Su segundo año consecutivo vive Women in Energy, la iniciativa impulsada por el capítulo chileno del Consejo Mundial de Energía (WEC Chile), cuya directora ejecutiva, María Trinidad Castro, analiza con ELECTRICIDAD, explicando sus objetivos y los planes que existen para lo que resta del presente año.

La ejecutiva asumió a fines del año pasado su cargo en WEC Chile, desde donde en sus cinco años de funcionamiento en el país se promueve el diálogo entre los diferentes actores del sector energético, provenientes del sector público, privado y la academia, con el fin de fortalecer sus lazos, para lo cual están presentes en más de 90 países, contando con cerca de 300 organizaciones como socios.

Plataforma

María Trinidad es ingeniera comercial y en su trayectoria profesional tiene experiencia gerencial en el sector de organizaciones sin fines de lucro, particularmente en lo que es el diseño, ejecución operativa y comercial de proyectos.

Lo primero que aborda son los objetivos de esta plataforma: “Conformar un grupo diverso de mujeres que representen a distintos sectores de la energía, con conocimientos y experiencias variadas que permitan contribuir en el debate energético y proponer soluciones innovadoras. Tiene como propósito in tegrar a mujeres jóvenes profesionales a una red de líderes, generando habilidades y conocimientos que les permita abrirse a mayores y mejores opor tunidades en esta industria”.

“El programa Women in Energy fue creado en respuesta a una solicitud de nuestros socios y del Programa del Ministerio de Energía llamado Energía +Mujer que tiene por objetivo potenciar a mujeres jóvenes profesionales con atributos y capacidades de liderazgo, para poder destacar en un sector altamente masculinizado”, recuerda.

“Para este año, tenemos programadas actividades que esperamos sean de ayuda y apoyo para quienes participen de la segunda generación del programa Women in Energy WEC Chile. Entre estas acciones esperamos entregar capacitaciones presenciales y online, mesas de discusión, participación de eventos de World Energy Council Chile y varios conversatorios, entre otras actividades que buscan generar networking y colaboración entre los diferentes actores del sector de la energía”, relata María Trinidad.

Sobre la primera versión de la iniciativa comenta que sus resultados se el grupo de mujeres que participaron tuvo la oportunidad de generar una red de contactos que se mantendrá a futuro. “Cuando la primera generación termine el programa, pasarán a ser embajadoras de Women in Energy, por lo tanto es un vínculo que continúa y se integra a la red de las nuevas generaciones, realizando un acompañamiento a quienes se van incorporando”.

Perspectivas

Y sus perspectivas a futuro apuntan a que el grupo de 27 participantes de la primera generación “se transforme a futuro en una red de mujeres capaces de compartir buenas prácticas y solidarizar en su crecimiento profesional”, resaltando el hecho de que este año se registraron “movimientos y ascensos que este programa sirvió para impulsar así como también testimonios de haber enfrentado retos profesionales donde las herramientas entregadas a través de las capacitaciones dieron sus frutos”.

Para la segunda generación de esta iniciativa María Trinidad afirma que la idea fuerza es que “desde las altas direcciones y departamentos de personas de nuestras entidades y miembros, puedan detectar ese potencial y apoyar el desarrollo de esa carrera profesional en respuesta a la carencia de mujeres principalmente en altos mandos”.

“Como World Energy Council Chile hacemos, entre otras cosas, el trabajo de visibilizarlas a través de nuestros diferentes plataformas, en actividades con nuestros socios y generando un círculo virtuoso donde, entre ellas mismas, van detectando oportunidades y potenciando sus habilidades. Al ser un grupo diverso de mujeres de distintas profesiones, intereses y orígenes, la conversación se enriquece cada día”, añade.

La ejecutiva también destaca que Women in Energy es una programa que nació en Chile, razón por la cual “desde World Energy Council Global quieren replicar el programa en otros países miembros, ya que esta es una iniciativa chilena y la experiencia positiva ha despertado el interés de hacerla extensible a otras partes del mundo”.