Claudio Gambardella, consultor y ex jefe jurídico de la Comisión Nacional de Energía.

¿Qué sentido tiene el concepto de acceso abierto en el sector eléctrico?

Busca optimizar el uso de las instalaciones de transmisión, de manera que cualquiera pueda utilizarlas habiendo capacidad técnica para hacerlo y pagando el precio que corresponda por dicho uso, o ampliando la capacidad existente a su costo. Este sentido de optimización tiene hoy más importancia que nunca dadas las crecientes dificultades para materializar las inversiones en transmisión. El acceso abierto se establece tanto por el carácter de servicio público que tiene la transmisión troncal y la subtransmisión como por el hecho de que algunas instalaciones de transmisión adicional atraviesan bienes nacionales de uso público o han usado concesiones eléctricas para establecer servidumbres forzosas. En consecuencia, el acceso abierto tiene un fundamento de orden público económico.

¿Es posible compatibilizar las exigencias técnicas propias del sector eléctrico con el acceso abierto?

Sí. La operación de los sistemas eléctricos interconectados se materializa a través del CDEC, que tiene una gobernanza y una normativa claramente establecida, incluyendo un mecanismo de solución de controversias (Panel de Expertos). Si a eso agregamos los requisitos que para operar se establecen en la ley, los reglamentos, las normas técnicas, en los procedimientos de las Direcciones Técnicas y en la propia Norma Técnica de Seguridad y Calidad de Servicio, ello conforma un todo coherente que permite mantener un correcto funcionamiento del sistema eléctrico respectivo, y resolver las eventuales controversias tanto técnicas como comerciales que puedan surgir por el uso coordinado y eventualmente compartido de las instalaciones.

¿Cuál es el límite entre garantizar el acceso abierto y el dominio del propietario de las instalaciones?

La normativa y la forma como el sistema eléctrico opera debe evitar el concepto de “free rider” (quien utiliza un bien o servicio sin pagar por él) y en consecuencia el dueño de los activos de transmisión debe siempre tener una remuneración justa por el uso que terceros hagan eventualmente de ella, y de hecho así lo establecen las normativas del sector.

¿El acceso abierto podría afectar el interés de los desarrolladores en invertir en nueva infraestructura eléctrica?

En los segmentos de transmisión troncal y subtransmisión, el acceso abierto proviene del hecho de que el pago por el uso de esas instalaciones es sistémico y son instalaciones que están obligadas a proveer un servicio público de transporte en condiciones de obligatoriedad, continuidad, permanencia, uniformidad y regularidad. Por ende no hay ninguna incompatibilidad entre ambos conceptos, ya que son precisamente de la esencia del servicio que prestan.

Arturo Le Blanc, vicepresidente de la Fiscalía y Asuntos Jurídicos de Transelec

¿Qué sentido tiene el concepto de acceso abierto en el sector eléctrico?

Es permitir la conexión a la red de transmisión para que los generadores inyecten y retiren libremente energía en y desde las instalaciones de las transmisoras. Ello implica que el acceso se limita a la red de transmisión. En este sentido es esencial que el acceso sea no discriminatorio, tal como dispone la ley. Así el acceso abierto incrementa la competencia en el segmento de generación y, por tanto, en la comercialización de energía.

El texto de la ley, su historia y, más aun, el mismo Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, muestran claramente que el objetivo único que persigue el acceso abierto es aumentar la competencia entre generadores, dado que una mayor competencia debiera tener un impacto positivo en los precios de la energía.

¿Es posible compatibilizar las exigencias técnicas propias del sector eléctrico con el acceso abierto?

Sí, no vemos ninguna contradicción.

¿Cuál es el límite entre garantizar el acceso abierto y el dominio del propietario de las instalaciones?

El transmisor debe garantizar acceso abierto a su red de transmisión, es decir, a las barras situadas en los patios de las subestaciones de los transmisores.

Desde una mirada jurídica el acceso abierto es un gravamen toda vez que restringe el derecho de propiedad y la libre actividad económica de los transmisores. Como tal existe consenso en que debe ser interpretado restrictivamente, por ello no puede extenderse a otros activos o instalaciones como los terrenos o instalaciones físicas.

¿El acceso abierto podría afectar el interés de los desarrolladores en invertir en nueva infraestructura eléctrica?

Si se interpreta extensivamente el acceso abierto y se extiende forzadamente su alcance, obligando a las transmisoras a otorgar acceso a sus instalaciones físicas tales como terrenos, podría generar un fuerte desincentivo en la inversión. La razón es que si las empresas deben compartir forzosamente sus activos con otras empresas, se invertirá menos que el óptimo social, afectando
la eficiencia dinámica en los mercados.