“Lograr el balance entre confiabilidad, economía, cuidado del medio ambiente, entre otros objetivos, para optimizar los recursos de transmisión y distribución y cumplir con la demanda es uno de los desafíos que enfrenta la industria eléctrica hoy. Estos temas deben ser considerados para llevar el sistema eléctrico hacia el siglo XXI”, advierte Vahid Madani, IEEE Fellow, jefe de Ingeniería y Proyectos para la iniciativa de Redes Inteligentes mediante Sincrofasores e ingeniero jefe de protecciones y control de la empresa estadounidense Pacific Gas and Electric Co. (PG&E).

El especialista conversó con Revista ELECTRICIDAD tras participar en la jornada técnica “Desafíos de los sistemas eléctricos modernos”, realizada en Santiago y organizada por la empresa Conecta.

“El despliegue de una red más inteligente, y las tecnologías de monitoreo, protección y control avanzado permiten implementar redes eléctricas modernizadas para cumplir con una distribución de energía más sustentable y un mejor desempeño del sistema eléctrico. Los elementos claves en este avance tecnológico que mejora la confiabilidad incluyen sensores digitales avanzados, mayor uso de GPS en subestaciones y herramientas más modernas de operación en tiempo real”, indica Madani.

¿Qué otros desafíos observa en el desarrollo de los sistemas eléctricos?

Apagones masivos de la red han despertado inquietudes sobre la vulnerabilidad de los sistemas interconectados al ser operados fuera de sus límites de diseño. Comprender sus complejidades y planificarlos adecuadamente, su buen mantenimiento y sólidas prácticas de operación son claves para prevenir.

El intercambio de información originada a raíz de estos apagones, los esfuerzos por su recuperación y las innovaciones en tecnologías han aclarado las condiciones, procedimientos y regulaciones de los sistemas de potencia. Lo anterior debiese ayudarnos a diseñar infraestructuras de distribución de energía más confiables.

¿Qué problemáticas presenta el sector eléctrico?
Hoy la planificación de la red enfrenta una tarea difícil, dado el desafío de lograr la adecuación de los recursos en una industria reestructurada, donde la economía de mercado y la preocupación local usualmente conducen a la decisión de ubicar plantas de generación lejos de los principales centros de consumo.

Igualmente difícil es la planificación de un sistema de transmisión adecuado cuando la ubicación de futuras plantas de generación es aún incierta y el tiempo requerido para la construcción de líneas de transmisión es mucho mayor al requerido para generación.
¿Qué soluciones propone?
Encontrar formas de proyectar el crecimiento de transmisión y distribución, identificar soluciones de implementación costo-efectivas, y determinar los criterios que se deberían aplicar para decisiones de inversión prudentes.

También es necesario que los entes reguladores se manifiesten y aborden temas como la definición y fiscalización de estándares para confiabilidad, fortaleciendo el derecho a paso para las obras de transmisión, el manejo de vegetación versus el impacto ambiental, y la recuperación de inversión estancada, por nombrar algunos impedimentos.

La electricidad es el recurso clave de nuestra sociedad y, sin embargo, no ha sido una prioridad para la planificación estratégica. Ciudades, hogares e industrias sufrirán por igual si el enfoque no cambia.

¿Qué visión tiene del sistema eléctrico chileno actual?
Un Chile moderno requiere un crecimiento sustentable de su sistema eléctrico, cuidando sus recursos naturales. Son necesarias las inversiones inteligentes para reemplazar una infraestructura que envejece y cumplir con el aumento de la demanda. Esto representa una oportunidad para la aplicación de nuevas tecnologías que permitan un cambio de imagen del sistema de potencia chileno. Los avances en distribución de energía, comunicaciones y tecnologías de la información han establecido los cimientos para la construcción de una red moderna.