Tras la visita efectuada por la Presidenta Michelle Bachelet a Alemania en octubre del año pasado, y con el apoyo del programa de atracción de centros de excelencia de CORFO, se instaló en Chile el Centro de Tecnologías en Energía Solar de Fraunhofer Chile Research (FCR-CTES). Su trabajo se enfoca en generar innovaciones para lograr la implementación de la energía solar a gran escala tanto en los sectores industriales como residenciales de nuestro país.

En conversación con Revista ELECTRICIDAD, su director, Andreas Häberle, explica sus principales líneas de acción.

¿En qué áreas están trabajando actualmente?

En la industria minera y en el sector de alimentos, entre otros, estamos haciendo estudios de factibilidad para demostrar a las compañías que la energía solar les puede ayudar en el desarrollo de sus proyectos. Ya tenemos tres contratos firmados y la idea es pasar del laboratorio al mercado.

¿Cuáles son sus aportes en el sector de la certificación?

Nosotros asesoramos a las empresas y entregamos una certificación internacional de calidad tanto para los paneles solares como para el proyecto completo. Además, estamos trabajando en un nuevo tipo de certificación que contemple las condiciones particulares del desierto de Atacama. Sería especial para Chile y la idea es que esté lista en un par de años.

¿En qué otras aplicaciones solares están trabajando?

Desarrollamos servicios y tecnologías para generación de calor a través de energía solar y desalinización. Por otra parte y en conjunto con nuestro co-ejecutor, la Pontificia Universidad Católica, realizamos mediciones de radiación y trabajamos en el Atlas Solar. En paralelo, realizamos simulaciones con el objetivo de determinar cuán grande es el potencial de desierto de Atacama, con qué tecnologías se explota mejor, qué elementos se requieren (por ejemplo transmsión o almacenjae) y cuál es la mejor combinación de energías para aumentar la eficiencia. No hay que olvidar que la energía solar tiene el potencial de crear un sector económico nuevo en Chile donde se generen componentes o servicios locales. Por eso la idea es apoyar el desarrollo de una industria de clase mundial aportando y compartiendo la experiencia alemana.