Andar en bicicleta con su familia es uno de los pasatiempos que más le gusta a María Soledad Barrios Aguiló, jefa Unidad Educación y Difusión en la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía, además de jardinear, hacer paseos y alimentarse de forma saludable juntos a sus dos hijos y su marido.

La profesional es ingeniera Civil Industrial de la Pontificia Universidad Católica. En 2008 se desempeñó en la CNE como ingeniera en el Área de Estudios y Desarrollo Energético y hasta la fecha ha estado en diversas divisiones dentro del Ministerio de Energía. Su primera tarea dentro de la cartera fue la coordinación del seminario internacional “Pensando hoy la energía del mañana: Tecnologías Más allá del 2020”, donde concretó su interés por el sector público.

En 2010, fue nombrada encargada de Ciencia y Tecnología en Energía en la División de Prospectiva y Política, luego como profesional de la División de Energías Renovables y actualmente lidera la Unidad Educación y Difusión en la División de Energías Sostenibles.

¿Cómo evalúan desde el ministerio las medidas de la iniciativa Energía +Mujer?

Energía +Mujer es una gran iniciativa. Ha servido para que las empresas e instituciones se pongan de acuerdo, definan los grandes temas, sus indicadores, comiencen a medirse sistemáticamente desde dentro y así se vea cómo se posicionan frente a otras empresas de la industria, para aumentar la participación femenina y su liderazgo, disminuir brechas salariales e implementar facilidades dentro de las jornadas favorables para las familias. Lo ideal sería que todos los sectores replicaran esta iniciativa, para compararnos también con ellos, además de poder compararnos con otros países en esta materia. Las demás industrias, nos miran como espejo de desarrollo para desmasculinizar de manera significativa el sector y aumentar la participación femenina dentro de las mesas directivas.

¿Cómo ha sido su experiencia en las relaciones de género dentro del Ministerio?

Personalmente estoy acostumbrada a trabajar en este sector masculinizado, por lo que me cuesta ser crítica, pero sí es una realidad que para las mujeres es más difícil acceder a puestos de más responsabilidad, nos concentramos en hacer la pega para llegar a la casa a compartir con los hijos. Todo lo que sea promover capacitaciones, coaching o programas de liderazgo está ayudando en esto. El año pasado participé en un programa internacional de la APEC “Empoderamiento de mujeres para la gestión en energías renovables”, fue una experiencia larga y exigente, pero muy provechosa para mí, estas iniciativas deberían replicarse.

A su juicio, ¿cuáles son las medidas del plan energía +Mujer que se implementarían con mayor facilidad en las empresas?

Los procesos de reclutamiento, selección y contratación que no tengan los sesgos de género van a ser muy relevantes, porque va a ir permitiendo que se vaya emparejando la cancha. El hecho de que cada empresa tenga que nombrar a un encargado que pueda hacer la bajada de este plan a la realidad de cada empresa es un avance significativo, ya que se podrán controlar y evaluar los compromisos de manera constante y nosotros como ministerio hacer un balance de cómo y qué tan comprometidas están las empresas con este compromiso y finalmente hacer un balance desde el sector.

¿Cuáles son los próximos pasos de este plan?

Lo que viene es que los encargados de cada empresa que ha firmado el Plan Energía+Mujer, puedan realizar una revisión de cuáles son los compromisos que van a suscribir, algunos ya los tienen listos, con una bajada en concreto de lo que van a implementar, en que se comprometan a reportar estos indicadores. Luego de eso se empieza a medir, y dentro del trabajo se les hará una asistencia técnica y acompañamiento por parte del ministerio de Energía. Se agruparan las empresas con necesidades afines, por ejemplo las empresas que avancen con el compromiso de reclutamiento, selección y contratación se les hará un asesoramiento técnico y talleres para que se estén preparando de manera efectiva con el fin de tener resultados concretos.