Incentivar el debate en torno a los desafíos que posee Chile como importador neto de combustibles fue uno de los objetivos que tuvo las 3º Jornadas de Economía de la Energía, las que fueron organizadas por el Departamento de Ingeniería Industrial y de Sistemas de la Escuela de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Chile, contando con la participación de Luiz Barroso, director técnico de la consultora PSR en Brasil e investigador afiliado del Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia Comillas (España).

Revista ELECTRICIDAD conversó con el especialista respecto a los impactos que conlleva la presencia del GNL en Latinoamérica como insumo para la industria y la generación eléctrica.

¿Cómo visualiza el mercado del gas en Latinoamérica?

Es un mercado donde hay muchos productores. Hay varios países que tienen capacidad de exportación, pero la producción no está distribuida de manera igualitaria. Por el tema del ambiente de desconfianza que hay en materia de exportación, ello es muy poco aprovechado. Por esto es que los países se han ido al GNL, como una forma de garantizar su autosuficiencia en abastecimiento de gas, y eso tiene un costo, porque el valor del GNL es mucho mayor, a veces superior al costo de producción de gas natural, pero abre la oportunidad de aumentar la integración de los mercados de la región con los globales.

¿Cómo se puede mejorar el acceso al GNL?

Se pueden desarrollar estrategias de compra que sean muy inteligentes, jugando mucho con la hidroelectricidad y con la característica contra estacional que hay entre los mercados de Latinoamérica y el norteamericano, porque necesitamos más termoeléctricas acá en el periodo que es el verano norteamericano, donde los precios son menores que en su invierno.

¿A qué precio podría llegar el GNL a Latinoamérica?

A largo plazo, por lo menos, a US$11 el millón de BTU (British Thermal Unit), considerando el valor del commodity, más los costos de licuefacción, transporte, regasificación, además de integrar el costo del margen de distribución o comercialización, impuestos, etc.

¿Es factible pensar que los países puedan comprar GNL en bloque?

Se puede pensar en una compra en bloque por parte de los países, pero el desafío que hay que superar en dicho caso es la fuerte desconfianza que hay en la región después de las interrupciones en los intercambios energéticos que tuvimos entre los años 2005 y 2008.

¿Cómo ha sido la experiencia de Brasil respecto de la integración del gas en el mercado eléctrico?

La gran dificultad es que el despacho termoeléctrico, sobre todo en Brasil, que es muy hidráulico, pero en otros países de la región también, es muy variable por causa de la hidroelectricidad.

Dependiendo de los contratos de la industria del gas con el sector eléctrico, que muchas veces son de naturaleza take or pay (pague lo contratado), eso hace que los contratos no sean tan interesantes para la industria eléctrica.

Hoy día en Brasil la dificultad para la integración del gas es que está compitiendo con generación renovable, sobre todo eólica, que está saliendo muy barata, con precios sobre los US$50-60 por MW/hora, y la generación con gas es mucho más cara.

Para que la generación a gas tenga un rol más interesante necesitaríamos ajustar, en las subastas eléctricas que hacemos, la forma de comparar ambas tecnologías, para poder hacer una comparación con la misma base, con precios correctos. Por ejemplo, las termoeléctricas tienen la capacidad de despachar a cualquier momento. Este atributo, conocido como despachabilidad, será muy importante en un ambiente con mucha energía renovable y no es adecuadamente valorado en las subastas.

¿Cuál es la situación del carbón como insumo energético en la región?

El mercado del carbón es mucho más desarrollado que el del gas, es un commodity mucho más líquido, pero, sin embargo, tiene niveles de emisiones mucho más fuertes.

El carbón en Europa tiene un mayor rol en la generación porque su precio ha disminuido, mientras el valor del gas sigue caro por la estructura de los contratos que tienen los países europeos con Rusia.

Recuadro
Espacio de intercambio

Las 3º Jornadas de Economía de la Energía, que reunieron a más de un centenar de especialistas y ejecutivos del sector de los combustibles, se iniciaron con las palabras de Enzo Sauma, académico del Departamento de Ingeniería Industrial y de Sistemas de la Pontificia Universidad Católica, quien resaltó la importancia de establecer un diálogo entre la academia y la industria en torno a mecanismos que permitan impulsar la producción nacional y el reemplazo de los hidrocarburos por otras fuentes de energía.