Luis Ávila seguirá a cargo de la de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) hasta que finalice el concurso público del sistema de Alta Dirección Pública que nominará a su sucesor en el organismo fiscalizador, luego de que el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, lo designara de forma excepcional, dado el contexto de la pandemia generada por el Covid-19.

En entrevista con ELECTRICIDAD, la autoridad repasa las principales acciones que realiza la SEC en esta contingencia y el impacto en clientes y en los actores de la industria, especialmente en la solicitud de conexiones de generación distribuida y en los trámites para instalar puntos de vehículos eléctricos, los cuales registran una caída respecto a la misma fecha del año pasado.

Medidas

¿Qué medidas se están implementando en esta contingencia sanitaria para las empresas del sector y su relación con los clientes?

Apenas se decretó la pandemia a nivel mundial, el 13 de marzo, instruimos a las empresas eléctricas y de combustibles para que adopten todas las medidas necesarias para hacer frente a esta contingencia con el objetivo de poder continuar entregando productos y servicios energéticos seguros y de calidad. Esto ocurrió días antes que se decretara el Estado de Catástrofe y las posteriores cuarentenas, hechos que sucedieron a contar del 18 de marzo.

Nuestro Oficio tuvo una inmediata repercusión en la industria eléctrica, desde donde nos señalaron que la irrupción del Covid-19 ya estaba generando efectos en procesos relevantes de sus empresas, como por ejemplo la atención comercial, la toma de lectura de los medidores, la entrega de boletas y los trabajos programados, entre otros.

¿A nivel interno qué iniciativas han implementado?

Adoptamos una serie de medidas para evitar la propagación del coronavirus, como la implementación del teletrabajo, sistemas de turnos y otras medidas adicionales, con el objetivo de asegurar la continuidad operativa de nuestra institución. El uso intensivo de la tecnología nos ha permitido obtener un alto nivel de desempeño en este período de contingencia, lo que, sumado al trabajo coordinado con el Ministerio de Energía, con la CNE, y con otros órganos del Estado, nos ha permitido responder, adecuadamente, a las necesidades de la ciudadanía.

En el caso del sector eléctrico, es evidente que ahora las familias están pasando mucho más tiempo en sus hogares, por lo que necesitan contar con energía, ya sea para realizar teletrabajo, para que sus hijos estudien en forma remota, para calefaccionarse en algunos casos, o simplemente, para estar informados del avance de la pandemia. Por lo mismo es que las empresas del sector deben redoblar esfuerzos y cumplir con su deber, que es entregar un suministro continuo y seguro.

En el ámbito de los combustibles, se ha realizado la solicitud y el seguimiento de los planes de acción de las empresas de gas licuado para una entrega segura de cilindros y que permita evitar riesgos por contagio. Una instrucción similar se emitió a las empresas que comercializan kerosene (parafina), para velar por la venta segura de este energético, sobre todo ahora que las temperaturas han comenzado a bajar. A ello hemos sumado una campaña con una serie de consejos para el uso seguro del gas, en medio de una pandemia como la que estamos viviendo, la que esperamos sirva para disminuir potenciales riesgos en el uso de este energético.

¿Cómo operará la SEC el aplazamiento de pago en las cuentas de la luz?

La postergación en el pago de las cuentas de suministro eléctrico permite a las personas más vulnerables, y también a las que se hayan visto afectadas por los efectos económicos de la propagación del Covid-19, postergar el pago de sus cuentas mientras dure el Estado de Catástrofe, las que serán cobradas hasta en 12 cuotas posteriores, sin multas ni intereses, cuando se levante dicho Estado.

El rol de la SEC en esta materia, comenzó el mismo día que el Presidente Piñera realizó este anuncio, que fue el 27 de marzo, fecha en que oficiamos a las empresas del sector eléctrico para que nos hicieran llegar sus Planes de Acción para conocer la forma en que llevarían a la práctica este acuerdo. De este modo, oficializamos dicho acuerdo, con lo que esto pasó a ser una obligación de las empresas, la que es totalmente fiscalizable, tal como lo ha señalado el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet.

En estos momentos nos encontramos moni toreando los procedimientos de las empresas, revisando las respuestas que entregan a los ciudadanos que están solicitando el beneficio y atentos a las consultas o dudas que ellos pudieran tener. En este sentido, es importante señalar que les exigimos a las eléctricas que respondan en un máximo de cinco días a las solicitudes, pues entendemos que hoy en día, lo que más requieren las familias son certeza y rapidez por parte de las empresas.

 

Impactos

Con esta crisis, ¿se ha registrado una baja en el número de solicitudes de conexión en generación distribuida y en el establecimiento de puntos de carga (trámite T6) para vehículos?

Al analizar el efecto de la pandemia sobre las tramitaciones de conexión de Generación Distribuida, vemos una disminución de un 16% con respecto al mismo periodo del año anterior. En el caso de la Electromovilidad a través del trámite TE6, en este periodo se registró una disminución de un 33% totalizando para lo que va del año 63 declaraciones mientras que a la misma fecha del 2019 se registraban 85.

¿Qué otros desafíos se plantean para la SEC con esta crisis y su impacto en la industria eléctrica y de combustibles?

Pienso que uno de los principales desafíos para ambas industrias es cómo somos capaces de adecuar, de una manera rápida y eficiente, los procesos relevantes de cada sector, sobre todo los que involucran un uso intensivo de capital humano, en un mundo que definitivamente ha cambiado. Es un desafío no menor que deben cumplir ambos sectores, manteniendo los mismos estándares de calidad, porque la pandemia no debiera significar una baja en la calidad del servicio que entregan las empresas eléctricas o de combustibles.

Vivimos tiempos difíciles donde más que nunca necesitamos contar con seguridad energética. En tiempos de incertidumbre, las familias chilenas requieren de la electricidad para realizar el tele trabajo, los niños y jóvenes para sus estudios en línea, y también necesitamos del gas para cocinar y para calefaccionar nuestras viviendas, por lo que el desafío es gigante, y tenemos esperanza en que la industria energética del país sabrá estar a la altura de un desafío como este.