La industria energética y la pandemia

La crisis también ha reflejado que el sector energético es un pilar fundamental para el funcionamiento del país, como lo demuestran los turnos 24/7 que trabajan para la operación continua y segura del sistema eléctrico, lo que ha permitido que el país se mantenga activo.

La pandemia del coronavirus en el planeta marca un antes y un después en la historia de la Humanidad, sobre todo en estos tiempos de globalización, donde la industria energética es una pieza clave en este engranaje, ya sea con el mercado de intercambios de petróleo y gas natural, además del rol que cumplen las energías renovables en la actualidad.

A nivel mundial, según los análisis de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la menor demanda de crudo impacta a las actividades de transporte, industriales y comerciales, por lo que el escenario más pesimista del organismo indica una caída de 730.000 barriles de consumo para este año, así que todo esto inevitablemente se traducirá en un menor crecimiento económico, donde Chile no será la excepción a la regla.

En el plano local, en el sector energético la demanda eléctrica es uno de los indicadores relevantes para observar los primeros impactos de la crisis sanitaria. Según los datos del Coordinador Eléctrico Nacional, durante marzo se produjo una disminución promedio en torno al 5%, debido a las medidas de restricción en los desplazamientos de la población para evitar la propagación del contagio.

La crisis también ha reflejado que el sector energético es un pilar fundamental para el funcionamiento del país, como lo demuestran los turnos 24/7 que trabajan para la operación continua y segura del sistema eléctrico, lo que ha permitido que el país se mantenga activo, pese a las restricciones para evitar la mayor propagación del virus. Destacable es en este sentido las facilidades que entregan las empresas del sector a los trabajadores, técnicos y operadores, así como lo que han realizado las distribuidoras a sus clientes, a través del fortalecimiento de sus plataformas de atención on line.

Justamente, la digitalización es el otro protagonista en la forma en que se ha enfrentado la pandemia, puesto que un considerable número de empresas del sector energético han logrado mantener su funcionamiento a través de sistemas de control y operación remota, donde internet de las cosas (IoT) está demostrando con fuerza su idoneidad para el manejo de la infraestructura eléctrica y gasífera, sin dejar de mencionar la forma en que ha posibilitado el teletrabajo, para aumentar la seguridad de las personas ante la pandemia.

La crisis también plantea una mayor oportunidad para las energías renovables sin emisiones, lo que va de la mano de la electrificación de la matriz, mediante el avance de la generación distribuida, la eficiencia energética y la electromovilidad, las cuales tienen la posibilidad de aumentar su presencia para descontaminar el aire de las ciudades, especialmente para evitar el aumento de enfermedades respiratorias.

Las crisis van perfeccionando a las personas y a las sociedades a través de la adaptación a las circunstancias, siendo la flexibilidad un principio básico para el desarrollo. La industria energética ha evidenciado el compromiso de las autoridades sectoriales, profesionales, trabajadores y clientes del sector. Juntos se saldrá delante de la actual contingencia.