Dos son los pasatiempos preferidos de Francisco López, subsecretario de Energía: El fútbol y el cuidado del jardín con el pequeño huerto familiar que tiene en su hogar. “Soy un fanático del fútbol y trato de ir siempre con mis hijos más pequeños al estadio a ver a Colo-Colo, además de haberme metido en el último tiempo con más fuerza en el cuidado medioambiental, con un huertos y compost en mi casa”, señala a ELECTRICIDAD.

La autoridad repasa la agenda legislativa que impulsa el Ministerio de Energía, destacando los avances en materia de distribución, especialmente con la nueva ley que estabiliza las tarifas eléctricas y la Ley corta del segmento que actualmente se tramita en el Congreso. También adelanta las próximas iniciativas que enviarán a trámite dentro del próximo año.

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Avances

Con la contingencia que ha vivido el país desde el 18 de octubre, ¿cree que se vea afectada la inversión en el sector energético?

Son muchos los desafíos que tenemos para alcanzar los compromisos asumidos como la carbono neutralidad a 2050 y el cambio de nuestra matriz energética a 2040, por lo que hay espacio de inversión que se requiere hacer en el país, además de una creciente demanda energética que debe ser cubierta. Así que no vislumbramos que pueda haber un riesgo especial de que el sector pueda ser afectado en materia de inversiones. Los últimos cambios legales que ha habido ayudan a dar certeza a la industria, con incentivos para el desarrollo de proyectos, como ha ocurrido en los últimos años.

¿Qué evaluación hace de la promulgación de la Ley de estabilización de tarifas eléctricas?

Este mecanismo lo veníamos trabajando desde hace unos meses, porque entendíamos que era un tema sensible y la coyuntura aceleró todo este proceso. Fue aprobado en un trámite muy corto por la contingencia y al ánimo de diálogo entre parlamentarios de gobierno y oposición.

Esto es necesario llevarlo a nivel nacional para alcanzar soluciones a los requerimientos que hay hoy día. Si bien la rebaja ya se traspasó a los usuarios, actualmente, la CNE se encuentra elaborando la resolución exenta que establecerá las reglas necesarias para la adecuada implementación del mecanismo, que esperamos esté lista próximamente.

¿Cuál es el cronograma que tiene pensado el Ministerio para la ley larga de distribución?

Esperamos ingresar el proyecto de ley larga de distribución al Congreso en marzo de 2020. Se han cerrado los talleres de trabajo y un equipo permanente del Ministerio está revisando las propuestas recibidas en este proceso, además hacemos un trabajo a nivel parlamentario para lograr una modificación contundente para este segmento, en la mejora de la calidad de servicio y en la incorporación de mayor competencia, entre otros puntos, como la separación del negocio de distribución de energía con el de la comercialización así como la incorporación al mercado de nuevos actores en el mercado eléctrico.

Hay otros aspectos como la introducción de mecanismos de equidad acorde al nuevo modelo de negocios y actores; el modelo de operación y coordinación de la red así como otros aspectos de orden tarifario, y la forma en que se remunerará la prestación del servicio.

Tanto la ley corta como larga se separaron, ¿cómo conversarán a futuro ambas regulaciones, si es que son aprobadas en el Congreso?

Son perfectamente compatibles. La ley corta tiene premuras especiales, dado el próximo proceso tarifario que se inicia. La ley larga es una discusión más amplia, ya sea de las materias que se vieron en la ley corta y de otras que estamos trabajando. Este proyecto tiene un foco bastante claro en los usuarios. El proyecto de ley corta contiene los aspectos con más consenso de la reforma a la distribución.

Desde hace varios años que hay consenso en la necesidad de reducir la tasa de rentabilidad, de superar el mecanismo de ponderación de 2/3 y 1/3 y de ampliar las áreas típicas. Por todo ello, decidimos que si era posible incorporar dichos elementos en el proceso tarifario que viene, implicaba adelantar contenidos de la Ley Larga de Distribución. Este proyecto tiene la virtud de modernizar la regulación tarifaria, introduciendo importantes grados de justicia a la fijación de tarifas. Es decir: la tarifa que pagarán los usuarios será aquella que corresponde por el servicio, disminuyendo los espacios para que las empresas perciban ganancias injustas, derivadas de una regulación deficiente. Tanto el proyecto como las indicaciones que hemos presentado, apuntan en esa línea.

¿Qué otros proyectos de la agenda regulatoria tienen previsto ingresar al Congreso?

Estamos trabajando en el proyecto que busca transformar a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles en una Superintendencia de Energía, dándoles mayores atribuciones y facultades para ir en resguardo de los usuarios y poder actualizar normas que han quedado retrasadas. Estamos avanzados en este proyecto, así como el que busca desarrollar la geotermia de baja entalpía.

En esta línea, ¿cómo se abordará el tema comunicacional, pensando en lo que pasó con los medidores inteligentes?

Como ha quedado de manifiesto, parte importante de lo que ocurrió con los medidores es producto de una tramitación legislativa acelerada y sin mucho dialogo. Si bien es relevante actuar con sentido de urgencia, se debe analizar y tener a la vista las implicancias que conllevan las modificaciones regulatorias, y de manera más amplia las modificaciones a las políticas públicas, buscando que estas siempre apunten a la mejora del sector y el beneficio de los ciudadanos. Este es uno de los sellos principales que buscamos plasmar en nuestro trabajo.

Regulación

¿Cómo evalúa el comportamiento de los actores de la industria con este trabajo regulatorio?

Este sector es muy técnico, por lo que los trabajos de modificaciones se deben realizar y revisar seriamente. Hasta el momento hemos visto buena disposición a impulsar los cambios, donde técnicamente existe consenso en avanzar. Si bien no todas las modificaciones dejan a todos contentos, la labor del Ejecutivo es ir avanzando y tomar las mejores decisiones para el sector y la ciudadanía en general.

¿Cómo se compatibilizan los distintos intereses de los desarrolladores que participan en el sector?

La política energética es neutra con respecto al uso de las tecnologías. En las distintas modificaciones buscamos que haya igualdad de condiciones para los distintos actores y por eso es que muchas veces los cambios que se realizan pueden tener algún tipo de afectación, pero siempre estamos buscando cómo poder hacer perfeccionamientos que sean mejores para el sector en general.

¿Cuál es la evaluación de la Ruta Energética 2018-2022 y cómo ve la actualización de la política energética?

La Ruta Energética se diseñó con un trabajo de participación ciudadana, con discusiones y talleres regionales, por lo que fue una forma precursora de cómo desarrollar las políticas públicas. Ha tenido avances en eficiencia energética que está en el Congreso, además del desarrollo de puntos de carga para electromovilidad en regiones. También están los avances de la Ruta de la Luz, que buscar dotar de energía permanente a familias que no la tienen, donde la meta es cubrir más de 2.500 hogares al año.