Hace tiempo con mi esposo aprendimos tango y ahora seguimos tomando clases con una profesora argentina”, confiesa María Isabel González, gerenta general de Energética Consultores y miembro del directorio de Enap. Con esta misma energía, la ejecutiva realiza un balance de 2015, destacando los cambios a la transmisión y a las licitaciones de suministro.

¿Cuál es su evaluación de este año en materia energética?
Se han observado varias buenas noticias porque han aumentado mucho las inversiones, aunque lamentablemente no en energía de base, pero igual son bienvenidos todos los proyectos. En cuanto a los precios, lamentablemente, para los clientes regulados van a seguir subiendo, ya que hay licitaciones adjudicadas por una gran cantidad de energía a precios muy altos, más de US$130 MWh, y lo único que harán los buenos resultados de esta última licitación es morigerar el alza, pero no evitarla.

¿Aparte de este factor, aprecia cambios estructurales en el sector eléctrico hasta ahora?
Sí, se ha avanzado bastante en mejorar las licitaciones de las distribuidoras, aumentando el nivel de los clientes que pueden ser regulados (porque los clientes libres pequeños tenían pocas opciones de tener ofertas razonables) y ahora estamos con el proyecto de ley de transmisión que es un cambio bien estructural. Sin embargo, lamentablemente la tendencia para los próximos años es que la transmisión troncal la pagarán los clientes. Si bien comparto que tendrá el efecto positivo de tener redes más robustas, también tendrá un impacto sobre las cuentas, porque se pagará explícitamente la transmisión, manteniendo contratos que se suscribieron con la transmisión incluida en el precio de la energía.

¿Ha quedado algún tema pendiente dentro de los que aborda la Agenda de Energía?
Echo de menos una reforma más estructural en la distribución de gas. Se envió un proyecto para solucionar los vacíos de la ley, pero existen problemas como la integración vertical, acceso abierto a las redes, integración horizontal, los mismos actores comercializan los sustitutos, etc., que no han sido abordados aún.

[María Isabel González: “Solo hay tres generadoras que pueden ofrecer contratos”]

¿Cómo se puede avanzar en la relación entre empresas y comunidades?
Las comunidades deben tener las compensaciones debidas, pero no se pueden paralizar los proyectos porque grupos de interés no aceptan ningún tipo de indemnización, fundamentalmente porque hay que pensar en el bien nacional. Tenemos que ser capaces de transmitirles a las comunidades que el desarrollo les sirve a todos, incluidos ellos.

¿Qué le parece el mayor rol del Estado en planificación, tanto en transmisión como en ordenamiento territorial?
Creo que es necesario que alguien lidere estos temas y haga la coordinación de las distintas instituciones que participan en el ordenamiento territorial, pues no tenemos una institucionalidad clara. En transmisión se provocan menos impactos ambientales comparados con centrales de generación, por lo que no se entiende la oposición a proyectos como el de Cardones-Polpaico. Ahí también la intervención del Estado debería ser vital.

Enap

¿Qué le parecen las críticas por el giro comercial de Enap al segmento de generación eléctrica?
Lo primero que diría es que la Enap no va entrar al sector generación, sino que va a impulsar que un nuevo agente entre al mercado y la Enap no será la controladora de esa generadora, será socia.

Pero pareciera que el sector privado no lo advierte así.
Ha habido posiciones súper ideológicas de ambos lados. De los que quieren que la Enap no sea minoritaria y los que no quieren que entre a este negocio, pero la verdad es que lo que el Estado está haciendo a través de Enap es que un nuevo actor pueda entrar en generación.
Hemos visto que históricamente los generadores nuevos que han podido ingresar lo han hecho porque han instalado equipos de emergencia que no pueden competir con las cuatro empresas dominantes (Endesa, Colbún, AES Gener y E-CL). Las ERNC tampoco pueden hacer ofertas por sí solos a grandes clientes. Los nuevos actores que han entrado han comprado activos de generación, como Pacific Hydro y Duke. Quizá el nuevo actor no va a entrar; pero la tensión competitiva que se generará será muy conveniente para el sector eléctrico.