respuestas de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), aclarando el significado o alcance de los términos de la licitación.

Impactos

Según la Subtel, la incorporación de la tecnología 5G “permite obtener una mayor velocidad y capacidad de transmisión en movilidad, realizar comunicaciones en tiempo real, una alta densidad de dispositivos conectados, virtualización de infraestructura de red y recursos de computación en red”.

Entre las principales funcionalidades del 5G, el organismo regulador destaca “la gama de servicios y aplicaciones como son los relacionados con la energía, el transporte, la seguridad, y lo relacionado con Internet de las Cosas, ya sean para uso empresarial o ciudadano y el crecimiento de los servicios de big data”.

Para Víctor Grimblatt, presidente de la Asociación de la Industria Eléctrica-Electrónica (AIE), esta tecnología posee características que se adecúan perfectamente con el quehacer de la industria energética.

“La 5G una base de datos muy amplia que permite transmitir más información, de 10 GB por segundo; tiene disponibilidad más alta, mayor cobertura; menor latencia que es relevante porque tiene un menor tiempo de transmisión; una banda ancha más rápida por unidad de área; reduce el consumo de energía en la red; puede conectar más dispositivos por unidad de área y tiene una mayor duración de la batería en los dispositivos de baja potencia, sobretodo en Internet de las Cosas”, sostiene.

Y añade: “Esto supone una serie de desafíos no menores para que sea usada a futuro en la industria eléctrica y electrónica, debido a que supone una inversión en infraestructura relevante, con antenas especialmente, por lo que hay que preguntarse qué tan rápido se instalará esta tecnología en Chile, considerando que existen zonas donde todavía no existe el 4G y otros en que no ha llegado ni siquiera el 3G”.

Bajo este diagnóstico, el dirigente gremial señala que las zonas urbanas serían las primeras en beneficiarse con la tecnología 5G, “lo que permitirá desarrollar mucho más lo que son las ciudades inteligentes, la electromovilidad y en los medidores inteligentes. Pero en zonas más alejadas de los centros urbanos, hay que preguntarse si se instalarán antenas de este tipo”.

Es así como Víctor Grimblatt asegura que se requiere una regulación que incentive la instalación de infraestructura en zonas alejadas, para que no se pierdan los datos en sectores estratégicos como el transporte, la minería y la energía.

Esto es compartido por Diego Alarcón, gerente de Ingeniería y Proyectos de ELPA, quien sostiene la relevancia de la 5G para “avanzar sin precedente en la conexión de Internet de la Cosas, cubriendo varios aspectos en el mundo eléctrico, desde el punto de vista de la sensorización, donde se podrán implementar medidores inteligentes, conexiones múltiples y obtener información en tiempo real, además de dar asistencia remota”.

A su juicio, con estas aplicaciones se “podría tener acceso remoto al control de centrales de generación y líneas de transmisión, con una conectividad instantánea”.

“También es un impulso al desarrollo de redes inteligentes y al desarrollo de la electromovilidad, debido a la mayor cantidad de datos y a la velocidad de transmisión. Hoy día no podemos conducir un vehículo inteligente por la actual latencia y la congestión que existe en la red, pero con la 5G se podrá informar de manera más precisa al usuario”, asevera el ejecutivo.

Otra aplicación que se podría usar sería el trabajo de mantenimiento en instalaciones remotas como subestaciones, “que pueden ser controladas de forma digital, en que se masificará el control remoto, con una mayor eficiencia”.

Por su parte, Francisco Herrera, Service manager de ABB en Chile, indica que la tecnología en la industria de la energía “podría utilizarse para el manejo de protecciones por la rapidez de su comunicación o para tener el estatus de operaciones remotas sin la necesidad de tener cables de comunicación”.

En un análisis realizado por la Fundación Ciluz también se resalta el potencial de esta tecnología en el sector eléctrico: “Gracias a su gran capacidad de transferir datos y su velocidad 100 veces mayor al 4G, en el sector eléctrico será posible vender los excedentes de la generación propia de energías no convencionales al sistema mediante la tecnología 5G. Además, permitirá agilizar la detección de fallas y reparaciones con información en tiempo real”.

Además se plantea la contribución que se podría realizar en la luminaria pública, “pues podrá transportar datos que permitan ajustar la luminosidad a circunstancias, emergencias y condiciones climática”.

Retos

Los especialistas coinciden en que la forma en que se implementará la infraestructura es uno de los primeros desafíos que tendrá esta tecnología en el país. Según Francisco Herrera, se requerirá “la implementación de nuevas antenas con mayor densidad de estas instalaciones”.

Esto, de acuerdo con Víctor Grimblatt, podría complejizarse ante las críticas que ha recibido este aspecto del 5G por parte de organizaciones civiles en otros países.

El presidente de la AIE también plantea que otro desafío es el uso de la red, “especialmente en las empresas que usan Internet de la Cosas, que deben tener dispositivos para comunicarse con esta tecnología, por lo que se requerirá que estos dispositivos estén preparados para poder comunicarse con 5G”.

Por su lado, Diego Alarcón indica que además es imperativo ver “cómo se resolverán comercialmente los espectros de comunicación, especialmente en quiénes serán los adjudicados, además de entender de manera precisa cómo se implementará, pues cobra relevancia para múltiples sectores productivos, considerando que son inversiones de envergadura”.