Varios son los frentes de trabajo relevantes para la Comisión Nacional de Energía (CNE) en lo que resta del año, en especial los asociados a la crisis del coronavirus.

“Es evidente que esto nos afectará a todos, y la prioridad será apoyar las medidas que vayan en ayuda de las familias, consumidores, pymes, inversores y todos los agentes del sector energía (públicos y privados) que están trabajando por paliar los efectos de esta crisis. Será prioridad regulatoria ciertamente el ayudar a que sigan adelante los proyectos en curso y las iniciativas tarifarias o de estabiliación de precios que den tranquilidad a los consumidores. Ello junto con colaborar a implementar, regular y normar si es necesario, todas las medidas de ayuda que ha anunciado el Ministerio de Energía para los consumidores”, expresa José Venegas.

Demanda

A propósito de escenarios futuros, ¿cómo ve las proyecciones de demanda eléctrica?

Estamos analizando las proyecciones de la demanda, la que en los últimos meses ha tenido una caída importante. Pero también debemos analizar los escenarios futuros para ver cómo impactará ello a los procesos en curso, y que permita mantener el empuje inversor. La crisis pasará y necesitaremos energía y los proyectos que la suministrarán a futuro.

¿Cómo ve la situación del mecanismo estabilizador de tarifas eléctricas y el comportamiento del tipo de cambio durante lo que queda del año?

La estabilización de precios surgió en respuesta a la situación de fines de 2019, pero ciertamente ahora será de gran ayuda en este año. Hay que recordar que el mecanismo de estabilización permitió evitar alzas en las cuentas de luz de los clientes por US$1.350 millones. Alzas que de seguro estarían impactando hoy. Con la resolución N° 72, la CNE reglamentó el mecanismo para garantizar transparencia y precisión respecto a los números. Las empresas, desde el principio, plantearon poder tomar los recursos del fondo y bancarizarlos para evitar problemas de flujos de caja. Hay que ver también, en el escenario actual, cómo impactará el valor del dólar, ya que su volatilidad puede hacer que el tope de US$1.350 millones se agote antes de lo previsto, aunque eso cambia un poco con la contracción del consumo y la caída de los precios de los combustibles.  Pero el hecho fundamental es que los US$ 1.350 millones serán diferidos y ello aliviará las cuentas de los clientes en el mediano plazo, lo que ahora es muy necesario. En todo caso en la CNE estamos monitoreando la evolución de este mecanismo.

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Trabajo

¿Cuáles son los principales ejes que impulsará la CNE en esta temporada?

Además de los temas contingentes, una labor que estamos desarrollando es el proceso del Valor Agregado de Distribución (VAD), que forma parte de la Ley Corta de distribución.  Recordemos que esta ley definió nuevos procesos para el cálculo que debe entrar en efecto a fines del próximo año, en especial en la extensión de las áreas típicas, el cálculo de la tasa de descuento, el detalle de los estudios, la relación con el consultor, las observaciones de las empresas y las presentaciones al Panel de Expertos. La preparación de bases está en curso y el proceso continúa para poder cumplir con la Ley Corta.

Paralelamente, y aunque las prioridades estén en colaborar a paliar la crisis, seguimos apoyando al Ministerio de Energía en la preparación de la propuesta de Ley Larga. Lo mismo que el reglamento del Estado de Reserva Estratégica, para las centrales que saldrán del sistema por el proceso de descarbonización.

¿Cómo resume los principios del proyecto de la Ley Larga?

La Ley Larga busca llevar más competencia y más cercanía a la ciudadanía y a los clientes. La Ley Corta fue un paso en ese sentido, yendo a materias acotadas como rentabilidad y procedimiento con el Panel. Pero ahora hay que ir más allá, a temas como el rol del distribuidor frente al flujo de información, o la planificación de la red.

¿Qué rol tendrán los clientes en el alcance del proyecto?

Esta Ley Larga deberá aplicarse en los próximos años en un universo con más agentes prestadores de servicio, que se relacionan con la generación distribuida, la eficiencia energética, el almacenamiento y con el manejo de la información. Esto requiere pensar en cómo se combina la distribuidora con el comercializador, con el prestador de servicios de información, etc.

El haber segmentado la reforma a la distribución en un proyecto corto y largo, ¿plantea desafíos adicionales a la CNE?

Creo que no, porque la Ley Corta quedó bien acotada a la corrección de dos aspectos principales: la tasa de descuento −que ahora es calculada por expertos, con un piso y un techo− y el mecanismo de definición de discrepancias (que antes se hacía con una matemática un poco arbitraria de dos tercios/un tercio y que ahora pasó al Panel). Si no se hubiera hecho la Ley Corta, esos dos elementos se habrían tenido que tratar obligatoriamente y con retardo en esta Ley Larga.  Al tenerlos en la Ley Corta, ya podemos aplicarlos en beneficio de los clientes, especialmente en este año más complejo.

¿Qué evaluación hace del Plan de Expansión de la Transmisión de este año?

El informe del plan de expansión 2019 está centrado en la transmisión zonal, con las necesidades de refuerzos de subestaciones y transformadores, lo que está asociado a los consumos de los clientes regulados. Estamos en la etapa de observaciones y discrepancias que deben ir al Panel de Expertos.

En el plan de retiro de centrales termoeléctricas a carbón usted mencionó que se trabaja en el reglamento, ¿cuándo podría entrar en vigencia?

Es importante no descuidar el proceso de descarbonización. Una prioridad acá es el Reglamento del Estado de Reserva Estratégica (ERE), que se refiere a las centrales que, antes de ser retiradas, pueden pasar a un estado sin operaciones, donde quedan a una distancia de 60 días para poder ser llamadas, en caso de que se tenga una situación estructural de base que lo amerite, lo que debe ser visto por el Coordinador Eléctrico Nacional. Las centrales que han salido del sistema hasta ahora no lo han hecho para utilizar el ERE, pues han pedido pasar a una desconexión absoluta, pero otras unidades que vienen más adelante en el plan podrían utilizar el mecanismo del ERE, por lo que estamos colaborando para que el reglamento esté vigente este año.