Estrategia de flexibilidad: la hora de las definiciones

El trabajo normativo plantea medidas de corto y mediano plazo, mediante modificaciones a la Ley General de Servicios Eléctricos para los aspectos del mercado de potencia y el marco regulatorio de los sistemas de almacenamiento, así como modificaciones en reglamentos y normas técnicas para todos los temas abordados en la estrategia.

El Ministerio de Energía se encuentra analizando la versión definitiva de lo que será la estrategia de flexibilidad para el sistema eléctrico local, luego de que en enero las asociaciones gremiales que participan en la mesa público-privada sobre este tema, enviaran sus comentarios al documento preliminar, donde se incorporaron las propuestas de la autoridad y de un comité asesor, integrado por los especialistas Hugh Rudnick, director de Systep; Renato Agurto, socio de Synex; Daniel Olivares, académico de la PUC, y Jorge Moreno, socio fundador de Inodú.

El trabajo ha considerado tres ejes de trabajo, con un total de 12 propuestas. Los pilares para definir la estrategia consisten en el diseño de mercado con señales de largo plazo para el desarrollo de un sistema flexible, la habilitación regulatoria y remuneración del almacenamiento de energía y la operación flexible del sistema, mejorando su programación y operación con el monitoreo  de pronósticos de generación/demanda.

Para avanzar en estos ejes, el trabajo normativo plantea medidas de corto y mediano plazo, mediante modificaciones a la Ley General de Servicios Eléctricos para los aspectos del mercado de potencia y el marco regulatorio de los sistemas de almacenamiento, así como modificaciones en reglamentos y normas técnicas para todos los temas abordados en la estrategia.

Este tema es fundamental para el desarrollo de señales de mercado adecuadas a fin de que los agentes puedan enfrentar los desafíos en la gestión que plantea la mayor incorporación de la energía renovable variable (solar fotovoltaica y eólica) en la operación del sistema eléctrico.

Uno de los aspectos que más atención tiene en la industria en este tema es la incorporación de la remuneración de la flexibilidad de las unidades en los pagos por potencia, el cual también se plantea sea modificado en cuanto a la definición de los niveles de suficiencia que se requieran, así como la determinación de sus costos, por lo que se espera avanzar en mecanismos competitivos para remunerar la capacidad y la flexibilidad de las unidades, a fin de responder eficientemente a la asignación de los recursos.

En este escenario, la estrategia de flexibilidad es uno de los hitos que deberá marcar el compás del presente año en el sector eléctrico, puesto que se espera que entregue las herramientas de certidumbre necesarias para que la industria se adapte a la transición energética actual.

También es primordial que la institucionalidad del sector energético, que incluye al Coordinador Eléctrico Nacional y al Panel de Expertos, participe activamente en el aterrizaje de las propuestas regulatorias que el Ministerio de Energía y la Comisión Nacional de Energía realicen en esta materia.