Migración de clientes regulados a libres

El paso de cliente regulado a libre implica una participación más activa en el mercado eléctrico, donde también se deberá estar atento a lo que ocurrirá con la discusión en torno a la reforma a la distribución.

La migración de clientes regulados a clientes libres en el mercado eléctrico nacional, verificada principalmente en áreas de concesión de empresas distribuidoras está generando una serie de cambios entre los actores de la industria, lo que se aprecia en el crecimiento que registra este proceso.

Por ejemplo, el último año se pasó a 665 a 1.304 traspasos, siendo los sectores comercial, público y de residencial los que encabezan este proceso, seguido de las empresas mineras y de las industriales.

Desde el área vinculada a los clientes libres señalan que las principales motivaciones para emprender este cambio responden a la posibilidad de optar a mejores tarifas debido a una mayor competencia en los contratos libres entre las distribuidoras y generadoras. Lo anterior, debido a que en el segmento de consumidores de energía no regulados hay una libre competencia y pueden disponer de una mayor estabilidad de precios y calidad de suministro fijada en los contratos.

Al respecto, la consultora Systep en sus reportes mensuales ha advertido que este proceso podría generar efectos negativos en el mercado local, lo que produciría distorsiones y aumentos en las tarifas reguladas, considerando la disminución de la demanda.

La disminución de la demanda regulada es uno de los efectos no deseados que han planteado algunos actores del mercado eléctrico, lo que podría generar una posible sobrecontratación del sistema de distribución con el de generación, provocando así un desincentivo a generar nuevas inversiones, por ejemplo en energías renovables.

Los especialistas también mencionan los desafíos que esta migración implica para los clientes libres, dado que deberán enfrentar más de una modificación normativa, lo que tendrá impactos a la hora de evaluar los contratos que se establezcan, como por ejemplo los aspectos relacionados con la medición y con los costos en transmisión y los servicios complementarios que comenzarán a regir desde el próximo año, o la Ley de Equidad Tarifaria y los impuestos verdes.

El paso de cliente regulado a libre implica una participación más activa en el mercado eléctrico, donde también se deberá estar atento a lo que ocurrirá con la discusión en torno a la reforma a la distribución. Recordemos que el Ministerio de Energía espera contar con un proyecto de ley a fines de este año para enviarlo al Congreso.

Como se aprecia, este cambio está recién en una primera etapa. Por tanto, los sectores público y privado son los llamados a aterrizar los detalles de los futuros cambios regulatorios que vienen para la distribución eléctrica, especialmente en cuanto a la comercialización y competencia entre los actores del mercado.